3 momentos de tu vida en los que debes apoyarte en tus amigos


La amistad, divino tesoro. Dicen que los amigos son la familia que elegimos y, en cierto modo, no se equivocan. Si encontramos en nuestro camino personas nobles y que nos quieran igual que nosotros a ellos, será uno de los mayores tesoros que encontremos a lo largo de nuestra vida.

No todos son iguales, está claro. Hay quienes llegan una temporada y se van y otros que permanecen a nuestro lado, aunque no siempre sea físicamente, durante toda la vida.

¿Tienes la suerte de tener alguno de estos? ¡Enhorabuena! En ese caso, te contamos en qué momentos de tu vida vas a necesitar la ayuda de tus amigos. Apóyate en ellos.

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Cuándo apoyarte en tus amigos

Pérdidas importantes en nuestra vida:

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Tanto si tienes solo un buen amigo como si tienes varios, no pierdas el valor de la amistad y apóyate en ellos cuando lo necesites

Familia, amores, otros amigos… O incluso el trabajo. Si has perdido lo que para ti era un eslabón importante de tu vida, ahí están tus amigos para ayudarte. Todo pasa, recuérdalo siempre, pero solo o sola te costará mucho más.

Habla con ellos, desahógate y haced cosas juntos. Te ayudará mucho más de lo que ahora te piensas.

Rachas de desanimo:

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¡Haced cosas juntos! En la adolescencia nos pasamos todo el día con nuestros amigos, pero cuando vamos madurando esto se pierde.

Si, por el contrario, no ha ocurrido nada demasiado grave en tu vida pero simplemente estás atravesando una etapa de desánimo o desilusión, tus amigos también pueden ayudarte a volver a ver la vida de color. Cuéntales lo que te pasa y seguro que se ponen manos a la obra para animarte.

Si hace tiempo que no salís, volved a quedar para ir a ese bar que tanto os gusta, para hacer una escapada o simplemente para charlar un rato frente a un café. Seguro que te vendrá genial.

Temporadas de estrés:

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Con un buen amigo puedes hablar, reír, llorar o cualquier cosa que necesites

Por último, si estás estresado o estresada, intenta alejarte un ratito al día de ese foco de estrés. ¿Es el trabajo? Queda con ellos cuando termine tu jornada para tomar algo rápido en un afterwork. ¿La casa? ¿Los niños? ¿Problemas con otros amigos? Sea lo que sea, concédete un rato para ti, si puede ser al día o si no a la semana, pero es importante que no pierdas el contacto con ellos y que hagáis cosas juntos.

Gracias a la amistad, podrás superar todo lo que te propongas: estrés, desánimo, pérdidas emocionales… Ellos, los de verdad, estarán ahí para ayudarte cuando más lo necesites. Pero no olvides que es un camino de doble sentido. Tú también debes estar dispuesto o dispuesta a estar cuando ellos te necesiten a ti.

Y recuerda los tres enemigos de la amistad: Don Orgullo, Doña Distancia y Don Apatía. No dejes que vengan a visitaros.

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