Intolerancia al gluten: nuevos criterios


La intolerancia al gluten es un término que ha sido empleado como sinónimo de enfermedad celiaca y se usa para englobar todas las afecciones producidas por el consumo de alimentos que contienen gluten.

Actualmente se considera que estas palabras no son lo suficientemente específicas, es por ello que se recomienda mejor referirse a  “Desordenes relacionados con el gluten” y en ellos se agrupan tres tipos fundamentales de afecciones,  ellas son:

  • Sensibilidad al gluten no celiaca
  • Alergia al trigo
  • Reacciones autoinmunes: Enfermedad celiaca, dermatitis herpetiforme y la ataxia por gluten

En todos los casos anteriores se produce una reacción del organismo a los alimentos que contienen este componente y mejoran los síntomas cuando se emplea una dieta libre de gluten.

Las más frecuentes son la alergia al gluten, la enfermedad celiaca y más recientemente se reconoce la sensibilidad al gluten. En esta entrada nos referiremos básicamente a la sensibilidad al gluten o sensibilidad al gluten no celiaca (NCGS).

La intolerancia al gluten está asociada al consumo de cereales como trigo, el centeno, la cebada, la avena y otros cereales
El trigo es el principal componente asociado con la intolerancia al gluten

¿Qué es el gluten?

El gluten es uno de los componentes del trigo, el centeno, la cebada,  la avena y otros cereales. Entre el 80 y el 90% del gluten está constituido por las proteínas prolaminas (gliadinas y gluteninas), un 8% de lípidos y un 2% de carbohidratos.

La gliadina es la fracción soluble en alcohol y se ha asociado a los efectos tóxicos que produce el gluten en las personas que tienen predisposición genética.

El trigo es muy empleado en la confección de dulces, pan, pastas y otros muchos productos alimenticios. El gluten es lo que le brinda a la masa de harina empleada en panadería y repostería la consistencia esponjosa y elástica.

El contenido de gluten está regulado por el Codex Alimentarius y establece que para considerar los alimentos como libres de gluten su nivel total debe ser igual o  inferior a los 20 mg/kg y si están procesados menores de 100 mg/kg.

La intolerancia al gluten se asocia al consumo de productos de de panadería y repostería
La intolerancia al gluten está asociada al consumo de alimentos con trigo o sus derivados

Definición de sensibilidad al gluten no celiaca

Bajo este término se engloban todas las manifestaciones sintomáticas  asociadas al consumo de gluten en todas aquellas personas en las que se ha descartado la presencia de enfermedad celiaca y la alergia al gluten. Los síntomas son similares a los de la enfermedad celiaca y abarcan tanto manifestaciones digestivas como extra digestivos.

Este término es aceptado por la mayoría de los expertos en esta materia y desde 1980. En el caso de la sensibilidad al gluten no celiaca las determinaciones de anticuerpos son negativas, los marcadores genéticos son negativos y la biopsia duodenal muestra muy pocas o ninguna alteración.

Es la forma más frecuente de los trastornos relacionados con el gluten, se estima que afecta 6 veces más que la enfermedad celiaca. No se conoce exactamente su prevalencia, pero se estima que la sensibilidad al gluten se sitúa alrededor de un 6% en la población general.

Síntomas que te harán sospechar de intolerancia al gluten

Los síntomas de la sensibilidad al gluten no celiaca y la enfermedad celiaca son muy similares, también son muy parecidos a los que se producen en el síndrome del intestino irritable, es por ello que en muchas ocasiones se confunden.

Los síntomas que caracterizan esta patología son gastrointestinales y extra intestinales. Entre los más comunes se encuentran:

Síntomas gastrointestinales

Se presentan síntomas digestivos generales, dolor abdominal, sensación de aumento de volumen, gases y alivio de la distinción cuando se expulsan los gases.

Se pueden presentar diarreas, estreñimiento, nauseas, vómitos y ardores de estomago y reflujo gastro-esofágico. Estos síntomas son más evidentes al consumir productos que contienen gluten.

Nivel de energía

Se puede presentar una sensación fatiga o cansancio después de consumir alimentos con gluten, asociado al esfuerzo en la digestión de los componentes del trigo o algunos otros cereales.

Estado mental y emocional

En ocasiones se presenta irritabilidad, embotamiento mental y dificultad para concentrarse después de consumir alimentos con gluten. Las fluctuaciones en el estado anímico,  a depresión y estados cambiantes de comportamiento.

Dolores de cabeza

Entre 30 y 60 minutos después de comer se pueden producir dolores de cabeza en las personas con intolerancia al gluten. En ocasiones puede manifestarse como migraña.

Dolores musculares  y articulares

Una sensación  de entumecimiento, calambres  u hormigueo se ha asociado a la intolerancia al gluten. También se pueden presentar calambres y dolor en las articulaciones.

Fluctuaciones de tu peso

Los cambios inexplicables del peso, tanto de aumento como de pérdida pueden ser consecuencia de una intolerancia al gluten.

En la intolerancia al gluten se presentan síntomas digestivos generales y dolor abdominal
El dolor abdominal es uno de los síntomas más comunes de la intolerancias al gluten

Qué hacer ante la sospecha de síntomas de la sensibilidad o intolerancia al gluten

Ante una situación mantenida de síntomas de intolerancia al gluten se debe acudir al médico para que reciba un asesoramiento especializado y le indique la conducta más recomendable.

No hay un diagnóstico de laboratorio específico para esta afección, se hace por exclusión de otras alteraciones como la enfermedad celiaca y la alergia al gluten.

Otra de las pruebas que permite llegar al diagnóstico de sensibilidad al  gluten es la respuesta a la eliminación de los alimentos que contienen gluten. También existe una prueba llamada de provocación que brinda elementos para el diagnóstico diferencial con el síndrome del intestino irritable.

Pronóstico de la intolerancia al gluten

Los síntomas de la sensibilidad al gluten pueden variar desde leves hasta muy severos, en los casos más graves se produce una afectación en la mucosa intestinal danto origen a la enfermedad celiaca.

El único tratamiento hasta ahora que ha demostrado eficaz en el tratamiento de la intolerancia al gluten es una dieta libre de gluten, de forma estricta, sin violaciones. Esta es la única forma de lograr un control de los síntomas asociados a esta afectación y lo más importante evitar la presencia de indeseables complicaciones.

La mayoría de las personas afectadas por sensibilidad al gluten puede controlarse completamente cuando se consume una dieta libre de gluten. Sobre los alimentos libres de gluten  y como hacer una dieta libre de gluten y  otros temas relacionados con la intolerancia al gluten nos referiremos en Alimentos Ricos