Intolerancia a la fructosa, la gran desconocida.


Si hablamos de intolerancias alimenticias, lo más seguro es que la mayoría de vosotras piense inmediatamente en intolerancia la lactosa o al glúten e incluso piense en otro tipo de alergias alimenticias comunes como la alergia a los frutos secos o al marisco. Pero si hablamos de intolerancia a la fructosa las dudas comienzan a surgir, ¿qué es la fructosa? ¿qué significa ser intolerante? ¿cuáles son sus síntomas? ¿qué alimentos hay que descartar? En esta entrada vamos a intentar dar respuesta a todas esas preguntas de la forma más sencilla que podamos.

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Introducción a la intolerancia a la fructosa.

Cada vez son más comunes las intolerancias alimenticias, al igual que las alergias de todo tipo, debido a la gran cantidad de componentes que llevan los alimentos que consumimos que, por desgracia, cada vez son menos naturales. La intolerancia a la fructosa es, básicamente, que tu cuerpo es incapaz de soportar la fructosa o, dicho de otra manera, el azúcar de la fruta. Sin embargo, el problema no es que no puedas volver a comer fruta, sino que este tipo de azúcar se encuentra en una grandísima cantidad de alimentos como las verduras, la miel y los frutos secos; por no hablar de que, el azúcar de mesa también la lleva. Por tanto, como podéis comprobar, los alimentos que podemos consumir se reducen drásticamente.

la fructosa está en la fruta.
La fructosa es un azúcar que está presente de forma natural en la fruta y en otros alimentos.

Tipos de intolerancia a la fructosa.

Intolerancia Hereditaria a la fructosa (IHF).

Este tipo de intolerancia a la fructosa es más raro, pues afecta a 1 de cada 20.000 personas. Ocurre cuando se produce un error genético que impide que nuestro cuerpo absorba la fructosa ya que falta la enzima encargada de ese proceso. El diagnóstico suele realizarse cuando los niños son muy pequeños, más exactamente cuando empieza la toma de fruta y al niño, claramente, le sienta mal. Por supuesto este tipo de intolerancia no tiene cura de ningún tipo y, por desgracia, es de por vida.

Malabsorción a la fructosa.

Este tipo de intolerancia a la fructosa es mucho más común que el anterior que afecta a más del 30% de la población. Es un tipo de intolerancia alimenticia adquirida, que aparece sin previo aviso a cualquier edad en cualquiera de los dos sexos por igual. Afortunadamente para estos casos, este tipo de intolerancia con el correcto cuidado y guía por parte del especialista es posible llegar a superarla, aunque no siempre ocurre.

la miel contiene fructosa
La miel es una fuente natural de fructosa,de ahí su dulzor.

Síntomas de la intolerancia a la fructosa.

Los síntomas de la intolerancia a la fructosa son muy parecidos a los síntomas que presentan las personas con intolerancia a la lactosa. Aparecen dolores abdominales, diarreas casi crónicas, vómitos, náuseas, etc. Cuando la intolerancia a la fructosa es hereditaria, estos síntomas suelen ser mucho más intensos que en una persona cuya intolerancia sea adquirida, sin embargo éstas últimas pueden pasar mucho más tiempo sufriendo los síntomas debido a que no se realice el diagnóstico adecuado.

Diagnóstico de la intolerancia a la fructosa.

La prueba diagnóstica que se realiza para averiguar si tienes o no intolerancia a la fructosa es prácticamente la misma que la de la lactosa; de echo, lo normal es que te hagan ambas para descartar una u otra. La prueba consiste en beber un vaso de fructosa pura y, cada media hora, soplar através de un medidor como si de un alcoholímetro se tratase. Es totalmente indolora y, a no ser si que tu intolerancia a la fructosa sea bastante fuerte, no deberías tener problemas durante la prueba aunque lo normal que pasadas unas horas tengas que ir con urgencia al baño.

Es muy importante que, si tienes alguno de los síntomas y no sepas de lo que puede ser le digas a tu médico que quieres hacerte la prueba. En muchas ocasiones, las diarreas y dolores de estómago se achacan a gastroenteritis u otro tipo de intolerancias lo cual hace que si pasamos así mucho tiempo terminemos en un estado de salud no demasiado bueno que puede llegar incluso a la desnutrición por la mala absorción de los nutrientes.

fructosa pura
La fructosa pura tiene un aspecto muy parecido al azúcar blanco de mesa.

Alimentos permitidos y no permitidos.

Ahora que ya hemos echo la pequeña introducción vamos a pasar a lo que realmente nos interesa, ¿qué puedo comer si me han detectado intolerancia a la fructosa? Aquí os vamos a dejar una lista de alimentos que sí podéis comer sin problema ninguno, aunque es importante que si notáis que alguno no os va bien lo tachéis inmediatamente de la lista, ya que lo que algunas personas le sienta bien a otras puede que no tanto.

Intolerancia Hereditaria a la fructosa.

Lácteos

  • Permitidos: leche, queso, yogur natural, mantequilla y leche en polvo que no tenga sacarosa.
  • No permitidos: leche condensada, batidos de leche, helado, yogur con frutas o saborizado, vainilla, bebida de soja líquida y en polvo.

Carnes y pescados.

  • Permitidos: carnes y pescados naturales, jamón serrano, bacon y panceta.
  • No permitidos: jamón dulce, salchichas tipo Frankfurt, paté, embutidos y carnes procesadas.

Huevos.

Todos están permitidos.

Grasas.

  • Permitidos: mantequilla, margarina, manteca y aceites.
  • No permitidos: salsas comerciales y mantequilla de cacahuete.

Vegetales y legumbres.

  • Permitidos.
    • Grupo 1 (menos de 0.5 gramos de fructosa por cada 100 gr.): brécol, apio, alcachofas, champiñones, berros, acelgas, patata vieja, espinacas, escarola, endibias y lentejas.
    • Grupo 2 (entre 0.5 y 1 gr. de fructosa por cada 100 gr.): pepino, espárragos, col, coliflor, calabacín, puerro, patata nueva, calabaza, rábanos, nabos, garbanzos y judías blancas, rojas y negras.
  • No permitidos: remolacha, coles de bruselas, zanahorias, cebolla, cebolleta, batata, tomate, maíz dulce, chirivía, judías verdes, guisantes, soja, berenjena, pimientos y verduras procesadas enlatadas.

Frutas.

  • Permitidos: zumo de lima o limón, limón y aguacate.
  • No permitidos: todas las demás.

Cereales.

  • Permitidos: Trigo, centeno, cebada, avena, maíz, arroz, tapioca, productos elaborados a partir de éstos y pan blanco (sin sacarosa añadida a la masa).
  • No permitidos: Pan integral, salvado, germen de trigo, harina de soja, muesli, todo tipo de cereales elaborados con adición de azúcar o miel (cereales de desayuno, etc.).

Postres.

  • Permitidos: Helados y galletas caseras elaboradas con glucosa en vez de azúcar de mesa; postres sin fructosa, sacarosa y sorbitol.
  • No permitidos: Todos los helados comerciales, sorbetes, polos, pastelería, chocolates, bollería, galletas comerciales y pastas dulces, incluso cuando sean para diabéticos asegurarse de que no llevan ni fructosa ni sorbitol.

Edulcorantes.

  • Permitidos: Glucosa, jarabe de maíz, edulcorantes artificiales sin fructosa, sacarosa ni sorbitol, lactosa, sacarina, aspartamo, ciclamato.
  • No permitidos: Azúcar de mesa (blanco, moreno, etc.), miel, melaza, jarabe de arce, fructosa, jarabe de maíz rico en fructosa, fructosa, sorbitol, levulosa, azúcar de fruta.

Mermeladas, dulces y frutos secos.

  • Permitidos: ninguno.
  • No permitidos: todos, incluso aquellos que son para diabéticos.

Sopas.

  • Permitidos: Sopas o caldos caseros utilizando alimentos  permitidos.
  • No permitidos: Sopas comerciales, extractos de carne y cubitos tipo Avecrem.

Bebidas.

  • Permitidos: Leche, té café, cacao corriente, limonada casera y resfrescos zero asegurándose de que no llevan nada prohibido.
  • No permitidos: Todos los saborizantes de la leche, batidos de leche, batidos de frutas, bebidas refrescantes de cola, naranja, limón; batidos de cacao, granizados, bebidas azucaradas, zumos de fruta, licores de frutas, té instantáneo y bebidas alcohólicas.

Condimentos.

  • Permitidos: Especias, hierbas aromáticas, esencias, vinagre, colorantes, sal, pimienta, mostaza, curry.
  • No permitidos: Salsas, aderezos de ensaladas y mayonesas comerciales.
alimentos con fructosa.
Frutos secos, dulces, mermeladas, frutas, chucherías, etc. son algunos ejemplos de alimentos con fructosa.

Malabsorción de la fructosa.

Lácteos.

  • Permitidos: Leche, queso, yogur natural, mantequilla, leches en polvo que no contienen sacarosa.
  • No permitidos: Leche condensada, batidos de leche, helado comercial, yogur con frutas, vainilla y saborizados.

Carnes y pescados.

  • Permitidos: Carnes y pescados naturales y embutidos.
  • No permitidos: Comprobar todas las carnes, pescados y embutidos preparados comercialmente.

Huevos.

  • Permitidos: Todos.
  • No permitidos: Ninguno.

Grasas.

  • Permitidos: Mantequilla, margarina, aceites vegetales, manteca, sebo.
  • No permitidos: Ninguno.

Vegetales y legumbres.

  • Permitidos: Todos.
  • No permitidos: Ninguno.

Frutas.

  • Permitidos: Ninguna.
  • No permitidos: Todas clase de frutas, naturales o en compota.

Cereales.

  • Permitidos: Trigo, centeno, cebada, avena, maíz, arroz, tapioca y productos elaborados a partir de éstos (harinas, pan, pasta, sémolas).
  • No permitidos: Ninguno.

Postres.

  • Permitidos: Helados y galletas caseras elaboradas con glucosa en vez de azúcar de mesa; postres sin fructosa, sacarosa y sorbitol.
  • No permitidos: Todos los helados comerciales, sorbetes, polos, pastelería, chocolates, bollería, galletas comerciales y pastas dulces, incluso cuando sean para diabéticos asegurarse de que no llevan ni fructosa ni sorbitol.

Edulcorantes.

  • Permitidos: Glucosa, jarabe de maíz, edulcorantes artificiales sin fructosa, sacarosa ni sorbitol, lactosa, sacarina, aspartamo, ciclamato.
  • No permitidos: Azúcar de mesa (blanco, moreno, etc.), miel, melaza, jarabe de arce, fructosa, jarabe de maíz rico en fructosa, fructosa, sorbitol, levulosa, azúcar de fruta.

Mermeladas, dulces y frutos secos.

  • Permitidos: ninguno.
  • No permitidos: todos, incluso aquellos que son para diabéticos.

Sopas.

  • Permitidos: Sopas o caldos caseros utilizando alimentos  permitidos.
  • No permitidos: Sopas comerciales extractos de carne, cubitos tipo Avecrem.

Bebidas.

  • Permitidos: Leche, té café, cacao corriente, limonada casera y resfrescos zero asegurándose de que no llevan nada prohibido.
  • No permitidos: Todos los saborizantes de la leche, batidos de leche, batidos de frutas, bebidas refrescantes de cola, naranja, limón; batidos de cacao, granizados, bebidas azucaradas, zumos de fruta, licores de frutas, té instantáneo y bebidas alcohólicas.

Condimentos.

  • Permitidos: Especias, hierbas aromáticas, esencias, vinagre, colorantes, sal, pimienta, mostaza, curry.
  • No permitidos: Salsas, aderezos de ensaladas y mayonesas comerciales.

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