¿Siguen estando en vigor los principios del Realfooding?


Hace unos años, el Realfooding puso patas arriba la creencia de que hacer dieta es el único camino para adelgazar y estar sano. Con algo tan sencillo como una vuelta a los orígenes, a comer productos naturales y a tener una alimentación equilibrada, huyendo de los ultraprocesados, Carlos Ríos, un joven onubense, nutricionista por vocación y formación, ha logrado convertirse en uno de los referentes de aquellos que buscan comer mejor y tener una salud más férrea.

El Realfooding es solo el nombre “moderno” de una nutrición sana, natural y variada. Los ultraprocesados son atacados en este movimiento y la cesta de la compra cambia. Pero lo importante es el objetivo: cuidar la alimentación para cuidar la salud. Sin embargo, muchas personas lo juzgaron en su momento y afirmaron que solo se trataba de una moda más y que la “burbuja” del Realfooding terminaría explotando y perdiendo interés, como casi todo. Bien, ya ha pasado el tiempo y ya podemos valorar si realmente esto se trataba de una moda pasajera o si ha llegado para quedarse. Spoiler: el Realfooding sigue entre nosotros (y ya no se irá).

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Comprar mejor, para comer más sano

Este es uno de los principios del Realfooding que más impacto ha tenido en la población y que, al no tratarse de una dieta estricta, ha hecho que se cambien las miras y que realmente tengamos unos nuevos hábitos. La lista de la compra es el punto de partida, donde todo comienza, la razón por la que, cuando estemos en casa, podremos comer mejor o peor. Y no solo hablamos ya de engordar o adelgazar (que también), especificamente nos referimos a SALUD, en mayúsculas.

Porque, por mucho que nos empeñemos en pensar lo contrario, no es comparable comer alimentos naturales que alimentos ultraprocesados. Y este es el principio del Realfooding que más ha calado: revisar la etiqueta nutricional de los alimentos para saber lo que comemos, detectar si estamos ante un buen procesado o un ultraprocesado y valorar no solo a nivel calórico, también tener en cuenta el contenido en grasas, sal, proteínas, etc. El Realfooding, si tuviéramos que resumirlo en una sola acción, sería en esta: comprar productos naturales o buenos procesados y eliminar por completo de la lista de la compra los ultraprocesados que afectan a la báscula, pero también a nuestra salud.

La salud por encima del peso

Este es otro de los principios del Realfooding que demuestran que este movimiento no es una moda pasajera y que sigue estando en vigor (y probablemente nunca se irá, aunque pueda cambiar de nombre o de discurso). Cuando revisamos la alimentación solemos tener la tendencia de equivocarnos y valorar solo a nivel de peso. Se suele relacionar a una persona con sobrepeso con un problema de salud y premiar a la persona delgada con una salud óptima. Y esto no siempre es así.

Es evidente que el sobrepeso no es beneficioso en ningún caso y que a la larga puede traer asociados otros problemas que sí hay que revisar (colesterol, problemas respiratorios o cardíacos, hipertensión, falta de movilidad, etc.), pero estar delgado o estar en nuestro peso no significa que estemos sanos. ¿Y cómo conseguimos estar sanos? Exacto: con una alimentación natural, equilibrada y correcta, además de un estilo de vida activo, un buen descanso y una reducción del estrés. Todo esto conforma la fórmula perfecta para una vida saludable en términos teóricos. Esto no nos va a hacer estar exentos de todas las enfermedades del mundo (por desgracia), pero sí estaremos poniendo nuestro granito de arena para no contraer otras que sí dependen directamente de nosotros.

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El libro Come comida real de Carlos Ríos se ha convertido en una guía para practicar este tipo de comida

El movimiento Realfooding no es una dieta

Las dietas milagro nos hacen perder peso muy rápido, ¡sin duda! Todos conocemos el caso de alguien que se dedicó a “alimentarse” únicamente de sopas o caldos o que optó por unos “milagrosos” batidos y consiguió adelgazar muchísimo en apenas un par de semanas. ¡Así es fácil! Lo complicado es hacer esto y no perjudicar la salud. Además, estas acciones tienen un efecto a corto plazo, pero nadie puede vivir eternamente comiendo sopas o caldos o batidos. En el momento en que trates de regresar a una alimentación normal, el efecto rebote será aplastante.

Esto es debido a que la clave no está en hacer dieta, si no en saber comer mejor. Y este es otro de los principios que defiende el Realfooding: ¡no hagas dieta! Cambia tus hábitos, opta por lo natural, elimina ultraprocesados y conseguirás perder esos kilos que te sobran, sin pasar hambre, sin sentir que estás haciendo un esfuerzo y, sobre todo, adoptando un nuevo hábito de vida que sí vas a ser capaz de mantener a lo largo del tiempo. La clave está en que los ultraprocesados que tenemos tan normalizados tienen una cantidad exagerada de azúcar y grasas, entre otros. Quitando esto conseguiremos mucho más.

Cuidado con las bebidas

Un refresco con la comida, un café con azúcar para el postre, un zumo a media mañana y, cómo no, una copa por la noche. Lo estamos bebiendo y no nos estamos dando cuenta que todo esto que estamos comiendo no es adecuado para cada día. Estamos metiéndonos en el cuerpo una cantidad ingente de azúcares, calorías y alcohol en algunos casos que no somos conscientes que nos están afectando con apenas un par de sorbos. ¿No crees que merece la pena cambiar lo que bebemos?

El agua es indispensable y, aunque no te lo creas, hay muchísima gente que no la consume de manera regular y opta por otras bebidas. Este es un gran error. Si queremos darle un poco de “gracia”, se le puede añadir un poco de limón y mucho hielo, todo casero, para simular un refresco. Tal vez los primeros días no te parezca lo mejor del mundo, pero te aseguramos que, cuando te acostumbres a beber agua a diario y dejar los refrescos para ocasiones especiales, notarás que te gusta más el sabor del agua e incluso que ya no te motivan las bebidas azucaradas. El paladar se acostumbra.

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Comida casera rápida y fácil, también con el Realfooding

Cuando comemos mal solemos achacarlo a no tener tiempo (o no querer perderlo en la cocina). Y esto, en muchas ocasiones, es cierto. ¿Quién puede pasarse dos horas frente a los fogones cocinando un plato tradicional como hacían nuestros mayores? Pocos, muy pocos. Sin embargo, otro de los principios del Realfooding es que se puede hacer comida casera fácil y de forma rápida, sin ser demasiado cocinitas, aunque si la cocina nunca nos ha llamado la atención.

En sus redes sociales comparten recetas, pero también tienen canal de Youtube incluso un libro físico para poder tener a mano las preparaciones con comida real y en tiempo récord. Optar por comida casera es la mejor manera de saber lo que estamos comiendo y de desenvolvernos mejor en nuestra rutina diaria. Además, cuando lo preparas tú, es mucho más barato que cuando lo compras preparado, por lo que los beneficios se van a notar también en el bolsillo.

En resumen, los principios del movimiento Realfooding siguen estando en vigor y ya nunca se irán. Defiende la comida real, sin medir cantidades y con un equilibrio de nutrientes para gozar, por encima de todo, de una buena salud.

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