Fresas, salud con dulzura


¿Qué es la fresa?

La fresa es tremendamente sugerente y sugestiva, hasta llegar a formar parte de todo un código de imágenes icónicas que le otorgan cualidades de frescura, sabor o dulzura. Un llamativo color, un aroma delicado y su nacimiento a principios de la primavera forman parte de su encanto.

La fruta crece en el fresal, una planta del género de las Fragarias (fragante). Es una planta que podemos encontrar de manera silvestre, en encinares, robledales y zonas húmedas. La fresa es, en realidad, el engrosamiento del receptáculo floral de esta planta.

fresa
La fresa es una fruta llena de vitaminas

Un poco de historia

El origen de la fresa es punto de discusión pues, para algunos, no está clara su procedencia. En la antigua Roma ya se habría conocido, y la leyenda nos explica que es fruto de las lágrimas de Venus por Adonis, lágrimas que al llegar a la tierra, se convirtieron en esta apreciada fruta.

La fresa que conocemos actualmente, la que se suele encontrar en cualquier establecimiento, es de origen americano. Los primeros colonos de Virginia la habrían introducido en nuestra gastronomía en el siglo XIX. La fresa, además, ha sido sometida a cruces de los que han surgido nuevas variedades, por lo que las frutas de hoy en día son muy diferentes a las que se podían ingerir hace décadas.

Propiedades y beneficios de la fresa

Como buena fruta, la fresa es un alimento fantástico, pues tiene muy pocas calorías, ideal para quien necesita rebajar peso.

Las fresas son conocidas por su gran cantidad de fibra, muy importante para nuestro tránsito intestinal. Esa fibra ayuda a que compuestos como el colesterol sean expulsados del cuerpo con mayor facilidad. Y al mejorar nuestra digestión, evita que ciertas sustancias nocivas estén demasiado tiempo en contacto con nuestro cuerpo.

No podemos olvidar que la fresa es una fuente estupenda de vitamina C, con las ventajas que eso conlleva. Esta vitamina es altamente antioxidante. Es necesaria para huesos y dientes, así como para favorecer la absorción del hierro de los alimentos y mejorar nuestras defensas contra las infecciones. El ácido cítrico que contiene la fresa trabaja en armonía con esta vitamina C: tiene propiedades desinfectantes y alcalinizadoras. También tenemos en la fresa vitamina E, esencial para la correcta salud de las células porque también posee altos poderes antioxidantes

De igual manera, encontramos ácido salicílico (con efecto anticoagulante), ácido málico (ayuda a desintoxicar) y oxálico. El ácido fólico de la fresa resulta beneficioso para nuestros glóbulos rojos y blancos y para la formación de anticuerpos que cuiden del sistema inmunológico.

Además, si la aplicamos externamente, también nos ofrece muchos usos. El zumo de fresas se usa como mascarilla contra el acné, las manchas y las pequeñas heridas. Esto se debe a su capacidad antibacteriana.

Podemos preparar una mascarilla muy sencilla en casa. Sólo hemos de mezclar tres fresones, una cucharada de miel y una de nata. La aplicamos sobre rostro y dejamos actuar 30 minutos.

Tipos de fresa

Existen multitud de variantes en el mundo de las fresas. Es una fruta que ha pasado por muchos procesos de hibridación, cuya consecuencia es que se encuentren numerosos tipos, algunos, creados por la mano del hombre. Veamos los más importantes:

  • Reina de los valles: es la variedad que encontramos de manera principal en España. Su fruta es pequeña, pero muy sabrosa y aromática.
  • Camarosa: de origen californiano, es la variedad predominante de fresón cultivado que encontramos en cualquier supermercado.
  • Tudla: un fresón grande y aromático, de forma alargada.
  • Pájaro: es un tipo de fresón de carne apretada y brillante. Se la considera una de las variedades más ricas en cuanto a sabor.
  • Selva: es la variedad de fresón que se comercializa en verano.
  • Oso grande: también californiana. Su color tiende a los tonos anaranjados.

Información nutricional de la fresa

Antes de dejaros con la interesante tabla nutricional, un pequeño truco para que vuestras fresas se conserven en condiciones óptimas hasta el último momento: no debéis arrancar el tallo hasta el mismo instante en que las fresas se vayan a preparar para consumir. Así conservarán toda su textura y sabor.

Valores mediosPor cada 100 g
Valor energético32,24 kcal
Grasa0,40 g
Colesterol0 mg
Sodio1,40 mg
Carbohidratos5,51 g
Fibra1,68 g
Azúcares5,50 g
Proteínas0,81 g
Vitamina A3 ug
Vitamina C54,93 mg
Hierro0,46 mg
Calcio21,47 mg
Vitamina B30,79 mg
Vitamina E0,23 mg