Qué es el metamizol y para qué sirve: guía básica de este medicamento


El metamizol o dipirona es un remedio clasificado como antiinflamatorio, analgésico, antitérmico, no narcótico y no esteroideo (AINE). El mismo se comercializa desde más de 50 años. Sin embargo, se ha dejado de tomar por un tiempo y ahora vuelve a las farmacias como si se tratase de una moda.

Su efecto analgésico es comparable con el del ácido acetilsalicílico, provocando menos daño gastrolesivo. Su efecto es superior al del paracetamol, por ello es que se lo utiliza cuando el paracetamol no es suficiente.

Las marcas comerciales más conocidas son Novalgina, Nolotil, Metalgias, entre otras más.

Para qué sirve el metamizol

Para qué sirve el metamizol

Este principio activo sirve para calmar el dolor y en algunos casos también se utiliza para bajar la fiebre alta. Viene en diferentes formatos tales como jarabe, cápsulas, pastillas e inyectable. Se puede utilizar tanto en niños como en adultos, pero se debe tener mucha precaución en su uso.

Aunque se encuentra dentro del grupo de los analgésicos y antitérmicos como paracetamol e ibuprofeno, el metamizol solo se debe utilizar cuando el dolor o la fiebre no puede ser calmado con los otros activos.

El médico es el que debe recetarlo, porque posee efectos secundarios muy graves. Por el mismo motivo nunca se debe tomar por más de una semana.

Calmar el dolor

Este medicamente puede tratar dolores moderados a fuertes que no pueden ser disminuidos con paracetamol. Como aquellos generados tras una cirugía o traumatismo, como así también los cólicos fuertes del estómago o riñón.

También sirve para calmar el dolor proveniente de tumores o dolores fuertes de cabeza o migraña.

Bajar la fiebre alta

También se utiliza este medicamento como antitérmico pero sólo en casos en que el paracetamol o el ibuprofeno no pueden bajarla. Se utiliza como una segunda opción.

Aquí te mostramos otras: Opciones para bajar la fiebre.

Efectos secundarios del metamizol

Aunque es un medicamento seguro se recomienda que sea recetado por un médico, quien debe realizar un seguimiento muy estrecho. Porque dentro de los efectos se encuentra la agranulocitosis, una reacción muy grave pero poco frecuente.

Esta enfermedad se trata de una disminución importante o ausencia de glóbulos blancos en la sangre, provocando que el organismo quede indefenso ante el ataque de virus, bacterias, hongos y otros gérmenes.

Otros efectos secundarios más frecuentes son sequedad en la boca y náuseas.

Cuándo no se recomienda tomar metamizol

El metamizol no se puede administrar a cualquier persona, hay casos en los que no se recomienda la toma de este medicamento. Por ejemplo, en recién nacidos ni bebés menores a 3 meses. Su peso debe alcanzar a los 5 kilos como mínimo. Tampoco se recomienda en personas de edad avanzada.

En caso de que la persona ya haya tenido una reacción anterior a este medicamento, no se recomienda que lo tome. Como tampoco en otros casos como asma, urticaria, enfermedades hepáticas, hipotensión y otras patologías sanguíneas.

Posología del metamizol

Para niños viene en presentación de jarabe y gotas, la dosis viene determinada por el peso. Para los casos de fiebre muy alta o dolores moderados, se recomienda una dosis de 10 a 15ml por kilo de peso, cada 6 u 8 horas.

Cuando la presentación es en gotas, se recomienda una dosis de media gota por cada kilo de peso, cada 6 u 8 horas.

Cuánto tomar de metamizol

Para los adultos, vienen en cápsulas e inyectables. Las cápsulas de 575mg, no están indicadas para menores de 15 años. Se debe tomar con abundante agua cada 6 u 8 horas.

El inyectable o metamizol en ampollas es para inyectar vía muscular o intravenosa. Su posología también es cada ocho horas. Como máximo se recomienda 3 ampollas al día.

En ningún caso se debe acompañar este medicamento con alcohol. Tampoco debes tomar el doble de la dosis si has olvidado de realizar una toma. En ningún caso, ni en niños ni en adultos, no se debe seguir el tratamiento por más de una semana.

A tener en cuenta

El Ministerio de sanidad, consumo y bienestar social de España recuerda que el metamizol solo se debe utilizar en casos de necesitan un tratamiento de corta duración y con dosis mínimas. Y que siempre sea vigilado por posible aparición de síntomas de agranulositosis.

Informando al paciente de que esté atento a los síntomas y suspender inmediatamente si aparecen. En caso de que el paciente necesite un tratamiento más prolongado es necesario realizar estudios de laboratorio incluyendo la fórmula leucocitaria.

Cuándo suspender la dosis

Si el médico realizó una anamnesis detallada y le recetó metamizol, entonces debe ser una medicación segura para usted. De todos modos, si siente algún síntoma como el que mencionaremos a continuación debe suspender la dosis hasta una nueva consulta con el médico.

Entre los síntomas que deben llamar la atención para suspender la medicación se encuentran los siguientes:

  • Malestar general o deterioro general de la persona.
  • Fiebre persistente.
  • Infección.
  • Cambios dolorosos en la mucosa de la nariz o boca.
  • Dolor de garganta.
  • Sangrado.
  • Hematomas.

El efecto del metamizol oral se obtiene a la media o una hora luego de la toma, alcanzando su máximo beneficio en una hora a hora y media. El organismo elimina este medicamento a las diez horas después de la última toma.