Trucos para comer más sano


Cuando comprendemos que la alimentación es vida, es normal preocuparnos por ella y buscar trucos para comer más sano. Comer saludable no significa estar siempre a dieta y alimentarse únicamente de verduras: hay toda una gran variedad de tips y gestos que convertirán la hora de la comida en un momento saludable.

Por ello, hoy queremos darte trucos para comer más sano y que aprendas a hacer de tus comidas un aliado para tu salud. Es muy importante que lo pongas en práctica no solo contigo, si no también con tus hijos para que desde pequeños adquieran, sin darse cuenta y sin esfuerzo, el hábito de comer sano.

Trucos para comer más sano

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Comer sano no solo es bueno para perder peso, también para cuidar tu salud

Siempre que puedas, evita los fritos: Estás harto de escucharlo. Los fritos no son buenos amigos: aumentan las calorías, son perjudiciales para el colesterol y otras enfermedades. Casi todas las comidas puedes prepararlas a la plancha en lugar de fritas. Con este gesto, además de hacerle un guiño a tu salud, también ahorrarás tiempo, dinero y ensuciarás menos, ya que cocinar a la plancha siempre es más limpio, rápido y barato. ¿Necesitas más motivos?

Lee las etiquetas nutricionales: Cuando vayas al supermercado, hazlo con tiempo. Hacer la compra no consiste en llenar el carro rápido con lo primero que veas. Comprueba fechas de caducidad, ofertas, promociones y, por supuesto, valores nutricionales. Los alimentos light no siempre son los mejores para adelgazar o los más sanos, al igual que los productos más caros a veces no son los de mayor calidad. Si quieres trucos para comer más sano, comienza a aplicarlos desde el momento de hacer la compra.

Apuesta por lo casero: ¿Por qué comprar un bocadillo hecho hace unos días, con mil conservantes, si puedes prepararlo tú mismo en casa en dos minutos? ¿Por qué comprar pasta ya hecha cuando puedes cocerla? Siempre que puedas, haz tú mismo la comida. Es la mejor manera de saber los ingredientes que vas a tomar, de no ingerir demasiados elementos artificiales y de cuidar tu salud. Lo casero siempre, siempre, es mejor.

Di no a los precocinados: Entre las ventajas de consumir alimentos precocinados encontramos la rapidez, la variedad y el sabor, pero nos olvidamos de que no suele ser precisamente lo que se dice una comida saludable. Los precocinados están llenos de conservantes, colorantes, sal y compuestos artificiales. Si tienes hijos, no los acostumbres a este tipo de comida.

Equilibra la balanza: Otro de los trucos para comer más sano sin esfuerzo es que tú mismo adquieras responsabilidad con la comida. Si tus amigos te invitan a ir a un restaurante de comida rápida, no digas que no, pero recuerda compensar en la siguiente comida.

La sal justa: La sal es un elemento algo traicionero, ya que aunque le da sabor a nuestras comidas, si nos pasamos con ella no solo estropearemos el plato, si no que también puede tener consecuencias para la salud. Abusar de la sal o de los platos y alimentos con alto contenido en sodio nos puede pasar factura a largo plazo. Vigílala especialmente si tienes hipertensión o si hay antecedentes de ella en tu familia.