6 factores que pueden propiciar el cáncer de cuello uterino


El cáncer, en cualquiera de sus variedades, sigue siendo nuestro enemigo número uno en lo que a salud se refiere. Todos le tememos y todos, sin excepción, tenemos algún caso (cercano o lejano) de alguna persona que ha sufrido esta innombrable enfermedad. El cáncer es el gran problema sanitario del siglo XXI y sin embargo, aún no hay nada 100% efectivo. Seguimos escuchando su nombre y seguimos poniéndonos en lo peor. Pero mientras que los investigadores dan por fin con la solución a esta terrible enfermedad, por nuestra parte lo único que podemos hacer es tratar de prevenirlo (a pesar de que es algo que de lo que nadie está exento). Como decimos, hay muchos tipos de cánceres, pero hoy nos vamos a centrar en uno que afecta directamente a la mujer: el cáncer de cuello uterino.

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utero femenino
El útero es uno de los órganos femeninos más sensibles

¿Qué es el cáncer de cuello uterino?

El cáncer de mama y el cáncer de cuello uterino son dos variedades directamente relacionadas con la mujer y con una alta presencia entre la población femenina. El cáncer de cuello uterino es producido por un crecimiento anómalo de las células del cérvix. Dichas células, se vuelven malignas y dan lugar a lo conocido como tumores.

En este caso y como en el resto de los cánceres, sea cual sea su tipología, la detección es clave y su tratamiento temprano la mayor causa de éxito.

El cáncer de cuello uterino es actualmente la cuarta causa de muerte por cáncer en las mujeres entre 30 y 60 años.

A pesar de que la información es escasa y determinar las causas que lo propician es algo aún complicado, queremos poner nuestro granito de arena y contarte los 6 factores principales que se han relacionado con él y que nos pueden ayudar a restar posibilidades de sufrirlo.

6 factores que propician el cáncer de cuello uterino

1. Tabaquismo

Todos sabemos que el tabaco está relacionado directamente con el cáncer de pulmón, pero además de éste, también tiene relación con otros tipos de tumores, por ejemplo, el del cuello uterino. No importa la zona, el tabaco no solo afecta al aparato respiratorio: las sustancias tóxicas de los cigarrillos favorecen la formación y desarrollo de las células cancerígenas. 

Así, las mujeres fumadoras presentan cuatro veces más posibilidades de desarrollar cáncer de cuello uterino respecto a aquellas que no fuman. ¿No te parece un motivo suficiente para apagar tu útlimo cigarro?

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Y es que fumar no tan solo se convierte en un grave peligro potencial para el fumador propiamente dicho, sino también para todos aquellos que se encuentren en su entorno
No tan solo el fumador está expuesto a padecer de cáncer de pulmón sino aquellos que lo rodean. Además, está ligado a otros tipos de cánceres.

2. Virus del Papiloma Humano

El VPH está directamente relacionado también con el cáncer del cuello uterino. De hecho, se estima que en torno al 98% de este tipo de tumores están relacionados con él o han comenzado con un VPH.

Por fortuna, ya existe vacuna contra el Virus del Papiloma Humano. Consistente en 3 dosis, se aplica desde los 9 hasta los 45 años entre la población femenina para evitar el contagio a través de las relaciones sexuales.

3. Anticonceptivos orales

No, al parecer no son tan inofensivos como nos pensamos. Y aunque los anticonceptivos orales son cada vez más flojos y con menor carga hormonal (especialmente si los comparamos con los primeros que salieron al mercado o con aquellos que son mucho más fuertes por tratar de resolver problemas mucho más allá de los embarazos indeseados). Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que consumirlos durante más de 5 años consecutivos eleva las posibilidades de padecer cáncer de cuello uterino. 

Sin embargo, este factor no es por sí solo motivo de alarma, ya que, aún así, la posibilidad es mínima. ¿Qué podemos hacer para evitarlo si no queremos dejar de tomar anticonceptivos orales como la píldora? Hacer descansos de 3 meses cada 2 años, siempre bajo supervisión médica y combinándolo con otros anticonceptivos, es una de las soluciones que más toman las mujeres de todos el mundo para reducir la posibilidad de desarrollar cáncer de cuello uterino a causa de las pastillas.

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migrañas y pildora
Además, la píldora es una de las responsables del aumento de las migrañas

4. Infecciones femeninas

Las infecciones femeninas como la clamidia aumentan exponencialmente el riesgo de sufrir cáncer de cuello uterino. La clamidia es relativamente común (o al menos, una de las más comunes entre las mujeres). Se transmite a través de las relaciones sexuales, produce inflamación de la pelvis y puede derivar en infertilidad.

Quienes sufren o han sufrido clamidia, tienen una mayor predisposición a sufrir cáncer de cuello interino. Lo peor de esta infección es que suele ser asintomática en la mayoría de los casos o tener síntomas que no son motivos de alarma ni fácilmente identificables, por lo que podemos padecerla sin saberlo. Un examen de suelo pélvico es capaz de detectarla.

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5. Antecedentes genéticos

La genética juega un papel fundamental a la hora de determinar nuestra predisposición a contraer enfermedades y en este caso, no podía ser de otra manera. Sí, los antecedentes familiares en cuestión de cáncer de cuello uterino aumentan nuestras posibilidades de desarrollarlo o evitarlo. De hecho, se estima que en las familias donde hay casos de esto, las posibilidades de que las mujeres lo sufran son de 2 o 3 veces más que entre quienes no tienen casos cercanos.

6. Vida sedentaria

El estilo de vida sedentario es peor de lo que nos creemos. Además de influir en el peso, en la vitalidad y en la energía, deriva en otros problemas: cardiovasculares, respiratorios, entre otros. Además, también propicia el desarrollo de las células cancerígenas y la aparición de infecciones.

Si no lo haces por tu peso, hazlo por tu salud. ¡Muévete!

sedentarismo obesidad
Hay que evitar el sedentarismo no solo por la obesidad, también por salud

¿Cómo podemos prevenir el cáncer de cuello uterino?

Como hemos resaltado en los 6 factores que acabamos de analizar, hay diferentes modos de prevenir (o al menos tratar de hacerlo) el cáncer de cuello uterino. Destacamos algunas de las medidas en materia de prevención que puedes realizar:

  1. Abandonar la vida sedentaria y movernos más cada día. No hace falta que nos convirtamos en deportistas olímpicos, pero trata de moverte más y estar más activa.
  2. Cuida la alimentación. Toma más cantidad de los llamados «alimentos anticancerígenos». No son 100% efectivos, evidentemente, pero toda ayuda siempre es bienvenida.
  3. Acude a revisiones periódicas. Especialmente a partir de los 30 años (o anteriormente si tienes antecedentes familiares) deberías realizarte una citología una vez al año. Los especialistas recomiendan hacerlo desde el inicio de las relaciones sexuales, pero con la madurez de la mujer se elevan las posibilidades de contraer este tipo de enfermedades
  4. Cuidado con los anticonceptivos. Si no tenemos una pareja estable, siempre debemos optar por los anticonceptivos de barrera. En caso de tenerla, debemos realizar descansos periódicos de los anticonceptivos orales.
  5. Dejar de fumar. El tabaquismo está relacionado con el cáncer de cuello uterino. ¡Apaga ese cigarro que tienes en las manos! Tu salud te lo agradecerá. A todos los niveles. Deja de jugártela por un vicio insano.

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