Tipos de desengaños y cómo superarlos, ¡descubre cómo ser feliz hoy!


La vida no siempre es un camino de rosas. Hay muchas veces, muchas ocasiones en las que te vas a encontrar con que las cosas no han salido como te gustaría o con que te hubiese gustado que pasaran de una forma u otra o simplemente que no comprendes la actitud de los demás. Solemos pensar que nosotros lo hemos dado todo y sin embargo la vida no nos ha recompensado. Llegados a ese punto, es inevitable sentir decepción. Quizás estés pensando en un tema de pareja, pero nada más lejos de la realidad. Aunque este suele ser uno de los más importantes, hay muchos tipos de desengaños que te pueden hacer quedarte anquilosado al pasado y no saber avanzar. ¡Supéralos!

Solo tienes que poner de tu parte, enfocarte en otras cosas y tener claro que si eso no ha sido, es porque no estaba para ti. Ve hacia otro lado, sigue soñando, sigue luchando y descubrirás muy pronto que la vida te tiene reservadas otras cosas iguales o incluso mejores.

Que nada ni nadie te robe la sonrisa. Te contamos a continuación los tipos de desengaños a los que te puedes enfrentar en tu vida y cómo superarlos.

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Desengaño amoroso:

fases de una ruptura superar una ruptura

Como decimos, cuando pensamos en desengaños, así en plan general, lo primero que se nos viene a la mente es una historia de pareja. Es inevitable que esto suceda. A todos nos ha pasado, que una historia no sale como nos gustaría y nos sentimos decepcionados. Quizás no con nosotros ni con la otra persona, pero sí con la vida. ¿Por qué la vida nos ha puesto esto por delante si no era para nosotros?

Lo primero que tienes que tener claro en este tipo de situaciones es tu papel en ella. Si tú lo has intentado hasta el final, si tú has dado lo mejor de ti y has actuado como necesitabas hacerlo en cada momento y si tú has luchado por ello, no hay más que hablar. No podemos hacer que la otra persona tome otras decisiones o que la “vida” (así hablando en genérico) nos dé lo que queremos simplemente porque lo deseamos. Inténtalo, lucha, pelea, sé la mejor versión de ti mismo y si no sale bien, no te centres en la decepción. Tendrás tu recompensa algún día. Seguro.

Desengaño de amistad:

También puede pasar que el desengaño sea de amistad. A fin de cuentas, la amistad es un tipo de amor. Y las pautas son muy similares. Nos decepcionamos porque esperábamos más de la otra persona o creíamos que llegado el momento iba a actuar igual que lo haríamos nosotros.

Esto es un error de manual y te recomendamos que dejes de pensar así si no quieres vivir tu vida sumando tipos de desengaños similares. No podemos pretender que otros actúen como lo haríamos nosotros. Incluso si no es así, no significa que no sean buenos amigos o que no te quieran.

En caso de que realmente te hayan hecho una jugarreta y la que parecía que iba a ser una amistad eterna se haya roto, es importante que, al igual que con las cuestiones del amor, sigas avanzando. Habla las cosas con la otra persona y si no tiene solución, sigue tu camino. Agradece los buenos momentos que te ha dado la amistad y confía en que el desengaño que sientes ahora pasará y te ayudará a, en el futuro, valorar lo que te traiga la vida.

Desengaño laboral:

vida laboral

Otro de los tipos de desengaños más habituales son los laborales o profesionales. Esto es muy común entre aquellos que opositan y nunca consiguen plaza o entre aquellos que, a pesar de esforzarse y dar el 200% de sí mismos, ven como al final el ascenso se lo lleva otro.

En estos casos es habitual pensar: ¿de qué me sirve esforzarme si al final no lo voy a conseguir? Igual que en el caso del amor, te damos el mismo consejo. Siempre esfuérzate y lucha hasta el final. Aunque ahora no lo veas claro, cuando pase el tiempo conseguirás encontrar la paz que necesitas al saber que tú lo hiciste lo mejor que pudiste.

No hay nada mejor que poder pensar esto y no quedarte con las dudas de “si me hubiera esforzado más” o “quizás realmente no lo merecía”. Trabaja en lo que quieres, persigue tus objetivos con todas tus fuerzas y si no los consigues, tranquilo, para a descansar, repon fuerzas y verás como pronto estarás luchando por nuevas metas, sueños u objetivos. Lo primero es que tengas claro lo que quieres y lo segundo ir a por ello, aunque no lo consigas. Lo importante, como se suele decir, no es el destino, si no el camino.

Desengaño con nosotros mismos:

Sí, también puede ocurrir que nosotros no seamos tan perfectos. Nadie lo es. Puede suceder que a estas alturas del artículo estés pensando que en realidad tú no hiciste todo lo que estaba en tu mano, que abandonaste demasiado pronto y ahora te arrepientes o que te gustaría volver atrás para cambiar algo.

Un pensamiento que suele funcionar en estos casos es tener claro que si hiciste algo, es lo que querías hacer en ese momento. Da igual si estabas condicionado por algo o si escuchaste a tu mente / corazón y actuaste según tus verdaderos deseos. De un modo o de otro, en ese momento fue tu elección. Y no hay más que pensar.

Si volviéramos atrás, tu yo del pasado no haría realmente lo que quiere hacer en ese momento, haría lo que le dice su yo del futuro.

Por tanto, olvida ese desengaño, perdónate y sigue. La vida es mucho más sencilla de lo que pensamos, lo importante siempre es ser feliz, actuar conforme queramos en cada momento y no preocuparnos por lo que venga. Nuestro yo del futuro ya se encargará de ello pero ahora tú vive tu presente que es la única realidad que tienes.

Desengaño con la vida, en general:

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Por último, si lo que tienes es un desengaño con la vida porque no te da lo que deseas, proque parece que nunca te sale nada bien o porque estás cansado de esperar, por los motivos que sean, debes cambiar de actitud.

Nadie puede ser feliz con estos tipos de desengaños, por ello, debes trabajar en vivir a la vida con una sonrisa y ella te la devolverá. Suena muy Mr. Wonderful, lo sabemos, pero es así. Si mantienes una actitud positiva, si te levantas cada día e intentas hacer algo por ser más feliz en lugar de quedarte lamentándote de tus desgracias, poco a poco irás saliendo del fango e irás descubriendo que la vida también te da cosas bonitas y te tiene guardadas sorpresas muy interesantes.

Nadie es perfecto, recuérdalo, ni siquiera la propia vida lo es. Si a ti no te exiges perfección, no se la exijas tampoco a ella. Tú sigue hacia delante, confía, espera y trata de vivir tu vida como te gustaría vivirla realmente. Hemos venido a ser felices, no lo olvida. Deja atrás las decepciones y desengaños que no te sirven para nada y continúa tu camino.

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