Psicología: el papel de la tecnología en las relaciones actuales


La tecnología es maravillosa, nadie lo duda. Nos hace la vida mucho más fácil y nos pone en bandeja una serie de facilidades que antes eran inconcebibles. Desde tener toda la información que queramos al instante hasta incluso llegar a encontrar un trabajo gracias a ello, no cabe duda que la tecnología ha cambiado nuestra vida… a todos los niveles. Pero lo cierto también es que, en según qué casos, este cambio es para bien o para mal. Y un ejemplo lo vemos a la hora de gestionar nuestras relaciones de pareja.

Veamos a continuación qué cambios ha introducido la tecnología en las relaciones actuales, cuáles son beneficiosos y cuáles pueden suponer una auténtica losa para nuestra pareja.

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Inicio de la relación:

redes sociales

Como decimos, la tecnología ha cambiado nuestra forma de relacionarnos con el mundo e incluso de enfocar nuestras relaciones de pareja. A veces, tiene tanto peso en ella que incluso es la responsable de que iniciemos una historia nueva. Las aplicaciones para ligar, las redes sociales, etc., han visto nacer ya a muchas parejas, algunas de ellas se convierten en la definitiva y esto sin ninguna duda es positivo.

Es cierto que, en muchos casos, se suelen descartar estas formas de conocer gente porque lo habitual es que es un medio para relaciones temporales y no definitivas, pero no debemos olvidar que se trata de una forma más de conocer gente y que no podemos negar que los tiempos han cambiado.

En este caso, lo importante para que la relación salga bien es tener claras dos cosas: saber lo que tú quieres y buscas (para evitar dar unas expectativas que no se correspondan con la realidad) y saber que todo puede evolucionar. A fin de cuentas, da igual como hayas conocido a esa persona, no olvides que detrás de la pantalla hay un ser que, igual que tú, tiene sentimientos.

Desarrollo de la relación:

es malo dormir con el movil

Durante el desarrollo de la relación, la tecnología puede ser también amigo o enemigo. Nuestro nivel de adicción a la tecnología puede ser un desencadenante de peleas y riñas, con los típicos reproches que llegan cuando le hacemos más caso a nuestro móvil o a nuestro ordenador que a nuestra pareja. La tecnología puede distanciar o acercar, según cómo nosotros queramos llevarla. No cabe duda que, para relaciones a distancia o para aquellas relaciones en las que, por cualquier motivo, no podamos ver mucho a nuestra pareja, es una tabla salvavidas.

También debemos cuidar el papel que le damos a la tecnología en nuestra relación. El abuso en redes sociales y la sobreexposición de nuestra felicidad, creednos que no es positivo. Como dice un viejo dicho I“no publique su relación pero no oculte el hecho de que está en uno“. Saber encontrar el equilibrio, como en todo, a veces no es fácil.

Por otro lado, también estas redes sociales son fuente de muchas disputas, especialmente si uno de los dos miembros de la pareja es desconfiado o celoso. Investigar constantemente el perfil de tu pareja, espiar su hora de última conexión o si está en línea no es nada beneficioso. Y por supuesto, ni se te ocurra espiar su móvil o sus asuntos personales sin su consentimiento. Esto, indudablemente, va a causar una brecha casi insalvable en vuestra relación.

¿Cómo podemos aprovechar la tecnología de forma positiva? Utilizándola para estar en contacto con la otra persona, compartir cosas (canciones, juegos…) y sentirla más cerca.

Desenlace de la relación:

tecnología relación

Sin embargo, en caso de que la relación llegue a su fin, la tecnología también puede ser el causante o el detonante de la ruptura.

Como hemos dicho, las inseguridades de uno de los dos miembros (o de los dos) puede dar lugar a situaciones muy incómodas, como la de espiar en las conversaciones privadas de la otra persona, lo cual siempre termina provocando rencillas.

Además, si uno de los dos tiene un alto nivel de adicción al móvil o a otro dispositivo, despertará los recelos y los reproches del otro. Todos tenemos en mente a esa típica pareja de amigos en la que uno de los dos, incluso si están cenando fuera de casa o compartiendo unas vacaciones, está más atento del móvil que de su pareja. Este tipo de actitudes solo abre la brecha en la relación.

Por otro lado, no solo la tecnología puede ser el detonante de la ruptura, si no que también se utiliza para romper la relación. En un mundo en el que cada vez las relaciones son más efímeras y rápidas y queremos todo de manera inmediata y con el menor compromiso posible, se está convirtiendo cada vez en algo más habitual que se utilice también este medio para romper una relación, especialmente a través de las apps de mensajería instantánea. Si ya antes se consideraba una falta de empatía romper mediante llamada telefónica, ahora los Whatsapps y otros sistemas de chat han tomado el relevo y es cada vez más habitual romper de esta manera. Una actitud algo cobarde en la que te recomendamos no caer si no quieres hacer todavía más daño al otro. Siempre que puedes, rompe la relación a la cara y, si por la distancia esto no es posible, al menos trata de hacerlo mediante videoconferencia.

¿Cómo podemos emplear la tecnología para haga bien a nuestra relación y no la dañe?

Lo primero que debes tener en cuenta es que lo virtual nunca sustituirá lo real. Como se suele decir, un abrazo tendrá siempre mucho más valor que un Whatsapp, po rlo que debes tener muy en cuenta si te merece la pena todo esto.

Por otro lado, es necesario que seas realista y consciente en caso de que haya una adicción o estés, al menos, enganchado, en mayor o menor medida. Basta con que tu pareja te diga un par de veces que le molesta que le prestes más atención al móvil que a ella para que tú mismo hagas un ejercicio de buena voluntad y atiendas a sus peticiones.

Por último, no olvides otros dos detalles. Uno, la huella digital, siempre, siempre, deja rastro, por lo que antes de hacer algo que no harías en “la vida real”, piénsatelo dos veces si no quieres tener que lamentarte en el futuro. Y por otro lado, lo que ya hemos comentado: si has decidido romper tu pareja, no lo hagas mediante un Whatsapp. Evita también “desaparecer” (o lo que se llama hacer un ghosting) sin dar explicaciones: como te hemos dicho antes, detrás de la pantalla hay una persona y con ella hay sentimientos. Estás en tu derecho de irte, nadie debe quedarse donde ya no quiere estar, pero por lo menos concédele el lujo a la otra persona de tener una explicación de lo que ha ocurrido para que pueda cerrar una etapa y pasar página igual que lo vas a hacer tú.

Aprovecha todo lo bueno que los avances nos están ofreciendo y la era en la que nos ha tocado vivir. Bien aprovechada, la tecnología nos puede dar muchas más alegrías y beneficios que sin ella.

Y para ti, ¿qué papel tiene la tecnología en tu pareja?

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