Rúcula, la verdura con carácter


¿Qué es la rúcula?

La rúcula es un gran ejemplo de cómo las verduras pueden ser alimentos con gran personalidad. Al verla, cualquiera diría que esas pequeñas hojitas, que, en su tiempo, algunos podían confundir con una mala hierba de jardín, se convertirían en un ingrediente excepcional para cualquier ensalada.

El nombre científico de la rúcula es eruca vesicaria y pertenece a la familia de las crucíferas. Se trata de una planta que crece también de manera silvestre y que se ha hecho muy popular en los últimos años. Su sabor, un poco picante, que recuerda a la mostaza, otorga extraordinario carácter al plato que la lleva entre sus ingredientes.

rucula
La rúcula es uno de los ingredientes del momento

Un poco de historia

La historia nos demuestra qué poco conocemos algunos de los elementos naturales que nos rodean día a día y cuánto tenemos aún que aprender de nuestra madre naturaleza. La rúcula no tiene ningún origen exótico ni desconocido, pues es una planta bien popular desde la antigüedad. Su origen es mediterráneo y los pueblos la han visto crecer en los bordes de los caminos que han transitado durante siglos.

Aunque, en el pasado, ya se recolectaban sus semillas para transformarlas en aceite, no ha sido hasta el final del siglo XX cuando esta planta ha conocido su verdadero desarrollo culinario. Ahora, es muy empleada en platos de inspiración mediterránea, acompañando ensaladas, bocadillos o aperitivos. Hoy por hoy, la rúcula es una de las verduras más de «moda» entre muchos de los que desarrollan su talento culinario.

Beneficios y propiedades de la rúcula

La rúcula tiene unas propiedades fantásticas para un gran número de dolencias. Por ejemplo, se trata de un vegetal ideal para tratar problemas de anemia. Esto se debe a las ingentes cantidades de hierro y ácido fólico que posee, lo que la convierte en un arma ideal para combatir periodos de astenia, debilidad… y para personas que están en proceso de recuperación de una enfermedad.

Además, tomar rúcula es un aporte natural de vitamina C, un elemento esencial para que el organismo de los seres vivos funcione de manera correcta.

Ya en la antigüedad, cuando no se consumía la rúcula de una manera generalizada, como ahora hacemos, esta planta era muy valorada por sus beneficios para la digestión y el estómago. Es precisamente ese sabor amargo que la hace tan famosa, la consecuencia de estas propiedades antiulcerosas. Ayuda a segregar menor cantidad de ácido gástrico y a suavizar inflamaciones, gracias a su capacidad emoliente.

Y es que el genuino sabor de este vegetal es señal de los componentes tan beneficiosos que posee. Su gusto «sulfuroso» nos habla de su contenido en glucosinolatos, que al descomponerse en nuestro cuerpo en isotiocinatos, muestran sus propiedades antioxidantes, que ayudan a mantener la juventud de las células. Por otra parte, los fenoles y carotenoides que posee, tienen valores para prevenir enfermedades cancerígenas.

Entre esos componentes encontramos también dosis altas de vitamina A, que ayuda a cuidar nuestra vista, uno de los atributos medicinales que se conocen de la rúcula desde la antigüedad. Previene las cataratas y el deterioro de nuestros ojos.

Las cualidades depurativas de este alimento también son muy reconocidas, pues es un alimento que ayuda a «limpiarnos» del exceso de grasas animales y a cuidar nuestro hígado. Si vuestro problema es el colesterol, podéis combatirlo de manera natural añadiendo este ingrediente a vuestras ensaladas diarias.

Su contenido en vitamina K es ideal para prevenir enfermedades del corazón y para asimilar el calcio que tan importante resulta para nuestros huesos.

Variedades de la rúcula

Algunos estudiosos aseguran que no existen variedades de rúcula, en cambio, otros, hablan dos tipos, eso sí, tremendamente similares: la rúcula silvestre, que encontramos en la naturaleza, y la cultivada, que, por esto mismo, suele poseer una hoja con tamaño más grande.

Tabla nutricional de la rúcula

Valores mediosPor cada 100 g
Valor energético20 kcal
Lípido0,7 g
Sodio27 mg
Potasio369 mg
Glúcido3,6 g
Fibra alimentaria1,6 g
Azúcar2 g
Proteína 2,6 g
Vitamina A 2.373 IU
Calcio160 mg
Vitamina C15 mg
Hierro1,5 mg
Vitamina B30,1 mg
Magnesio47 mg