¿Problemas de mala circulación? Te ayudamos a solucionarlos


¿Qué es la mala circulación?

¿Tienes las manos  y los pies fríos? ¿Sientes pesadez en las piernas? ¿Te duele el pecho? Tal vez, tu problema se llame mala circulación, una patología que afecta a un gran número de personas en la zona occidental del mundo pues, en muchas ocasiones, está provocada por un problema de alimentación inadecuada.

La sangre es la savia que nos da vida, esa sustancia que corre por todo el cuerpo para llevar el oxígeno y los nutrientes a cada rincón de nuestra anatomía. Cuando este flujo no se produce de la manera debida, cuando tenemos mala circulación, podemos sufrir graves riesgos. Si las células, los huesos, los músculos… dejan de recibir el alimento que necesitan para funcionar correctamente, nuestra salud se resentirá.

Mala circulación
Mala circulación

La mala circulación puede deberse a varios factores. Como hemos comentado, uno de los principales es una alimentación en la que las grasas son el motor fundamental. Estas grasas producen el colesterol que embota los conductos sanguíneos. De la misma forma, el sedentarismo también está relacionado con este problema. Realizar algún tipo de ejercicio físico siempre ayuda a activar nuestro organismo.

Remedios naturales para combatir la mala circulación

Sin duda, cuidar la alimentación y la forma física son esenciales para solventar esta situación. Aún así, hay personas que padecen de mala circulación por un componente genético. Para ellos, para todos, desde Alimentos Ricos, os vamos a presentar una serie de soluciones naturales para ayudaros si es que la mala circulación es un problema para vosotros. Tomad buena nota.

Una de las bebidas que podemos prepararnos para combatir este problema, consiste en mezclar en un vaso de agua caliente un cucharada de sidra de manzana y una cucharada de miel. Esta solución nos ayudará, además, a mejorar nuestras reservas de potasio y calcio.

Se considera que la pimienta es de gran ayuda para las dolencias circulatorias. La pimienta sirve para controlar el colesterol y los triglicéridos. Podemos tomar la pimienta, en este caso pimienta de cayena, mezclada con un vaso de agua. Si lo que queremos es mejorar la circulación en los pies, podemos bañarlos en agua caliente en la que, previamente, hayamos disuelto pimienta roja.

Otras soluciones que «pasan» por nuestros pies son, por ejemplo, un baño en dos litros de agua caliente con un cuarto de raíz de jengibre. Su uso nos aliviará notablemente. Podemos preparar otro sencillo remedio de la siguiente manera: agua caliente y menta fresca. Esta mezcla conseguirá que nos sintamos refrescados y tonificados. También podemos bañar nuestros pies en agua caliente mezclada con esencia de romero. Sus efectos producirán una sensación de mejora inmediata.

De todos es sabido que la vitamina C es un escudo natural para proteger nuestra salud cardiovascular y circulatoria. El zumo de escaramujo (hay que tener cuidado y quitar las pepitas, que no son saludables) y la acerola son muy beneficiosos por su alto contenido de esta vitamina.

Para la mala circulación, existen muchas infusiones que podemos tomar. Por ejemplo, el romero, la cola de caballo, el saúco o el ginkgo biloba producen tés muy adecuados para esta dolencia.

El ajo también es un alimento con propiedades antitrombóticas, si lo incluimos en nuestras comidas, estaremos combatiendo, de una manera muy sencilla y, casi sin darnos cuenta, este peligroso problema. También la grosella negra posee flavonoides que cuidan de nuestra venas, podemos tomarla a cualquier hora del día, a modo de sabroso snack. Y el diente de león es otra de esas hierbas con cualidades muy valiosas para nuestra organismo. Una infusión de esta planta ayuda a eliminar líquidos de una forma natural y así, a mejorar problemas de mala circulación.

Y vosotros, ¿ya sabéis cómo queréis ayudar a que vuestras venas estén más sanas?