¿Que es el Breadcrumbing, el Ghosting u otros conceptos 2.0?


La tecnología nos está cambiando, no solo a nivel laboral o en nuestra forma de disfrutar del ocio. Es evidente que también está cambiando nuestra forma de relacionarnos, nuestra propia psicología y la de los demás. La irrumpción de Internet y más concretamente de apps como Whatsapp o Tinder ha conseguido que la forma de iniciar, desarrollar e incluso terminar una relación tome nuevos caminos que antes sencillamente no existían. Y con ello han aparecido conceptos como breadcrumbing, ghosting, tinderella… ¿Los conoces?

Hoy queremos que aprendas el significado de estas palabras que sin duda no vas a olvidar la próxima vez que te enfrentes a una situación similar. Y es que sí, aunque creas que tu caso es único en el mundo, te aseguramos que no es así. No queremos que dejes de sentirte especial, pero si estás atravesando ahora un mal momento por alguno de estos «conceptos 2.0», te gustará saber que no estás solo/a, que en estos momentos le está sucediendo a mucha más gente y que solo es una consecuencia del siglo en el que nos ha tocado vivir… para bien o para mal.

Otros artículos de interés: Las fases del duelo

Las relaciones en la era de la tecnología

¿Quién no conoce a un amigo que se pasa el día haciendo matches en alguna app de ligue? ¿Quién no tiene en su entorno alguna pareja que se ha conocido por Internet? Hoy en día, la tecnología forma parte de nuestra vida a todos los niveles, y las relaciones no se iban a escapar de ello. Incluso si tu relación se fraguó antes del boom de los smartphones, seguro que has sufrido, en mayor o menos medida, sus consecuencias en este tiempo actual.

Todo esto está muy bien, una relación iniciada en Tinder o desarrollada en Whatsapp no tiene por qué ser peor a las historias de nuestros abuelos, aunque de primeras el objetivo normal suela ser otro diferentes al del «amor», al final se trata de relaciones interpersonales que pueden evolucionar (o no). No hay que olvidar que detrás de la pantalla hay personas, con sus esperanzas, sus miedos, sus sueños, sus virtudes y sus defectos…

Una relación nacida gracias a la tecnología puede ser muy bonita, pero también la tecnología puede dar lugar a rupturas, bien porque sea utilizado como el canal con el que dejamos a la otra persona o bien porque genere peleas o desconfianzas. En cualquier caso, siempre depende de nosotros cómo la gestionamos y no debemos olvidar que, por mucho que nos guste el mundo virtual, nunca habrá nada que compense el mundo físico en una relación.

Conceptos 2.0: Breadcrumbing, Tinderella, Ghosting…

Breadcrumbing:

breadcrumbing
En el interés que detectes por parte de la otra persona puedes ver si te está haciendo breadcrumbing o si es real

Si cogemos una traducción literal de la palabra, nos encontraremos con que se trata de una forma de «dejar migas de pan». En este caso, se hace con otra persona, como un modo de reforzar nuestro autoestima, tener un Plan B o simplemente pasar un rato divertido que no nos implique nada más.

No cabe duda que la tecnología facilita esto, ya que apenas nos lleva tiempo iniciar este acercamiento con una persona. Incluso, algunas veces se traspasa la pantalla y se llega a las citas físicas, pero sin concretar nada.

Esta técnica empieza a ser peligrosa cuando la otra persona se ilusiona, tomando esperanza de que «hay algo» por la otra parte, pero que puede conducir a una gran frustración por no llegar a materializarse nada. Esta persona lo intentará todo, sin embargo, por la otra parte solo recibirá migas de pan ambiguas, lo que le puede llegar a afectar seriamente a su autoestima ya que puede pensar que el problema está en sí mismo/a y no en el otro. Además, también puede aparecer ansiedad y tristeza.

Tinderella:

breadcrumbing
Aunque creamos que es solo cosa de jóvenes, estas prácticas suceden a todas las edades

Un caso similar lo encontramos en el Tinderella, un perfil cada vez más frecuente y que también está relacionado con temas de autoestima y «aburrimiento», en este caso en la parte que sufre este síndrome. El síndrome de Tinderella nace de la unión de las palabras «Tinder» y «Cinderella», la primera una popular app para conocer gente y la segunda la Cenicienta del cuento.

Un Tinderella disfrutará simplemente coqueteando a través del móvil con múltiples personas, sin mayor interés que algunas conversaciones virtuales con esas personas. De nuevo, la persona que está al otro lado de la pantalla puede llegar a ilusionarse, sin embargo, la relación no llegará a nada ya que el Tinderella nunca quiere pasar esa barrera de lo virtual a lo físico. La desvirtualización es imprescindible para quienes comienzan a ilusionarse de verdad, por lo que hay que tener cuidado cuando detectamos a un tipo de estas personas. Si a la de tres intentos en poco tiempo no hay cita física, pero los mensajes continúan, sin duda estás ante un caso de un o una Tinderella. Pon las cartas sobre la mesa y huye si no hay reacción por su parte.

Ghosting:

breadcrumbing
Si el teléfono deja de iluminarse, quizás no es tu culpa. No te martirices.

Además, el Tinderella suele desembocar en un Ghosting. ¿En qué consiste este concepto? Seguro que tú o alguien de tu entorno lo ha vivido en algún momento de su vida. Un ghosting es lo que popularmente denominábamos hacer una bomba de humo. Es decir, una persona que de un día para otro, sin ninguna explicación, simplemente desaparece de nuestra vida a pesar de que antes tenía una gran presencia en ella.

Un Tinderella que practicaba el Breadcrumbing puede evolucionar de la noche a la mañana en un Ghosting. Esto de nuevo nos lleva a la frustración, ya que tendemos a pensar qué hemos hecho mal, repasamos las últimas conversaciones buscando en qué momento metimos la pata y no podemos creer cómo hemos podido pasar de ser casi el centro de su mundo a ser ignorados por completo.

El ghosting, al igual que el breadcrumbing, nos generará frustración, problemas de autoestima y tristeza, tres cuestiones que si no controlamos a tiempo puede desembocar en ansiedad o depresión.

Lo importante en este caso es entender que el problema no lo tenemos nosotros, si no la otra persona. No te rebajes, no exijas ni pidas explicaciones. Si esa persona ha sido tan frío como para desaparecer de la noche a la mañana, te aseguramos que también volverá de la noche a la mañana sin ningún tipo de contemplación. Ahora la pelota estará en tu tejado para decidir si quieres volver a seguirle el mismo juego, exponiéndote a que te haga de nuevo un ghosting cuando menos te lo esperes, o si quieres continuar tu vida dejando apartadas a personas inmaduras, inconsecuentes y con algún que otro trastorno psicológico. Tú decides.

En cualquier caso, tanto si estás pasando un caso de breadcrumbing, ghosting o Tinderella, recuerda que todo pasa y que ahora estás bajo los efectos de una ilusión rota. Aprende de la situación, sacúdete las rodillas y levántate. Cualquier persona que te utilice de esa manera para llevar a cabo cualquiera de los tres conceptos recién mencionados no merece la pena que le dediques ni un solo minuto de tus pensamientos. Céntrate en quien sí está siempre.

Sigue leyendo: ¿Cómo detectar una relación tóxica?