Estas pueden ser las causas de tus ardores de estómago


A ver, analicemos si formas parte de este perfil: trabajas muchas horas al día, comes mal, te preocupas demasiado y vives estresada. Si la respuesta es positiva es muy probable que sufras de dolencias gastrointestinales. El estilo de vida tan atareado que llevas diariamente suele verse reflejado en tu estómago y en este punto justamente es hora de que escuches a tu cuerpo.

Seguramente, en algún momento de tu vida, has padecido o padecerás los molestos ardores de estómago. Esto no quiere decir que tengas una enfermedad de base o que todos estemos destinados a sufrirla. Sin embargo, tu estilo de vida va a influir determinadamente en ello así como tus propias condiciones fisiológicas.

Sigue leyendo: Como acabar con los ardores en el estómago

ardores de estómago
Es hora de dejar el trabajo, las preocupaciones y la mala alimentación a un lado: tu estómago está primero.

Un vistazo rápido a los ardores de estómago

Se caracterizan por una sensación de quemazón en el tracto digestivo superior. Suelen afectar desde el área de la garganta hasta porciones más internas como el propio estómago. Su principal causa es un desorden de los ácidos propios de este tracto que se encargan de degradar los alimentos.

Representa una dolencia bastante común mayormente en los países desarrollados, donde todo sucede tan rápido, que las personas no tienen tiempo ni para sí mismas. Su padecimiento se encuentra íntimamente relacionado con una predisposición genética. Otro factor importante que debes tomar en cuenta es el correcto desarrollo de las estructuras que componen tu aparato gastrointestinal.

Presta atención: qué te produce ardores de estómago

Son diversas las razones que buscan explicar la aparición de esta incómoda dolencia. Identificar las causas de los ardores de estómago representa una herramienta en su detección. De esta manera es posible actuar sobre estos factores causantes y disminuir su efecto sobre el organismo.

Reflujo

Para comprenderlo debes saber que el tracto gastrointestinal se encuentra divido en distintos órganos. Cada uno de estos órganos cuenta con una estructura característica, hábil para cumplir cada una de sus funciones específicas.

El estómago es una porción del tubo gastrointestinal que se separa del resto del tracto por medio de un anillo. Este anillo muscular debe encontrarse la mayor parte del tiempo cerrado. Su apertura debe darse únicamente con el fin de permitir el paso del bolo alimenticio desde la boca al estómago.

Sin embargo, existen afecciones en las cuales este anillo no se encuentra totalmente cerrado. La consecuencia es el paso de los ácidos estomacales hacia la porción superior del tracto provocando ardores. Esta dolencia se conoce como reflujo y es el retroceso de los ácidos hacia la boca o garganta.

Presencia de úlceras

Son lesiones que se forman en las paredes del tracto gastrointestinal. Suelen ser dolorosas y representan una de las causas principales de los ardores de estómago. El estado en el cual se encuentra la úlcera va a determinar la intensidad de dolor o ardor que sientas. Mientras más grande o más profunda sea la lesión, más fuerte será esta sensación.

¿Arde? Sí, se produce cuando los ácidos gástricos del estómago entran en contacto con la lesión de la úlcera. Estos ácidos gástricos son enzimas secretadas por el estómago capaces de degradar los alimentos de la dieta. Su pH es sumamente ácido por lo que al entrar en contacto con los tejidos estos se irritan.

Evita los ardores de estómago
Eres lo que comes. Si tienes dudas, es momento de preguntárselo a tu estómago.

Malos hábitos alimenticios

Una dieta rica en alimentos que posean grasas saturadas puede contribuir a la generación de ardores estomacales. Lo mismo ocurre con las bebidas gaseosas ricas en azúcares como los refrescos. Es recomendable evitar en tu dieta la incorporación de esta clase de comidas dañinas para tu organismo.

Uso de medicamentos

Existen algunos fármacos que ocasionan una serie de efectos secundarios adversos en tu cuerpo. Uno de los daños es aquel que se produce en la flora estomacal, el cual debilita las paredes del estómago. Cuando te sean prescritos esta clase de tratamientos, el médico especialista generalmente envía protectores gástricos. Estos medicamentos actúan protegiendo la mucosa gastrointestinal.

Estrés

El estrés tiende a provocar ardores de estómago como una respuesta a las presiones inmediatas. Funciona como una especie de línea de defensa que expresa tu organismo en situaciones de peligro o agotamiento mental. Así que cuando tengas mucha presión y comience a arder tu estómago, toma un tiempo para relajarte.

Ayunos prolongados

Tu cuerpo requiere nutrientes todo el tiempo por lo que necesitas alimentarte de manera constante. La ingesta diaria debe comprender más de tres comidas ingeridas en intervalos de tiempo regulares. Aun cuando permanezcas ciertas horas sin comer, tu estómago y glándulas anexas permanecen produciendo enzimas gástricas. Esto hará que se mantenga la acidez estomacal provocando ardor y dolor.

Seguimiento y control

Cuando sientas ardores de estómago, ten en cuenta que dependiendo de su intensidad pueden llegar a ser dolorosos. El grado de incomodidad va a variar dependiendo de la patología que los cause. Es preciso aprender a identificar este síntoma y hacerle seguimiento para diagnosticar la presencia de posibles enfermedades.

Una dieta sana, balanceada y libre de grasas favorecerá la disminución de los ardores estomacales. También es recomendable el consumo abundante de agua, con el fin de ayudar a disolver los ácidos presentes. De ser necesario, según recomendación del médico tratante, podrás administrarte protectores gástricos. Los cuidados que puedas tener en tu alimentación y hábitos saludables en general, marcarán la diferencia ante esta dolencia.

Así se produce el ardor de estómago
Deja a un lado el estrés y los malos hábitos, pueden causar serios problemas en tu tracto gastrointestinal.