Nueve recetas que nos aportan un extra de vitamina C


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Vitamina C, imprescindible

¿Cuántas veces hemos oído decir que necesitamos tomar vitamina C para encontrarnos bien y ayudar a nuestra salud? A continuación, os mostramos unas recetas de cocina que tienen, entre sus ingredientes principales, alimentos con alta dosis de vitamina C. Para que aprendáis a combinarlos, cocinarlos y disfrutarlos de la manera más saludable y sabrosa. ¡Adelante!

Vitamina C
Aporta vitamina C a tu dieta con estas sencillas recetas

Pizza de tomate y pimientos

Tanto el tomate como los pimientos son fuentes naturales de vitamina C. Ahora, podemos preparar la pizza más deliciosa.

  • Sobre una masa de pizza, ponemos una capa de tomate frito.
  • Hacemos un sofrito con tomate troceado, pimiento rojo y verde, cebolla, sal, albahaca y pimienta. Es preferible que el sofrito no esté muy hecho, para que las hortalizas conserven su vitamina C.
  • Extendemos  el sofrito sobre la masa de pizza. Añadimos queso y orégano y horneamos durante 25 minutos.

Ensalada nicoise

Esta ensalada es muy popular y muy fácil de preparar.

  • Preparamos en un bol tomates, lechuga, medio pimiento rojo, cebolla, judías verdes, atún y aceitunas negras.
  • Y aliñamos con la poderosa vinagreta que acompaña a la ensalada: mostaza, aceite y vinagre (y alcaparras si son de nuestro gusto).

Ensalada de fruta

Esta receta es ideal para protegernos de los constipados y por si queremos un aporte extra de antioxidantes y vitamina C.

  • Troceamos naranjas, guayabas, kiwi, piña y le incorporamos arándanos.
  • Lo regamos todo con zumo de naranja y limón y añadimos miel para endulzar.

Un consejo: Esta ensalada está buenísima, no la toméis solo cuando os encontréis enfermos. Su delicioso sabor nos conquistará en cualquier momento del día.

Ensalada de repollo y manzana

Atreveos con un plato que os sorprenderá por su sabor.

  • Cortamos el repollo en tiras.
  • Cortamos la manzana en dados y los bañamos con zumo de limón. Añadimos al repollo.
  • En un cuenco ponemos: sal, miel, jengibre, vinagre, aceite y comino. Mezclamos esta vinagreta.
  • Agregamos la vinagreta a la ensalada, y ¡a disfrutar!

Batido de vitamina C

Los batidos nos encantan: llenos de sabor, sencillos de preparar y muy saludables, resultan una bebida perfecta.

Podemos preparar una auténtica «bomba» de vitamina C batiendo fresas, kiwi, zumo de arándanos, agua y miel. Delicioso es decir poco.

Cous cous de naranja y pimiento rojo

Podéis sorprender a vuestros invitados con este plato tan sugestivo y sano.

  • Hacemos el cous cous.
  • Añadimos cebolleta cortada en juliana y pimiento rojo asado (si no está muy hecho, mejor).
  • Agregamos zumo de limón y cilantro picado. Removemos bien.
  • Partimos la naranja a trocitos y los colocamos sobre el resto de ingredientes.

Ensalada de rábanos

Esta receta presenta altas dosis de vitamina C de una forma muy sencilla:

  • Cortamos lechuga y la ponemos en un bol de ensaladas.
  • Añadimos rábanos cortados en rodajas.
  • Cortamos pimiento rojo en pedacitos y lo sumamos.
  • Aliñamos con zumo de limón, aceite y sal.

Verduras al wok

Si lo vuestro es la experimentación y os encanta la cocina asiática, probad con esta receta, cargada de vitamina C.

  • Picamos en juliana un pimiento rojo, un pimiento verde, un puerro, un calabacín, una cebolla.
  • Pelamos dos patatas y las hacemos láminas.
  • Lo mezclamos todo en el wok.
  • Sazonamos con soja, sal, pimienta, cebolla y ajo en polvo, estragón, nuez moscada y aceite de oliva.

Como siempre, recordad que los alimentos conservarán mayor cantidad de vitamina C cuanto más crudos se encuentren.

Pasta con brócoli y anchoa

La pasta es un alimento excepcional, acompañada casi con cualquier ingrediente que podamos encontrar en el mundo, está deliciosa. Probad con esta receta que rebosa vitamina C.

  • Limpiamos y cortamos el brócoli. Ya sabéis, hemos de separar los «arbolitos». Y de estos arbolitos, cortamos la parte del tronco y dejamos las ramitas aparte.
  • Trituramos los troncos del brócoli con anchoas, aceite y pasta de guindilla. Para conseguir una pasta homogénea, pondremos la mezcla al fuego y la calentaremos hasta obtener la consistencia deseada. Agregamos queso al gusto.
  • Hervimos la pasta. Cuando falten cinco minutos para que esté cocida, le unimos los arbolitos de brócoli.
  • Añadimos la salsa de brócoli y anchoas y servimos.