Inicio Hábitos saludables Suplementos dietéticos y su influencia en tu vida

Suplementos dietéticos y su influencia en tu vida

0
Suplementos dietéticos y su influencia en tu vida
Ellos tienen influencia en tu vida.

En algunos casos, el consumo de alimentos es insuficiente para suplir las necesidades nutricionales de tu cuerpo. Los suplementos dietéticos están diseñados para brindarte el aporte nutricional que necesitas y mantener la salud de tu organismo. Son una alternativa para equilibrar los niveles de proteínas, enzimas, vitaminas, aminoácidos y minerales.

En el mercado existen varios suplementos dietéticos con distintos aportes alimenticios y finalidades. Por tanto, busca el que más se adapte a tus requerimientos nutricionales con la guía de un médico especialista. Es importante no consumir suplementos sin conocer tus verdaderas necesidades alimenticias.

suplementos dietéticos apropiados
Es importante que el suplemento sea adecuado para ti.

Dependiendo de su contenido, pueden acelerar tu metabolismo, ayudar a la segregación de hormonas o actuar como antioxidantes. También, se les conoce por aumentar el rendimiento físico y la energía celular y asociarse con una sensación de bienestar. Generalmente, se encuentran a la venta en distintas presentaciones como en pastillas, polvos, bebidas, e incluso, barras energéticas.

Contenido

¿Qué son los suplementos dietéticos?

Son productos que aportan minerales, aminoácidos, vitaminas, enzimas y otras sustanciales nutricionales a tu dieta diaria. Suelen consumirse como complemento junto con las comidas. Tienen el objetivo de cubrir alguna deficiencia nutricional en tu organismo al incrementar la ingesta alimentaria.

Se fabrican a partir de extractos vegetales, frutas y hierbas deshidratadas y concentradas, y aditivos de vitaminas y minerales. A pesar de que tienen una composición fundamentalmente natural y aportan beneficios a la salud, también puede ocasionar efectos secundarios. Por ello, su consumo siempre debe ser recomendado y vigilado por un médico especialista.

Generalmente, los suplementos son de venta libre, es decir, sin necesidad de ser prescritos por un médico. Sin embargo, es importante consultar a tu especialista para evitar ingerir en exceso algún nutriente y perjudicar tu salud. Recuerda que los suplementos son esencialmente complementos para suplir necesidades y no deben ser tomados a la ligera.

Presentaciones más comunes de los suplementos

Los suplementos se encuentran en las farmacias en distintas formas. Sus presentaciones no suelen depender de su composición, ya que distintos nutrientes pueden encontrarse en varios estados. Las presentaciones más comunes son:

Píldoras

Se encuentran como tabletas, píldoras de gel y pastillas efervescentes.

Líquidos

Pueden ser jarabes, emulsiones o bebidas que suelen encontrarse con distintos sabores artificiales como chocolate, fresa, vainilla, etc.

Polvos

Se convierten a líquidos al mezclarlos con agua o leche.

También pueden encontrarse en forma de barritas energéticas como fuente de proteínas, especialmente aquellos dirigidas a personas que realizan actividad física. Otras presentaciones menos usuales son en forma de ampollas inyectables o sueros intravenosos.

Te puede interesar: Jugos para bajar de peso o frutas enteras, ¿qué es mejor?

Cómo incorporarlos sanamente a la dieta

Cada laboratorio fabricante de suplementos sugiere un determinado patrón de consumo de acuerdo a la composición y concentración de nutrientes. Por tanto, la principal norma que debes cumplir es seguir las instrucciones e indicaciones sugeridas por el fabricante en cuestión.

Momento para tomar suplementos dietéticos
Se recomienda que los suplementos se tomen 1 o 2 veces al día.

Generalmente, se recomienda ingerirlos una vez o dos veces al día entre comidas. Su consumo varía según sus componentes. Es importante que no excedas la dosis recomendada, pues estarías incurriendo en un exceso que puede ser perjudicial para tu salud. De igual modo, si consumes menos de las cantidades recomendadas, tu cuerpo no recibirá el aporte nutricional necesario.

Otra recomendación es no consumirlos como tratamiento de enfermedades o padecimientos por automedicación. Los suplementos dietéticos atienden condiciones de alimentación específicas, no deben considerarse como tratamientos para cualquier tipo de enfermedad. De igual modo, no se recomienda sustituir una porción de comida por una dosis de suplemento.

Efectos secundarios en el organismo

Aunque la composición de los suplementos dietéticos sea natural, su consumo bajo ciertas condiciones puede desencadenar efectos secundarios. Principalmente, es recomendable evitar consumir suplementos nutricionales mientras se está bajo tratamiento con otros fármacos.

Te presentamos algunos suplementos y fármacos que suelen producir serios problemas de salud y efectos adversos por la interacción de sus componentes:

  • Los suplementos a base de hierba de San Juan interactúan con antidepresivos y ocasionan distintos problemas de salud.
  • Suplementos de fenogreco, vanadio o aloe vera junto con analgésicos pueden producir hemorragias y no se recomienda su consumo antes de una cirugía.
  • Los suplementos de ginseng pueden disminuir o anular el efecto de medicamentos de warfarina para prevenir la coagulación de la sangre.

Por otro lado, suspende el consumo y consulta con un especialista si presentas alguno de estos síntomas:

  • Palpitaciones cardíacas.
  • Dolores.
  • Fatiga.
  • Náuseas y vómitos.
  • Alergias.

Cuándo no debes consumir suplementos dietéticos

Cuando padeces de alguna enfermedad o condición de salud

Los suplementos no sustituyen la acción de los fármacos. Por lo tanto, no pueden considerados como tratamientos de alguna enfermedad. Su acción va dirigida sólo a cubrir necesidades nutricionales.

Si estás embarazada

Consulta a tu médico acerca del consumo de ácido fólico. Si estás tomando pastillas de ácido fólico y tu suplemento también lo contiene puede ser perjudicial para la salud del bebé. Un exceso de ácido fólico durante el embarazo está asociado al riesgo de que el bebé desarrolle autismo.

En caso de que estés bajo tratamiento con otros fármacos

La interacción entre ambos productos puede ser perjudicial para tu salud. Además, los componentes del suplemento pueden potenciar o disminuir el efecto del fármaco.

Si planeas someterte a alguna cirugía

Algunos suplementos reaccionan a los analgésicos y ocasionan hemorragias y alteraciones en la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

¿Por qué no puedo sustituir la comida por un suplemento?

A pesar de que los suplementos dietéticos están especialmente formulados para suplir necesidades alimenticias, no deben sustituir una porción de comida. Un suplemento es un complemento alimenticio. Está pensado para acompañar y reforzar tu ingesta diaria de comida.

suplementos dietéticos y la comida
Los suplementos no sustituyen las porciones de comida.

Es decir, por sí sola, una dosis de suplemento es insuficiente para cubrir los requerimientos de funcionamiento de tu organismo. Aunque un suplemento aporte una serie de vitaminas, minerales, aminoácidos y demás nutrientes, sus aportes son una fracción de tus verdaderas necesidades.

Los valores nutricionales del suplemento y su comparación con tus requerimientos diarios totales, suelen encontrarse en el frasco del suplemento. Allí observarás que una dosis constituye un porcentaje de una dieta diaria balanceada. Por lo tanto, un suplemento no puede ser un alimento exclusivo sino un complemento fortificador.

Consideraciones que debes tener en cuenta

Para disminuir los efectos negativos sobre la salud y obtener beneficios nutricionales de los suplementos dietéticos, te aconsejamos las siguientes medidas:

  • Consulta con un médico especialista acerca del consumo del suplemento. Busca adaptar los aportes nutricionales del suplemento con tus verdaderas necesidades. Fundamentalmente, asegúrate de cubrir faltas y evitar excesos.
  • Si percibes algún malestar horas después de la ingesta del suplemento, suspende su uso y consulta al médico para evitar problemas de salud mayores.
  • No tomes suplementos mientras estés bajo tratamiento con fármacos. Si es necesario hacerlo, consulta al médico acerca de posibles contraindicaciones.