Las mejores recetas de bacalao para que le saques todo su potencial


Casi con total seguridad, el bacalao es el pescado que más se cocina durante la Semana Santa y la Cuaresma. Aunque bien es cierto que hoy en día podemos disfrutar de este gran pescado durante todo el año. Se trata de un pescado suave pero a la vez de gran sabor que podemos preparar de muchas formas diferentes. Mira que hay productos agradecidos, pero ninguno como el bacalao Es cierto que, con lo versátil que es el bacalao, solo con hacerlo a la plancha ya está muy rico. Aunque a veces nos apetece cambiar de hacer siempre lo mismo. Si ya has agotado todas tus ideas y no sabes de qué forma puedes prepararlo, te damos una selección de recetas de bacalao para chuparse los dedos.

La magia del bacalao
Es cierto que, con lo versátil que es el bacalao, solo con hacerlo a la plancha ya está muy rico. Aunque a veces nos apetece cambiar de hacer siempre lo mismo.

Te gustará saber cuáles son: mMejores recetas de espaguetis de calabacín

Aprende a preparar un gran plato de bacalao

Hoy día puedes encontrar bacalao de mil formas diferentes: piezas enteras, filetes, lomo, colas, ventresca, desmigado… También puedes adquirirlo fresco o congelado. No le tengas miedo al pescado congelado, puedes encontrar productos congelados de una gran calidad, además de tener la ventaja de que puedes comprar el bacalao ya desalado. De modo que te evitas ese engorro.

Algo que sí debes tener muy en cuenta, ya lo compres fresco o congelado, es que sea bacalao auténtico. En ocasiones pretenden vender abadejo o maruca como si fuera bacalao. No es que sean malos pescados, pero sí mucho más económicos que te venden a un precio superior. Y lo más importante y sencillo a la vez. No es bacalao. Para evitar «errores» exige siempre cuando vayas a comprar la etiqueta con la identificación del pescado que estás comprando y su procedencia. Así no podrán engañarte. Ten en cuenta que, en ciertos sitios, el producto que estás comprando y el que te venden no son lo mismo.

Sea cual sea el tipo de bacalao que compres, puedes hacer muchísimas recetas diferentes, ya que se trata de un pescado muy versátil y agradecido. Casi todo le queda bien. A continuación te explico una selección de recetas para darte ideas y que puedas probar cosas nuevas. ¡Vamos con ello!

Cuidado con el bacalao
Algo que sí debes tener muy en cuenta, ya lo compres fresco o congelado, es que sea bacalao auténtico. En ocasiones pretenden vender abadejo o maruca como si fuera bacalao.

Receta de bacalao en escabeche de naranja

Vamos a empezar dándole una vuelta a una receta tan tradicional como es el bacalao en escabeche. En este caso le vamos a dar un toque particular haciendo el escabeche de naranja con azafrán. Así obtendremos una mezcla de sabores que casan a la perfección.

Sí debes tener en cuenta que, para que tenga un mejor resultado, lo ideal es comenzar a preparar el plato el día de antes. Aunque si no tienes tiempo, hacerlo unas horas antes no te dará un mal resultado, aunque sí mucho más suave. Vamos a ver los ingredientes que vamos a utilizar para este plato.

¿Qué necesitamos para dos personas?

  • 300 gr de bacalao desalado
  • 3 dientes de ajo
  • 2 cebollas
  • 2 zanahorias
  • 100 ml de vinagre de Jerez
  • 1 hoja de laurel
  • Hebras de azafrán
  • Cáscara de 1 naranja
  • Harina
  • 100 ml de agua
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Tomillo
  • Romero
  • Pimentón dulce
  • Pimienta negra en grano

¿Cómo lo vamos a preparar?

Comenzaremos cortando las cebollas en juliana muy fina y la pondremos a pochar en una cazuela con aceite caliente. Mantén el fuego medio, para que se haga con tranquilidad. Queremos que quede pochada, no frita. Mientras se hace la cebolla, vamos a pelar los ajos y las zanahorias, cortando éstas últimas en rodajas.

Ahora vamos a desmenuzar unas hebras de azafrán en el vinagre y le añadimos un poco de pimentón dulce, mezclando todo bien. Deja reservado. Una vez la cebolla esté pochada, vamos a agregar los ajos y la zanahoria picada. También le vamos a poner la hoja de laurel, el tomillo, el romero y unos granos de pimienta. Cocina todo durante hasta que la zanahoria esté tierna y echa la mezcla de vinagre y azafrán. Añade también la cáscara de la naranja junto con el agua. Si quieres darle más potencia, añade también el zumo de la naranja. Deja que se cocine a fuego lento bien tapado.

Verás que aun no nos hemos puesto con el bacalao, ahora es el momento. Vamos a enharinar el bacalao y lo freiremos por las dos caras en aceite fuerte. No queremos que se cocine del todo, solo que quede marcado por los lados. Cuando lo saquemos de la sartén, lo metemos directamente en la cazuela con el escabeche. Retiramos del fuego y removemos de forma suave. Si fuera necesario, puedes añadir un poco más de agua para que quede el pescado cubierto.

Bacalao con toque moderno
En este caso le vamos a preparar un clásico bacalao en escabeche dando un toque particular haciendo el escabeche de naranja con azafrán.

Deja que la cazuela se enfríe y métela en la nevera hasta el día siguiente. De este modo el bacalao se impregnará bien de todos los sabores del escabeche que hemos preparado. Es un plato que puedes tomar frío o calentarlo un poco antes de servir. Puedes tomarlo solo mojando la salsa con pan, o preparar un arroz o unas patatas de acompañamiento. Todo queda a tu elección.

Bacalao al pil pil

Sin lugar a dudas, este plato es una de los platos más conocidos de la cocina vasca. Y es también un gran ejemplo de que, con pocos ingredientes y muy humildes, puede salir un grandioso plato.

¿Qué vamos a necesitar para cuatro personas?

  • 200 gr de bacalao desalado
  • 700 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3 cabezas de ajos
  • 2 rebanadas de pan duro
  • Guindilla al gusto

¿Cómo lo preparamos?

Para que quede un resultado mucho mejor, lo ideal es preparar el día anterior el aceite con el ajo. De este modo quedará aromatizado. Para conseguirlo, vamos a pelar los ajos y a cortarlos en láminas. Por otro lado, pondremos el aceite a calentar en una cazuela. Cuando empiece a hervir, añadimos los ajos laminados y bajamos el fuego para que se doren poco a poco. Aquí es donde entra en juego el truco del pan, ya que al añadirlo al aceite evitaremos que se quemen los ajos pero soltarán todo su aroma. Retira el pan al final para que los ajos se acaben de dorar. Retira del fuego y deja reposar hasta el día siguiente.

Es el turno del bacalao. Limpia bien el pescado y busca si tiene alguna espina para quitársela. Coloca los trozos de bacalao en una cazuela con la piel hacia arriba y vierte por encima el aceite aromatizado que teníamos reservado hasta cubrir. Lo vamos a poner al fuego y, cuando veamos que casi ha comenzado a hervir, tapamos y dejamos reposar durante cinco minutos. Ésto lo vamos a repetir tres veces, volviendo a calentar y volviendo a reposar. En total le vamos a dar tres calentones y lo vamos a dejar reposar quince minutos.

Una vez hecho ésto, comprobamos que el pescado esté cocinado. Si no es así repetimos una vez más. También es interesante que no haya soltado demasiada agua en el aceite, o nos quedará una salsa demasiado clara. De ser así podemos retirar el agua de más con ayuda de una jeringuilla. Recuerda que el agua se quedará debajo y el aceite arriba.

Ahora es el momento de girar la cazuela. Cogiéndola por las asas y fuera del fuego, haremos movimientos como de media luna. Ni fuerte ni flojo, pero con un ritmo constante. Así vamos a conseguir que el bacalao suelte la gelatina que tiene y que empiece a emulsionar con el aceite. Vamos a hacer ésto mientras el aceite se va templando, verás que la salsa está cada vez más ligada. Cuando esté lista, pon en el fuego otra vez y, cuando empiece a burbujear estará lista.

Bacalao confitado
El bacalao al pil pil es un gran ejemplo de que, con pocos ingredientes y muy humildes, puede salir un grandioso plato.

También puedes utilizar un colador para ligar la salsa. Es un método más rápido y con el que te cansarás menos. Para hacerlo, primero retira los trozos de pescado. Después, con un colador de tamaño mediano, comienza a hacer círculos en el aceite. Con ese movimiento la salsa se irá ligando y obtendrás una consistencia muy parecida al método anterior.

Receta de tortilla de bacalao

Ésta bien podría ser una receta de aprovechamiento, añadiendo un par de ingredientes a lo que te ha sobrado de una receta clásica. Pero en este caso vamos a empezar a hacerla desde cero. Se trata de una receta muy sencilla de preparar con la que te podrás hacer una gran cena en un momento.

¿Qué vamos a necesitar para cuatro personas?

  • 6 huevos
  • 300 gr de bacalao desmigado desalado
  • 2 pimientos verdes
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • Sal
  • Aceite de oliva

¿Cómo lo preparamos?

Como podrás comprobar los pasos a seguir son de lo más sencillos. Vamos a empezar pelando los ajos y cortándolos en cuadraditos pequeños. Por otro lado, también vamos a cortar la cebolleta y los pimientos, en este caso en juliana. Ponemos aceite en una sartén y echamos todo para que se vaya pochando de forma tranquila. Una vez que esté todo blando,, añadiremos el bacalao desmigado y cocinamos durante cinco minutos todo junto. Reservamos y dejamos que enfríe un poco.

Por otro lado vamos a batir los huevos con un poco de sal. Sal apenas una pizca para los huevos, ya que de por sí el bacalao, aunque esté desalado, es muy sabroso. Añadimos el bacalao con verduras, mezclamos todo bien y devolvemos a la sartén. Deja cocinar hasta que el huevo esté cocinado y ya tendrás tu tortilla de bacalao lista.

Puedes hacer esta tortilla desde cero o aprovechar el bacalao que te ha sobrado de otros platos. De este modo cada vez que la prepares tendrá un sabor totalmente diferente al anterior.

Bacalao con huevos
La tortilla de bacalao es una receta muy sencilla de preparar con la que te podrás hacer una gran cena en un momento.

Bacalao a la riojana

Esta receta de bacalao es una clara demostración de que las recetas de siempre son un valor seguro. Y es que hasta que no conoces bien la cocina de toda la vida no te puedes poner a experimentar. Comenzamos con esta clásica receta.

¿Qué necesitamos para cuatro personas?

  • 4 trozos de lomo de bacalao
  • 2 pimientos rojos asados
  • 500 gr de tomate frito casero
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 200 ml de vino blanco
  • Harina
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

¿Cómo lo preparamos?

Tendremos que tener el bacalao ya desalado para empezar. Recuerda que puedes comprar un excelente bacalao congelado ya en su punto de sal y te pueden cortar el lomo en los trozos que necesites. Vamos a secar bien los trozos de lomo con papel de cocina. Lo pasaremos por harina y lo freímos en una cazuela con el aceite ya caliente. No necesitamos cocinar del todo el bacalao, solo tendremos que sellarlo. Dejamos reservado.

En ese mismo aceite (retiramos el exceso si fuera necesario) vamos a pochar la cebolla en juliana y los ajos bien picaditos junto a la hoja de laurel. Cuando la cebolla esté blanda añadimos el pimentón dulce, damos una vuelta rápida, y echamos el vino blanco. Esperamos a que evapore el alcohol y será el momento de añadir el tomate frito casero. Dejamos que cocine todo junto unos quince minutos a fuego medio, moviendo de vez en cuando para evitar que se pegue.

Es el momento de ponernos con los pimientos rojos. Puedes asarlos en el horno, en una chimenea o como más te guste. Pero debes tenerlos ya pelados, sin pepitas y hechos tiras. Le echaremos estas tiras de pimiento asado a nuestro sofrito. Si los pimientos hubieran soltado jugo, añádelo también, le dará muy buen gusto. Cocina otros cinco minutos moviendo todo con cuidado y rectifica de sal si fuera necesario.

Bacalao con pimientos asados
Esta receta de bacalao a la riojana es una clara demostración de que las recetas de siempre son un valor seguro. Y es que hasta que no conoces bien la cocina de toda la vida no te puedes poner a experimentar.

Coloca ahora los trozos de bacalao que teníamos reservados. Pon estos trozos con la piel hacia abajo y añade también el jugo que te hayan soltado, ya que es todo sabor. Deja tapado y cocina a fuego suave durante quince o veinte minutos, depende de lo gordos que sean los trozos. No conviene pasarte con el tiempo o quedará un poco seco y es una pena.

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