El kiwi, la fruta esmeralda


En Alimentos Ricos seguimos hablando de las diferentes variedades de frutas tropicales como el mango o el coco, hoy os traemos el kiwi. Lo primero que llama la atención de esta fruta es la capa de vellosidad que la recubre y su tono pardo, un aspecto que cambia por completo en su interior con un intenso color esmeralda.

Al igual que otras frutas tropicales, las podemos encontrar durante todo el año en nuestros mercados, de manera que siempre nos podremos beneficiar de sus múltiples cualidades como antioxidante o regulador del tránsito intestinal, este último es infalible.

Principales características

Es una fruta carnosa tropical obtenida de una planta trepadora con el mismo nombre. El fruto es una baya con un peso aproximado de 80 – 90 gramos, según la variedad. Es grande, con una forma de elipse, con una piel parda y una pelusilla en toda su totalidad que la recubre. La pulpa es verde, de color esmeralda, y contiene numerosas semillas muy pequeñas y de color negro (un solo kiwi puede tener un total de 200 semillas). Su sabor es agridulce y refrescante.

Fruta tropical kiwi
La pulpa es verde, de color esmeralda, y contiene numerosas semillas muy pequeñas y de color negro

El kiwi es originario de las montañas de China. Su cultivo fue extendido hacia el resto del mundo y alrededor de los años 70, Estados Unidos llegó a alcanzar una notable producción. Existen más de 400 variedades diferentes, siendo algunas de las más importantes la Kaquiara II y MG-6, como fruto de agradable sabor y pulpa color esmeralda. En España hay la variedad Actinidia deliciosa, una de las más importantes, tiene un gran tamaño y alcanza los 100 gramos aproximadamente y se deben plantar en lugares cálidos.

Podemos encontrar esta deliciosa fruta durante todo el año, ya que cada país productor lo cosecha en una época diferente. Entre finales de mayo y principios de noviembre se comercializa el kiwi de Nueva Zelanda y durante el resto del año el procedente de otros países como Chile, California y los del Mediterráneo. En España se recolecta a mediados de octubre y principios de noviembre.

El kiwi no es comestible inmediatamente después de su recolección, sino cuando se observa que tiene una consistencia algo blanda al tacto. Tras la recolección, parte de los frutos se almacenan en cámaras frigoríficas para su conservación hasta el mes de junio, cuando son exportados a países de la Unión Europea.

Es recomendable consumirlo en su punto justo de maduración, cuando su consistencia es ligeramente blanda al tacto. A la hora de la compra, se deben elegir piezas intactas y sin manchas, desechando las que estén muy blandas o dañadas (tienen peor sabor). En el hogar puede conservarse en óptimo estado tanto a temperatura ambiente (aguanta 2 semanas), como en la nevera (hasta un mes, siempre que se proteja de la deshidratación, envuelto en un trapo transpirable que lo mantenga húmedo o bien en bolsas de polietileno), e incluso en el congelador (hasta medio año).

Un truco para que lo kiwis maduren más rápidamente consiste en conservarlos en una bolsa de plástico junto con una manzana, pera o un plátano, ya que estos desprenden un gas llamado etileno, que acelera su proceso de maduración. De esta forma, en una semana están listos para ser consumidos en su punto.

Valor nutricional y salud

Es una fruta con un alto contenido en agua y fibra dietética, aunque fundamentalmente destaca por su elevado contenido en vitamina C (más del doble que una naranja, tan solo con una pieza se cubren las necesidades diarias), en vitaminas E y ácido fólico (llegando a cubrir un 9 y 20 % de las necesidades diarias de estas vitaminas). En una proporción mucho menor también contiene pro-vitamina A y vitamina B3.

Se riqueza en vitamina C favorece la absorción de hierro, por lo que es un alimento aliado en caso de padecer anemia ferropénica.

Se trata de un alimento poco calórico, debido a que aporta una cantidad moderada de hidratos de carbono (12%), un 1% de proteínas y tan sólo un 0,5% de grasa.

Aporta unas cantidades importantes de fibra soluble, que ayudan a normalizar los niveles de colesterol, contribuyen al buen control de la glucemia en las personas que tienen diabetes y facilitan el tránsito intestinal evitando el estreñimiento (tomar una pieza o dos en ayunas es uno de los remedios naturales más utilizados para atajar este mal). Además, la fibra ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las personas que llevan a cabo una dieta para perder peso.

Planta kiwi
En España se recolecta a mediados de octubre y principios de noviembre, pero se puede disfrutar todo el año

Es un alimento ideal para la dieta diaria de las mujeres gestantes, no tan sólo por su aporte de fibra dietética sino porque el ácido fólico ayuda a prevenir malformaciones fetales.

Entre su contenido mineral destaca el potasio, el magnesio y el cobre. Por su buen equilibrio entre el potasio y el sodio, resulta muy recomendable para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. Es importante tener en cuenta su contenido de potasio en aquellas dietas específicas controladas en este mineral.

El kiwi es una fruta rica en luteína al igual que otros alimentos como el huevo y otras frutas y verduras (espinacas, brócoli, acelgas). Se trata de un pigmento de origen natural (carotenoide), que actúa como un filtro de las radiaciones solares. Protege a la vista frente a algunos de los efectos dañinos del sol y actúa como un antioxidante, defendiendo al organismo del daño producido por el efecto de los radicales libres implicados en el envejecimiento y desarrollo de enfermedades degenerativas.

Su empleo culinario

El kiwi se consume como fruta fresca. Su sabor varía en función de su madurez, mientras está verde resulta más leñoso y ácido y mientras más maduro pasa a ser más dulce.

Para su consumo se parte por la mitad y se come con cucharilla o bien, se pela y se corta a rodajas o dados. Se utiliza con fines decorativos en gran variedad de platos y como ingrediente en multitud de ensaladas, mermeladas, sorbetes, granizados, bebidas, licores y productos de repostería.

Tarta con kiwi
Una estupenda tarta de frutas con kiwi

También se pueden cocinar y formar parte de deliciosas salsas que acompañan platos de carne. En su composición se encuentra una enzima que descompone las proteínas y recibe el nombre de actinidina. Ésta es útil para ablandar la carne antes de cocinarla, frotando con su pulpa. Por otro lado, esta enzima también evita la coagulación de la gelatina.

Tabla de valores nutricionales

Valores mediosPor cada 100 gramos
Agua88.26 g
Energía6.05 kcal
Proteínas0.50 g
Lípidos0.20 g
Hidratos de carbono0.60 g
Fibra2 g
Calcio18 mg
Hierro0.50 mg
Magnesio8 mg
Fósforo14 mg
Potasio96 mg
Sodio10 mg
Zinc0.11 mg
Ácido fólico6 µg
Vitamina B10.02 mg
Vitamina B20.01 mg
Vitamina C34 mg
Vitamina E0.80 mg
Niacina0.20 mg