Todo lo que debes saber sobre la soledad y cómo afrontarla


Una de las cosas que más miedo le da al ser humano es la soledad. Pero ojo, no es lo mismo sentirnos solos que estar solos. De hecho, muchas de las veces que sentimos esa soledad no lo estamos realmente, pero como todo en cuestión de psicología, depende bastante del cristal con el que veamos la historia.

De hecho, un error frecuente consiste en sentirnos solos si no tenemos una pareja a nuestro lado, aunque estemos rodeados de gente. Sin duda, ya intuirás entonces que esto se debe a una percepción psicológica de la realidad y no a una realidad en sí misma.

De cualquier modo, sea real o no este sentimiento de soledad, sin duda es una de las peores sensaciones del mundo y debes luchar contra ella. ¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo afrontar la soledad para evitar que nos termine comiendo? ¿Cómo sobreponernos a estas situaciones de la vida? En nuestro artículo de hoy hablaremos sobre la soledad y cómo podemos afrontarla para que consigamos ser más felices. Porque no, nadie puede ser feliz sintiéndose solo.

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Todo sobre la soledad

Estar solos o sentirse solos

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Trata de no agudizar la situación cayendo en hábitos tóxicos

El ser humano es sociable por naturaleza. Por ello, necesitamos tener personas cerca con las que podamos compartir nuestro tiempo y también con las que tengamos proyectos vitales, ya sean temporales o permanentes en el tiempo. En la era actual mucha gente opta por la soledad, pero en la mayoría de los casos esta soledad está impuesta. Hablaremos más sobre esto en el siguiente apartado, pero antes queremos hablar sobre la diferencia entre estar solos y sentirse solos.

Muy poca gente está sola de verdad. Echa un vistazo a tu alrededor: puede que haya fallecido algún familiar, que tu pareja te haya dejado o que hayas discutido con tu mejor amigo/a. Pero eso no significa que no haya más gente que te quiere, dispuesta a compartir su tiempo contigo, a ayudarte y a hacerte sentir mejor. Lo importante es que no te cierres en banda. No rechaces los planes que te ofrecen ni les eches de tu vida también a ellos solo porque has perdido a una persona importante para ti.

Recuerda siempre esto: estamos hechos de personas, en plural. Nadie, por mucha importancia que tenga o haya tenido en tu vida, debe marcar el resto de tu camino. Así que si identificas que la causa de sentirte solo está marcado por una sola persona, oblígate a seguir y a desechar esa idea.

¿Soledad elegida o impuesta?

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¿Soledad impuesta o soledad elegida? No es lo mismo, ni mucho menos, pero en cualquier caso tú decides cuándo salir de ambas

Al hilo de lo que acabamos de mencionar, debes tratar de identificar el tipo de soledad que tienes. Evidentemente, si la soledad es elegida no deberías tener problemas, ya que es una opción que has escogido tú. Sin embargo, si aún así no te sientes bien, deberías replantearte si es realmente lo que quieres en la vida.

Pero, ¿qué ocurre cuando la soledad es impuesta? Como decimos, muy pocas personas están totalmente solas y realmente todos podemos luchar contra ello. No relaciones la compañía con una pareja: los amigos, los compañeros de trabajo, la familia… todos ellos también serán excelentes aliados.

Si la soledad es impuesta trata de no agobiarte y no convertirte en una víctima de la situación. Coge coraje, abre tus alas y lee lo que te proponemos a continuación.

Cómo afrontar la soledad

¿Estás solo o te sientes solo? Da igual, en cualquiera de los dos casos la soledad ha tocado a tu puerta y solo tú puedes decidir que se quede a vivir contigo o expulsarla para siempre.

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En el móvil puedes encontrar buenos amigos

Márcate una rutina:

La rutina es muy difícil de sobrellevar, de hecho, casi todos nosotros intentamos escapar de ella. Entonces, ¿es posible que nos ayude? Sí. Como decimos, la rutina es un arma de doble filo, solo tenemos que saber gestionarla y no dejar que nos coma.

Pero tener una pautas, unos horarios, un “algo” que hacer todos los días es fundamental para seguir la espiral de la vida y evitar regocijarnos en nuestro sentimiento de soledad mientras engordamos y engordamos en el sofá, lamentándonos de la vida que nos ha tocado vivir (que ya te digo, seguro que no es tan mala como tú crees).

Tira de agenda:

Venga, esa persona ya no está en tu vida, pero piensa en la cantidad de gente maravillosa que has conocido a lo largo de tu vida. Hoy en día, es muy fácil recuperar el contacto. Si no tienes su número de teléfono tendrás las redes sociales, donde puedes localizar a esa compañera de la infancia, al compañero de trabajo de tu primer empleado o incluso a ese primo con el que hace años que no hablas.

Tira de agenda y queda para tomar un café con alguien u organiza una quedada con ese grupo de amigos que hace tiempo que no se reúne. Seguro que están encantados de retomar el contacto contigo.

Disfruta de las actividades en soledad:

Ojo, porque no significa que tengas que estar todo el día acompañado. La soledad también se puede disfrutar y de hecho es imprescindible para tu propio bienestar y crecimiento. Hay muchas actividades que harás mejor en soledad: leer un buen libro, darte un baño de burbujas, salir a andar o incluso hacer un maratón de tu serie preferida.

Proponte metas:

Sí, debes tener metas en la vida más allá de no moverte del sofá y vivir como una marmota. Y no hablamos de sueños, si no de metas. ¿Qué diferencia hay entre ambos? Los sueños son anhelos, mientras que las metas son proyectos en los que trabajamos.

Piensa qué te gustaría conseguir y ve hacia ello, pero con una actitud donde lo importante sea el camino y no llegar al resultado. Si llegas, bien, si no llegas, no pasa nada, habrás invertido tu tiempo en algo productivo que te ha hecho feliz mientras lo perseguías.

Ábrete a conocer gente:

Vale, si llegados a este punto no te motiva la gente que tienes en la agenda o no terminas de empatizar con nadie a un nivel demasiado profundo, hagamos otra cosa. ¡Conoce gente nueva! Hay muchísima gente como tú, abierta a conocer amigos (o quién sabe si algo más), con los que seguro que te ayudan a llenar tu sentimiento de soledad.

¿Dónde los puedes conocer? Apúntate a alguna actividad (desde el gimnasio hasta club de lectura) o incluso navega por las redes sociales o por apps de conocer gente. Te puede parecer algo frío, pero te aseguramos que al otro lado del teléfono se descubren personas maravillosas que te harán sentir menos solos y con los que puedes establecer lazos para toda la vida. Apóyate en gente buena y verás como el cambio llega solo.

Lo importante es no caer en el victimismo, concienciarte que hay personas maravillosas dispuestas a compartir su vida contigo y abrirte al cambio. Piensa que todo en la vida son rachas y que aunque ahora estés solo (o te sientas solo), esto cambiará. Confía en nosotros.

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