Varices en miembros inferiores: no solo es estética


La aparición de las varices en la mujer no es solo un problema estético que afea las piernas. Es síntoma de un problema que está afectando la circulación venosa y que debe ser atendido por un angiólogo para que no se convierta en un problema mayor.

Ante la aparición de várices, no las consideres tan solo algo que afea tu estética, es un problema de salud que debes atender y prevenir sus complicaciones

Aunque en sus primeras apariciones no representan una cuestión grave, a la larga la aparición de estas insuficiencias venosas superficiales que traen como consecuencia pesadez y dolor en las piernas, pueden complicarse originando flebitis o trombosis.

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Las varices: ¿qué son?

Las varices son dilataciones venosas producidas por la pérdida de la capacidad de establecerse el retorno eficaz desde el sistema circulatorio hacia el corazón. Este fenómeno se conoce como insuficiencia venosa , y ocurre con mayor frecuencia en los miembros inferiores.

Más específicamente, en el caso de las várices se alteran las válvulas venosas que condicionan el flujo de la sangre en una dirección e impide el reflujo venoso retrógrado. Cuando las válvulas venosas no cierran bien o las paredes venosas están debilitadas o dañadas la sangre se acumula en las venas, estas se dilatan y aparecen las várices.

Las várices aparecen como consecuencia del mal funcionamiento de las válvulas venosas y pueden ser obervadas a simple vista por su relieve o por arañas venosas

Aunque tienden a presentarse en las extremidades inferiores por ser las de mayor retorno venoso, las várices pueden aparecer en otras partes del organismo. Así, existen várices esofágicas, también en la región anal (llamadas hemorroides o almorranas), en los testículos (denominadas varicocele), en el estómago o en el hígado. Aquí solo vamos a referrinos a las várices de miembros inferiores.

Causas de la aparición de las varices en miembros inferiores

Debido a que las varices aparecen al aumentar la presión sanguínea dentro de las venas, estas pueden desarrollarse con mayor probabilidad durante el embarazo, más aun cuando se trata de embarazos múltiples, por sobrepeso u obesidad.

Otros factores que propician el desarrollo de várices son la edad o un estilo de vida donde la mujer permanezca sentada o de pie por largos períodos de tiempo, sin estimularse convenientemente la circulación. La historia familiar previa de várices o enfermedades como la trombosis venosa profunda, también aumentan las probabilidades de desarrollar várices.

Algunos anticonceptivos causan retención de líquidos y favorecen el fallo de las válvulas venosas. También se ha asociado la aparición de várices al tabaquismo, la hipercolesterolemia y la hipertensión arterial.

Síntomas y molestias causadas por las varices

En una primera fase comienzan a aparecer dilataciones en el sistema venoso superficial de forma asintomática, pero que se perciben como abultamientos a flor de piel y venas azuladas.

Luego, a estos síntomas le pueden suceder otros, como los siguientes:

  • Hinchazón en las piernas
  • Dolor punzante
  • Sensación de pesadez en los pies y las piernas
  • Picazón
  • Calambres nocturnos en las piernas por las noches

Cuando las várices se complican a estadios más avanzados, se produce extravasación de hematíes al espacio intersticial que provocan cambios en el color de la piel, reacciones inflamatorias y distrofias cutáneas. Posteriormente pueden aparecer trombosis venosas, sangramiento y ulceraciones dolorosas.

En numerosas ocasiones las várices no provocan molestias, pero en otras pueden ocasionar diversos síntomas y complicaciones como el sangramiento, las ulceraciones y la trombosis venosa

En una crisis, las várices pueden llegar a limitar la actividad de la persona que las padece. Los síntomas empeoran cuando se está sentado o de pie por períodos largos. En estos casos se recomienda que la persona afectada se acueste o levante los pies.

Diagnóstico de las varices

El diagnóstico parte de un examen físico y una entrevista sobre síntomas, estilo de vida, antecedentes familiares y nivel de actividad. Las sospechas pueden confirmarse  mediante un ultrasonido u otras pruebas de imageneología, como la tomografía computarizada (CT) o rayos X con contraste.

En dependencia de la magnitud y extensión de las várices, estas pueden sangrar. Esto constituye una emergencia médica y el paciente debe buscar ayuda de forma inmediata.

Tratamiento de las várices

De acuerdo a los síntomas, el tratamiento puede variar desde cambios en el estilo de vida, terapia de compresión, medicamentos o procedimientos para eliminar las várices. El objetivo es aliviar los síntomas, mejorar la estética y prevenir complicaciones.

Cambios en el estilo de vida

Los cambios en el estilo de vida pueden incluir:

  • Alcanzar y mantener un peso lo más cercano al ideal acorde con su peso, talla y edad.
  • Evitar las estar de pie o sentado por períodos prolongados, sin activar la circulación frecuentemente.
  • Mantenerse físicamente activo para mejorar la circulación. El plan de ejercicios debe adaptarse al estado del paciente.
Dormir y descansar con los pies elevados ayuda a atenuar las molestias de las várices, está especialmente recomendado durante el embarazo para asi aliviar la presión sobre tus piernas

Terapia de compresión

La terapia de compresión busca eliminar o cerrar las várices mediante el uso de medias o vendas elásticas que ejerzan presión suave sobre las piernas. De acuerdo a las características de cada paciente es el nivel de compresión necesario, así como deben específicas para las medidas de cada pierna tanto del tobillo como de la pantorrilla.

Esto ayuda a reducir el dolor, la hinchazón y otros síntomas. Debido a la naturaleza crónica de las varices la terapia de compresión debe ser mantenida por períodos prolongados. En algunos pacientes este tratamiento no es factible, pues el tejido de las medias les provoca incomodidad, irritación de la piel, hinchazón o comezón.

Tratamientos medicamentosos y quirúrgicos

Entre los tratamientos medicamentosos para aliviar el dolor de las várices se incluyen analgésicos, antiinflamatorios y otros medicamentos específicos, algunos derivados de plantas.

Entre los métodos más utilizados hoy en día para el tratamiento de las várices son los procedimientos de ablación endovenosa, escleroterapia o cirugía para eliminar las várices más severas.

Previniendo la aparición de varices

A pesar de las distintas causas que provocan las varices, podemos tomar acciones preventivas hoy para evitar que aparezcan o se compliquen. Entre ellas:

  • Mantén la piel de las piernas limpia e hidratada.
  • Evita el agua muy caliente al bañarte y las saunas.
  • No te depiles en caliente.
  • Toma duchas de agua fría de los muslos a los pies.
  • Masajea las piernas con cremas para favorecer el retorno venoso.
  • Controla tu peso.
  • Consume alimentos sanos y abundantes en fibra.
  • Realiza ejercicio físico 30 minutos al día como mínimo.
  • Si debes estar de pie mucho tiempo, realiza movimientos para activar los músculos de las pantorrillas, como caminar de puntillas.
  • Evita cruzar las piernas si estás sentada.
  • Evita ropa y el calzado muy ajustados.
  • Usa tacones de entre 3 y 5 centímetros de altura.
  • Duerme con los pies elevados. Lo ideal es que tus piernas estén de 5 a 10 centímetros más altas que el tronco.
Cuando hay varices en los miembros inferiores no es conveniente el uso de tacones muy altos, es mejor que no sobrepasen los 5 centímetros

Ante la aparición de várices, no las consideres tan solo algo que afea tu estética. Es un problema de salud que debes atender y prevenir sus complicaciones.

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