Todo lo que debes saber antes de usar la copa menstrual


La menstruación es un latazo, hay que reconocerlo. A nadie le apetece estar sangrando cada mes y, sin embargo, es totalmente inevitable, al menos, durante los años jóvenes de la mujer. ¿Qué se puede hacer para sobrellevarlo mejor? Los métodos de higiene para la menstruación tienen mucho que decir al respecto y lo primero de todo es entender que no hay dos mujeres iguales y que, por tanto, cada una tiene sus propias necesidades y sus gustos. Habrá quien prefiera usar compresas de toda la vida, otras que estén más a gusto con los tampones mientras que unas cuentas preferirán la copa menstrual.

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Y tú, ¿de qué team eres? Si no lo tienes claro es porque, quizás, todavía no has probado todas las opciones que existen. Y en este sentido, la más desconocida y la que despierta más dudas es la copa menstrual. ¿En qué consiste? ¿Duele al ponerla? ¿Mancha mucho al quitarla? ¿Tiene escapes? 

Hoy hemos recopilado un montón de información para ti y queremos que te pongas cómoda y leas con atención todo lo que tenemos que contarte acerca de la desconocida copa menstrual. Rompe tabúes y elige el método que mejor te vaya a ti, sin hacer caso de cuál es el que mejor le funciona a tus amigas. ¡Tú eres tú!

Qué es la copa menstrual

Lo primero de todo es tener claro que es este pequeño cacharrito. Lo cierto es que su nombre no deja mucho a la imaginación. Se trata de un pequeño objeto de silicona, en forma de copa o pequeño recipiente, que tiene un pequeño pitorro en la parte inferior, es de un material suave y está pensada para recoger la sangre que se desprende con el período menstrual.

Es totalmente reutilizable y solo es necesario esterilizarlo entre lavados. A continuación te contaremos cómo hacer los cuidados necesarios para que con tan solo cinco minutos puedas volver a tener siempre tu copa lista.

copa menstrual

Cuántas copas menstruales hay que tener

Pues esto depende de cada mujer ya que, incluso aunque tengan un método de higiene preferido, hay quienes combinan varios según el día, la cantidad de flujo o incluso el ritmo de vida que vayan a llevar en cada ocasión.

Lo que te recomiendo es que comiences con una ya que, como te contaré a continuación, es un método algo especial y puede que te cueste un poco utilizarlo y acostumbrarte a él.

Las copas se miden por tamaño, que suele expresarse en letras (A, B, C…) pero en lo que realmente te tienes que fijar es el los mililitros que son capaces de recoger. Cuantos más mililtros tenga, más te servirá para los días de flujo abundante, aunque ten en cuenta también que más grande será la copa y que por lo tanto más te costará meterla y sacarla.

Al ser de silicona, se lava al momento entre puesta y puesta, por lo que, incluso si no quieres tener varias, podrías tener solamente una copa menstrual.

Yo te recomiendo que comiences por una y en base a tu experiencia compres una o dos más, de otros tamaños, para que puedas ir cambiándolas.

Cómo se limpia la copa

En este punto hay que distinguir entre la limpieza mientras se usa y la limpieza entre un mes y otro. Cuando vayas a comenzar tu período, lo que tienes que hacer es esterilizar la copa. Es muy sencillo hacerlo. Solo tienes que poner un pequeño cazo con agua natural a hervir. Cuando entre en ebullición, introduces la copa en el agua y cuentas tres minutos exactos, manteniendo la ebullición. Cuando pase el tiempo, la sacas, la dejas secar y ya estará lista para usar.

Otra cosa diferente es la limpieza entre usos. En este caso, cuando la extraigas, solo tienes que lavarla con un poco de agua fresca en el lavabo del propio baño. No uses jabones ni similares, simplemente con un poco de agua tu copa volverá a estar lista para que te la puedes volver a colocar inmediatamente. Sécala bien y estarás ready.

Cómo se coloca la copa menstrual y cómo se quita

Estos son, sin duda, los dos puntos que más intrigas despiertan. ¿Es fácil ponerse la copa? ¿Mancha mucho al sacarla?

Como siempre, depende del modelo que tengas, ya que algunas son más fáciles de poner que otras. Cuanto más tamaño, más complicado será, aunque si ya no eres virgen no deberías tener muchos problemas en ponértela. Es sencillo, dóblala en forma de V o de C e introdúcela con la abertura hacia arriba. Tendrás que empujar con los dedos y después sacarlos con cuidado para que haga una especie de vacío entre tu vagina y la copa. Esto puede manchar un poquito, pero poco más que un tampón.

Debido al tamaño de la copa y al “juego” que hay que hacer para que entre plegada y se abra en el interior, puede costar un poco más de trabajo, pero con maña y práctica todo se consigue.

Para sacártela sí que puede haber algo más de problemas, sobre todo al principio hasta que te acostumbres y encuentres el método y la forma con la que te resulte más cómodo y sencillo. Hay algunas copas que tienen un pequeño “pitorrito” en la parte inferior para facilitar su extracción. Otras son casi rectas, pero, en cualquiera de los dos casos, la copa se puede mover hacia el interior. No te preocupes, no tiene pérdida. Busca el principio con los dedos, sujétala y empuja con tus músculos pélvicos para facilitar su extracción.

Para que no manche demasiado, te recomiendo que no esperes a que la copa pase de más del 50%-60% de su capacidad, de esta forma, aunque la dobles, no se desbordará. Eso sí, ten en cuenta que sacar la copa sí mancha, por lo que te recomiendo tener agua y papel cerca.

copa menstrual

¿Duele?

No duele como tal, pero sí que puedes notar una molestia al ponértela y al quitártela. Mientras la tienes puesta no deberías notarla y, si lo haces, es que no está bien colocada.

¿Tiene escapes la copa menstrual?

Al igual que acabo de comentar en el punto del dolor, si notas que tienes alguna pérdida, significa que la copa no está bien puesta. Te recomiendo que las primeras veces utilices una compresa como apoyo adicional, hasta que te acostumbres y aprendas a ponértela bien. Bien puesta no debería perder.

¿Cuánto tiempo se puede tener puesta?

El tiempo máximo recomendado depende del fabricante de la copa, pero lo habitual es un máximo de 12 horas. Sin embargo, tienes que tener en cuenta cuánto flujo tienes y qué tamaño de copa has elegido. Las primeras veces se recomienda que la vayas mirando cada 2, 3, 4 horas y así poco a poco vayas aprendiendo a identificar la cantidad de sangre que expulsas en cada día de regla y, por tanto, el tiempo que necesitas para cambiarte de copa. Como te decía, para facilitar su extracción, que no manche mucho y no haya escapes, te recomiendo que la saques a un 50% o 60% de su volumen máximo, aunque, si lo deseas, puedes aguantarla durante un volumen mayor de sangrado, siempre que no llegue a rebosar.

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