Tratamiento para la inflamación del hígado


Comenzar cuanto antes un tratamiento para la inflamación del hígado es indispensable dada la vital importancia de este órgano. Por si no lo sabías, junto a los riñones, el hígado elimina todas las toxinas e impurezas de tu cuerpo.

Imagínalo como el filtro de una piscina. ¿Qué sucede si empieza a presentar problemas? El cuerpo se intoxica con esos agentes que ponen tu vida en riesgo. ¿Ahora ves qué tan necesario es un eficiente tratamiento para la inflamación del hígado?

tratamiento para la inflamación y la desintoxicación
Si el hígado no funciona bien, tu cuerpo se puede intoxicar.

Conocida como hepatitis, la inflamación del hígado consiste en la destrucción celular del sistema hepático. Esto ocurre por la acción de agentes inflamatorios derivados de una enfermedad relacionada al ataque de las células. También,  como consecuencia de otra afección, por ejemplo, la mononucleosis infecciosa.

Tipos de hepatitis

Esta enfermedad se clasifica en dos variedades dependiendo de su duración. La hepatitis aguda dura menos de 6 meses mientras que la hepatitis crónica se extiende más en el tiempo.

Entre las causas de la hepatitis aguda están infecciones por virus de hepatitis, de la mononucleosis y del citomegalovirus. También se da por bacterias graves y amebas. Además, por intoxicación farmacológica con paracetamol o halotano, anestésico conocido por su alta toxicidad.

La hepatitis crónica se genera por enfermedades víricas (virus de hepatitis B, C, D); así como también por efectos adversos de ciertos medicamentos y por una ingesta excesiva de alcohol.

Auto inmune y congénita

Es una condición que, además de adquirida, también se desarrolla de forma congénita y autoinmune. En el primer caso responde a una incidencia en el metabolismo del cobre (enfermedad de Wilson) o del hierro (Hemocromatosis). Como consecuencia, se produce la destrucción del sistema hepático.

En la hepatitis autoinmune, este daño ocurre por acción del propio sistema inmunitario de la persona. Su evolución es espontánea y se manifiesta con los síntomas de hepatitis aguda, pero perdura mucho más. No se sabe qué la causa.

Síntomas de la inflamación del hígado

Antes de avanzar al tratamiento para la inflamación del hígado, conoce cuáles son los síntomas de esta enfermedad. De esta manera, podrás reconocerla y tratarla a buen tiempo para asegurar tu recuperación.

La hepatitis aguda varía de paciente a paciente. Hay algunos que presentan síntomas que otros no. Si se trata de un paciente pediátrico, puede que las siguientes señales sean leves:

  • Cansancio.
  • Fiebre baja.
  • Náuseas.
  • Pérdida de apetito.
  • Alteración en el sentido del gusto.

Por su parte, la hepatitis crónica puede o no presentar síntomas. Se sabe más por los pacientes que tienen directa relación con la afección. No obstante, el diagnostico toma en cuenta:

  • Color amarillento en zona blanca de los ojos, piel y mucosas.
  • Orina de color tan oscuro.
  • Heces aclaradas.
  • Cansancio durante semanas.
  • Dolores musculares y articulares.

¿Cómo prevenir la hepatitis infecciosa?

Si tomas las previsiones adecuadas, te protegerás de contraer el virus que causa esta enfermedad. La vacuna contra la hepatitis A y B es fundamental para evitar exponerte a estos microorganismos.

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Con la prevención adecuada puedes proteger a tu hígado.

Ahora bien, cuando se diagnostica esta condición es necesario que sigas estas recomendaciones como parte del tratamiento para la inflamación del hígado. Estas medidas requieren, en su mayoría, cambios en el estilo de vida y el consumo. Algunas de ellas son:

  • No bebas alcohol.
  • Ten una alimentación balanceada.
  • Toma el reposo necesario.
  • De tener hepatitis A o B, hácelo saber a tus familiares y pareja para evitar propagar el virus.
  • Haz uso de los preservativos en las relaciones íntimas.
  • Mantén tus objetos de uso personal alejados de los de otros que convivan contigo.
  • Visita con regularidad a tu médico para verificar el avance del tratamiento para la inflamación del hígado.

Tratamiento para la inflamación del hígado

El especialista te evaluará de manera exhaustiva y te dará el diagnóstico. A partir de ese momento, tendrás que seguir el tratamiento indicado que corresponda con la causa del padecimiento.

Por ejemplo, los pacientes que desarrollan hepatitis debido a una alimentación inadecuada, responden perfectamente a una dieta balanceada. En este caso, la desinflamación del hígado se logra disminuyendo el consumo de las sustancias nocivas que lo afectaron.

Cuando este órgano se inflama por bacterias y agentes infecciosos, entonces el tratamiento consistirá en la prescripción médica de fármacos. El interferón en hepatitis crónica B, ribavirina en hepatitis crónica C y azatioprina para la hepatitis de tipo auto inmune.

Remedios naturales para la hepatitis

Varias alternativas naturales se pueden incluir en el tratamiento para la inflamación del hígado. Algunas plantas medicinales son poderosas agentes que depuran el hígado. Te recomendamos poner a prueba cualquiera de estas:

La alcachofa es recomendada para tratar la mala digestión de las grasas por hígado perezoso. También cuando la persona padece de ictericia (piel, ojos y mucosas amarillentas). Esta planta limpia el órgano de impurezas.

tratamiento para la inflamación del hígado y alcachofa
La alcachofa favorece la digestión de las grasas.

Otra es el cardo mariano que, por contener silimarina, protege las células del hígado y estimula su regeneración celular. El diente de león es también una hierba depurativa y diurética que actúa contra la inflamación del hígado con bastante eficacia. Y por último, el regaliz tiene un efecto anti-inflamatorio y hepato-protector.

Evita la inflamación del hígado con tu dieta

Tener una alimentación balanceada mantiene el organismo en óptimas condiciones y favorece la estabilidad del hígado en su funcionamiento. La dieta es esencial para prevenir y tratar las afecciones del sistema hepático.   

Evita consumir alcohol. Se ha comprobado que daña las células del hígado y, en muchos casos, desencadena la cirrosis. Otra medida es disminuir la ingesta de azúcar, sal, harinas refinadas, frituras y los alimentos procesados.

Incluye frutas, vegetales, granos integrales y proteínas bajas en grasas en tu dieta diaria. Entre los crucíferos: el brócoli, la col, y el repollo estimulan las enzimas desintoxicantes del hígado por ser fuentes de sulforafano.

Las nueces y castañas, por su contenido en selenio, activan las propiedades antivirales del hígado y purifican tu flujo sanguíneo. También es beneficioso el ajo, que por ser rico en azufre y selenio, favorece la eliminación de toxinas.

Presta atención a la molestia

La hepatitis no es juego así que sigue nuestras recomendaciones acerca del tratamiento para la inflamación del hígado. Recuerda que la asistencia médica es indispensable. También toma medidas para prevenirla. Se consciente del riesgo que corre tu vida.

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