Receta del pollo al ajillo tradicional, ¡la auténtica!


La receta del pollo al ajillo es una de las más fáciles y sin embargo aún hay muchos misterios en torno a ella. Por mucho que lo hayas intentado, ¿a qué seguro que ninguna sabe como la que hacía tu abuela? Hoy hemos sacado del baúl de los recuerdos la receta del pollo al ajillo más tradicional, la casera, la de toda la vida, pero que vuelva ese sabor a infancia que tanto anhelas.

Toma lápiz y papel, ¡empezamos!

También te gustará leer: Otras recetas de pollo para preparar en casa

Receta del pollo al ajillo tradicional

receta del pollo al ajillo
El tamaño de los trozos del pollo con el que hagamos nuestra receta del pollo al ajillo determinará en gran parte el éxito de nuestro plato

Ingredientes:

  • 2 kg de pollo en trozos
  • 12 ajos
  • Medio litro de vino blanco
  • 2 hojas de laurel
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Especias
  • Pimienta
receta del pollo al ajillo
Reduce la salsa todo lo que quieras. ¡Al gusto del consumidor!

Preparación:

Con esta receta de pollo al ajillo al estilo tradicional tendrás un plato para 4 personas,  muy económico y fácil y rápido de preparar. El pollo al ajillo es algo que gusta a todo el mundo y además de ser nutritivo tampoco engorda mucho, por lo que tendrás un plato redondo ante ti.

¿Cómo empezamos nuestra receta de pollo al ajillo? Lo primero es preparar la carne. Troceamos bien el pollo, salpimentamos y le agregamos las especias. Lo mantenemos reservado mientras elaboramos nuestra salsa.

Para ello, cogemos una olla y ponemos a dorar los ajos machados. Los dejamos freír bien y cuando ya estén listo, los sacamos y reservamos también. Mantenemos el mismo aceite ya caliente para freír el pollo y el laurel. Normalmente en 20 minutos a fuego medio estará listo. Cuando esté preparado, retiramos el aceite que haya sobrado y en esta misma olla añadimos los ajos y el vino blanco dejando reducir. En este punto es importante ir moviendo bien para que toda la carne se impregne con el sabor del vino y los ajos. Es importante que reduzca bastante cantidad, pero deja que sobre un poco para que la carne tenga algo de salsa a la hora de servir y podamos mojar pan.

Para acompañarlo, podemos freír o cocer una patatas en daditos y mezclarlo con la carne, los ajos y la salsa unos minutos antes de servir. Si quieres restar calorías, también puedes acompañarlo con una rica ensalada de, por ejemplo, zanahoria rallada, col en tiras, maíz y tomates cherry.

El pollo es una carne muy agradecida que admite casi cualquier cosa con la que lo quieras complementar y acompañar. Ademaás, al ser baja en grasas y poco calórica, es una de las más habituales cuando estamos realizando una dieta o simplemente queremos comer más sano y ahorrarnos unas calorías en nuestro menú de hoy tras los excesos de las pasadas fiestas o de un fin de semana en el que nos hemos dado demasiados caprichos.

También te podrá interesar: 2 recetas de pollo a la cocacola

como hacer pollo al ajillo
Puedes acompañarlo con patatas a lo pobre o con ensalada para restar calorías e ingesta de hidratos de carbono