¿Por qué es tan importante seguir una buena rutina facial?


La rutina facial es algo básico para nuestra higiene y nuestra belleza, en el sentido más amplio de la palabra. No sirve de nada si llevas un maquillaje muy caro o elaborado o si te dedicas a cuidar mucho tu pelo, pero a cambio muestras al mundo una piel sucia, descuidada y mal trabajada. Para tener una rutina facial completa necesitarás un buen surtido de productos, pero, tranquilo, porque no significa que tengas que dejarte un riñón cada mes, te vamos a contar cómo puedes conseguirlo y cuánto es lo mínimo que podrías pagar por un tratamiento completo.

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Obviamente, los productos más caros, por lo general, se notan más, ya que suelen estar compuestos por ingredientes de mayor calidad y eso repercute en que la piel coja más y mejores propiedades directamente de estos ingredientes.

Seguir una buena rutina facial no solo consiste en limpiarse la cara con agua y jabón, como mucha gente cree por error.

¿Te interesa el tema? Déjame que te cuente más sobre esto y que aprendas a cuidar mejor tu piel. No solo es una cuestión de belleza: el cuidado personal es clave para evitar otro tipo de problemas, como podrían ser infecciones de la piel, aspecto más cansado, envejecimiento prematuro y mucho más.

Lo primero de todo: ¿cómo elegir los productos para una buena rutina facial?

Este suele ser el primer problema al que se enfrenta una persona que quiere empezar una rutina facial. El desconocimiento acerca de cuáles son los productos buenos y cuáles los malos, no saber qué se necesita exactamente o qué le va a sentar mejor a tu piel puede hacer que des palos de ciego hasta que consigas encontrar tu rutina facial perfecta.

A todos nos gustaría tener a nuestro lado a un amigo super entendido del tema que nos asesore perfectamente y nos haga acertar a la primera, pero, seamos sinceros, esto no siempre es posible.

errores de belleza

Entonces, ¿cómo lo hacemos? Es cierto que se necesita un poco de mimo y paciencia para poder elegir los mejores productos. Lo primero que tienes que hacer es conocer el tipo de piel que tienes. A grandes rasgos se divide en piel seca, piel mixta o piel grasa.

Aparte de esto, valora si tienes algún tipo de característica especial en la piel (dermatitis, alergias, rosácea, tendencia seborreica…) y en base a eso busca productos que se puedan adecuar a tus necesidades.

Una vez sepas qué línea de productos debes elegir, toca aprender un poco sea los INCI o lista de ingredientes. ¿Por qué? Porque esto es lo que marcará realmente la diferencia entre que un producto sea mejor o peor. Ojo, porque con esto hay una pequeña polémica de la que nos gustaría hablar…

Productos naturales o químicos, ¿cuál es mejor?

Obviamente, lo natural es mejor. Aunque también hay que tener en cuenta que los químicos no son enemigos, al menos no todos. En laboratorios se han producido auténticas maravillas que ayudan a potenciar el efecto de los ingredientes naturales o a conseguir otras propiedades que, solo con lo que está disponible en la naturaleza, no sería posible.

Entonces, ¿cómo discernir qué es mejor y qué es peor? Te recomendaría que, siempre que fuese posible, tratases de buscar productos lo más naturales posible, pero, dentro de los químicos, hay algunos más perjudiciales que otros.

Te recomiendo que leas sobre el tema o, lo que es más entretenido, que empieces a seguir cuentas de Youtube que se enfoquen en hablar sobre los ingredientes. Por ejemplo, me vienen a la mente los canales de Marta Isern y de África Montijo.

No te dejes llevar solo por un envase bonito o un reclamo publicitario. Analiza bien si esos supuestos beneficios que anuncian a bombo y platillo son reales o no, en base a los ingredientes que contenga la fórmula.

Paso a paso para una buena rutina facial

¿No sabes cuántos productos necesitas ni cuál es el orden? Esto también importa mucho, así que toma nota y te enseño cómo puedes seguir, paso a paso, una buena rutina facial.

Rutina facial de día:

Lo primero es comenzar siempre con el limpiador facial, que puede ser en forma de gel, espuma, etc. El formato que más te interese. Esto te ayudará a retirar la suciedad, limpiar los poros y preparar la piel para que pueda absorber mejor los ingredientes de los siguientes productos que vas a utilizar. En caso de que estés maquillada o que quieras hacer una rutina coreana (muy de moda), puedes utilizar un aceite limpiador, antes que el propio limpiador facial, es decir, siempre como primer paso, aunque no es para nada imprescindible.

Una vez que esté limpio el rostro, toca aplicar el tónico. Este ayuda a tonificar la piel, darle suavidad y tersura y restablecer el ph natural de la piel y mucho más. Tras el tónico toca el turno del sérum, que sirve como tratamiento para algún propósito concreto (hidratar, antiarrugas, etc.).

Ahora el momento del contorno de ojos y de la crema, que podrá tener de nuevo el propósito deseado (hidratación, rellenar arrugas…). Y, por último, para terminar e imprescindible, el protector solar facial. ¿Piensas que no es necesario porque no vas a la playa o porque está nublado? Esto es un error, ya que aunque no los veamos o creamos que no nos estamos exponiendo a ellos directamente, los rayos del sol hacen mucho, muchísimo daño a la piel y ya no es solo por una cuestión de belleza (arrugas, falta de hidratación, manchas, envejecimiento prematuro…), también por salud.

Rutina facial de noche:

La buena rutina facial de noche sería exactamente igual que la de día, pero sin el protector solar facial ya que, evidentemente, por la noche no hay daños del sol, tanto si nos vamos a quedar en casa como si pensamos salir a tomar algo. Puedes elegir los mismos productos o introducir alguno nuevo más enfocado a la reparación de la piel mientras descansas o a limpiar más en profundidad la contaminación que sufre la piel durante el día.

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Extras:

Aparte de todo esto, puedes (y deberías) introducir una mascarilla facial un par de veces por semana. El mejor momento para aplicarlo sería después del sérum y antes de la crema.

Por último, no olvides que no solo debes trabajar el rostro con esta rutina, también tienes que acordarte del cuello, una zona imprescindible de la que a veces nos olvidamos y que debería ir unida en una sola a la cara ya que puede ser el cuello el que delate una mala rutina de higiene.

¿Es necesario gastarse mucho dinero?

Para terminar, queremos aclarar que una buena rutina facial no está reñida con el presupuesto. Obviamente, si puedes acceder a una gama premium de productos, tu piel lo agradecerá, pero si no, hay muchas marcas muy económicas que tienen productazos a la venta por un precio muy bajo. Si buscas bien las ofertas y optas por buenos productos, con un INCI saludable, puedes conseguir todos tus productos de rutina facial por menos de 100 euros. Si te parece mucho, ten en cuenta que la rutina facial completa conlleva bastantes pasos y, por tanto, bastantes productos.

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