Cómo mejorar la postura y evitar dolores de espalda


¿Te duele la espalda frecuentemente? ¿Sufres molestias en la parte de las cervicales o en las lumbares? Con frecuencia, este tipo de dolencias están asociadas a una postura incorrecta, a una rutina inadecuada o a hábitos poco saludables. Por ello, hoy te queremos ayudar a relajar el peso que cargas sobre tu espalda y aconsejarte acerca de cómo mejorar la postura para evitar estos dolores de espalda y no tener que acudir al fisio semana sí, semana también.

Esto no solo va a ser muy beneficioso para tu bolsillo, evidentemente también tu vida se va a ver mejorada si dejas de sentir estas dolencias que te impiden seguir con tu rutina diaria de la manera que te gustaría.

Por ello, sigue leyendo y te dejamos a continuación 5 consejos que te van a ayudar si tu propósito es mejorar la postura para evitar dolores musculares al final del día. ¿Te animas a hacerlos?

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5 consejos para mejorar la postura y que no te duela más la espalda

¿Cómo repartes el peso que cargas a diario?

dolor de espalda bajo dolor de espalda media

Lo primero que debes hacer es mirar el peso que llevas habitualmente sobre tus hombros. Esta vez no hablamos de las obligaciones (que también, ya que como sabes, la tensión y el estrés se reflejan indudablemente en nuestros músculos y su carga), si no a todo aquello que llevamos físicamente y que va sumando peso.

¿Llevas mochila? ¿Bandolera? ¿Bolso de mano? Lo ideal es que repartas bien el peso a lo largo de toda la espalda. Por ejemplo, un error muy frecuente en la juventud es llevar la mochila sobre un solo hombro, lo cual hace que carguemos más esa zona y que vayamos minándola poco a poco. Trata de llevar lo justo y necesario y sobre todo repartir bien el peso entre los dos hombros. Hay mochilas específicas para que no te pese tanto, pruébalo, no es una leyenda urbana. La diferencia entre una buena mochila y una mala mochila, cuando la llevas puesta durante mucho rato, se nota enormemente.

Evita los bolsos de mano o las mochilas para portátiles que van colgadas en un solo hombro. Quita todo el peso que puedas y ajusta bien los tirantes: ni muy altos ni muy bajos.

La almohada y el colchón son claves:

ciatica en el embarazo

A la hora de dormir, también resulta clave cuál es nuestro hábito para determinar si seremos más propensos a sufrir problemas musculares o dolores de espalda. Si le dices a un médico que sufres de contracturas, lumbagos y demás, seguramente te dirá que es muy importante cómo te cuides a la hora de dormir.

No hablamos solo de comodidad: cada persona necesita un tipo de colchón diferente, así como una almohada adaptada a él. Si duermes en pareja y tenéis el problema de que uno necesita una almohada más dura y otro más blanda, siempre podéis optar por almohadas independientes. Cada vez son más frecuentes precisamente por esta necesidad y es muy fácil encontrar sábanas adaptadas a ello.

Si tienes dudas, pregunta a tu fisioterapeuta cuál es, en base a tus características personales, el colchón o la almohada que mejor se adaptan a ti y cuáles necesitas utilizar para que, por la mañana, no notes que tu espalda se ha resentido y consigas descansar bien de verdad para evitar que te afecten este tipo de dolencias tan desagradables y que tanto pueden llegar a doler.

Accidentes laborales:

mejorar la postura Cómo tratar una contractura cervical

Si decimos “accidente laboral”, seguramente que te suena muy fuerte. Pero hay muchos casos que se trata en realidad de esto, aunque sea más o menos leve. En el trabajo, si no prestamos atención a cómo mejorar la postura, también podremos subir accidentes como lumbago, contracturas, dolores musculares casi crónicos.

En este sentido, depende, en parte de ti. Es cierto que cada tipo de trabajo requiere algo diferente de nosotros, también de nuestra postura. No es lo mismo quien está en una oficina que quien está en el campo recogiendo tomates. Pero debes tratar de mejorar la postura sea cual sea tu situación.

Por ejemplo, si trabajas en el campo, será cosa tuya tratas de mantener una postura correcta en cada acción que hagas. Si trabajas en oficina, por supuesto tú también tienes mucho que ver a la hora de cómo te sientas, pero en este caso también te ayudará mucho el hecho de disponer de un material de oficina ergonómico y adaptado a ti, no solo hablamos de la silla, también la distancia al ordenador, el reposamuñecas, si tienes algún elemento para pies y piernas, etc.

Todo esto va sumando y es evidente que la postura que tengamos en el trabajo marcará mucho el resto del día, así que cuídala.

Los niños, esos pequeños que nos hacen la espalda trizas:

cómo aliviar el dolor de espalda baja y sus causas

Si tenemos niños, aquí encontraremos otro inconveniente a la hora de cuidar nuestra espalda. Salimos del trabajo y debemos atenderles, con todo lo que ello conlleva: cargarlos a la espalda, agacharnos para recoger sus juguetes, dormirles… Todo esto hace que nuestra espalda se resienta más de lo que nos gustaría y en este punto no podemos hacer mucho, ya que los niños necesitan su atención… ¿o sí?

En nuestra mano está tratar de obtener colaboración para no ser nosotros solos los que carguemos con ellos, corregir posturas inadecuadas y disponer de herramientas que nos resulten cómodas y nos ayuden en nuestro propósito de mejorar nuestra salud lumbar y cervical.

Intenta no acostumbrar al niño a cogerle en brazos durante largos períodos de tiempo, especialmente conforme vaya creciendo y sumando kilos. A la larga nos va a pasar factura y es algo que, en muchos casos, sí podemos evitar.

Acude al médico antes de que se agrave:

Por último, no olvides que los médicos son tus aliados. Además de darte las pautas para aprender a cómo mejorar la postura y por tanto, ayudarte con la prevención de estas dolencias tan incómodas y con efectos a largo plazo, te ayudarán también a eliminar contracturas, lumbago, dolor de cervicales…

En estos casos, la rama de la medicina que mejor te podrá ayudar es la del fisioterapeuta. Busca uno bueno en tu ciudad y confía en él para prevenir y sobre todo para aliviar los primeros síntomas. No esperes que vaya a más, no continúes forzando una postura que ya sabes que no te está yendo bien ni trates de quitarte el dolor en casa a base de antiinflamatorios. Te ayudará a corto plazo, pero te aseguramos que a largo plazo no te va a solucionar nada. Ponle remedio de una manera eficaz.

¿Es bueno el deporte si me duele la espalda?

Muchas personas llegan a la consulta de los doctores haciéndose esta pregunta. Como siempre, la respuesta es clara: depende. Hay ejercicios indicados especialmente para aliviarnos, pero hay otros que, si forzamos, nos van a empeorar.

Por tanto, te aconsejamos preguntarle a tu fisio o a tu entrenador para que te recomiende aquello que puedes o no puedes hacer cuando la espalda te está enviando señales de que ha llegado el momento de mejorar la postura y no posponerlo más. Recuerda siempre: es mejor prevenir que curar.

Y tú, ¿qué medidas vas a tomar para mejorar la postura y evitar que tus músculos se resientan?

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