Helados caseros: recetas para pasar el calor


Cuando llegan las olas de calor lo único que nos apetece son cosas frías, y no hay nada más frío que los helados. Ya os hablamos en otra entrada de los helados saludables y os dimos varias ideas para hacerlos. Hoy os traemos éstas fantásticas recetas de helados caseros para disfrutar de todo su sabor y frescor sin calorías extra, sencillas y rápidas de preparar y aptas para todos los miembros de la familia.

Polo de yogurt y fruta

Esta receta nos trae uno de los helados caseros más nutritivos. Además, tiene esa textura que tanto nos gusta de los helados que compramos y que, al contrario que éste, no son tan saludables.

Elige la fruta que más te guste
Refrescante, nutritivo y con una textura suave.

Vamos a necesitar:

  • 190 – 200 gr. de yogurt natural. Si quieres que sea aún más saludable úsalo desnatado o 0,0%.
  • 150 gr. de fruta.¡Escoge la que más te guste!
  • Azúcar o edulcorante al gusto. Ten en cuenta que ya de por sí la fruta le dará dulzor, ¡así que no eches demasiado!

Cómo lo haremos:

  1. Comenzamos lavando la fruta muy bien y cortándola en trocitos muy pequeños.
  2. En un recipiente añadimos el yogurt y el azúcar o edulcorante y mezclamos muy bien para que el azúcar quede bien disuelto.
  3. Añadimos los trozos de fruta y mezclamos.
  4. Ahora podemos usar dos variantes para esta receta de helado casero:
    1. Agregamos directamente la mezcla al molde o a un vaso pequeño con un palito.
    2. O bien, lo pasamos todo por la batidora para no encontrarnos luego los trozos de fruta y después ponemos la mezcla ya batida en el molde.
  5. Congelamos un mínimo de tres horas, aunque lo recomendable es dejarlo toda la noche.
  6. ¡Sirve bien frío!

Sorbete de sandía

Esta es una de las recetas de helados caseros que más provecho podemos sacarle, ya que es muy fácil y rápida, además de que nos refrescará e hidratará en estos días de calor.

Receta fácil y rápida
Esta receta nos hidratará a la par que nos refresca

Vamos a necesitar:

  • 500 gr. de sandía. Para hacer estos helados caseros, puedes escoger otro tipo de fruta que también tenga un alto contenido en agua como el melón, la piña, la naranja o hacer el famoso sorbete de limón. Con esta receta también puedes cambiar la fruta por algún tipo de infusión, té o incluso café y hacerlo granizado. ¡Tú eliges como más te gusta!
  • 125 ml. de agua.
  • 60 gr. de azúcar o edulcorante.
  • Y si quieres darle un toquecito especial, atrévete a echarle un pizca de tu licor favorito.

Cómo lo haremos:

  1. En una olla echamos el agua y el azúcar, lo removemos un poco y lo llevamos a ebullición. Desde que empieza a hervir, contamos dos minutos y después lo pasamos a otro recipiente para que se enfríe.
  2. Por otro lado, trituramos la sandía o la fruta que vayamos a usar y añadimos una pizca de licor. Asegúrate si vas a usar sandía o melón de quitarle todas las pepitas.
  3. Juntamos ambas mezclas asegurándonos de que todo queda muy bien mezclado.
  4. A la hora de congelarlo y hacerlo sorbete tenemos varias opciones:
    1. Servir directamente en un vaso con hielo picado al más puro estilo granizada.
    2. Si disponemos de heladera, lo vertemos en ella y dejamos que se haga.
    3. Si no tenemos, metemos la mezcla en un molde o en el recipiente que vayas a usar y la metemos en el congelador. Para que quede bien, remueve la mezcla más o menos cada hora y media con un tenedor hasta que quede la textura adecuada.
  5. ¡Sirve bien frío!

Crocanti de plátano

Estos helados caseros te servirán no sólo para pasar el calor, sino que también es una forma muy divertida de que tus hijos coman fruta.

Perfecto para que tus hijos coman fruta
Este crocanti casero será la delicia de tus hijos

Vamos a necesitar:

  • Dos plátanos grandes.
  • 150 gr. de chocolate negro para fundir.
  • 30 ml. de aceite.
  • Almendras o nueces picadas.

Cómo lo haremos:

  1. Pelamos los plátanos quitándoles muy bien los filamentos. Los cortamos en 3 o 4 trozos y les ponemos a cada uno un palito.
  2. Cubrimos con papel de aluminio un plato o una bandeja y ponemos los plátanos en ella. Lo metemos en el congelador y esperamos unos 15 minutos.
  3. Mientras, fundimos el chocolate al baño maría junto con el aceite removiendo suavemente la mezcla para que quede homogénea y sin grumos.
  4. Sacamos los plátanos del congelador y los bañamos en el chocolate cubriéndolos por completo. Vamos a escurrirlos un poco para eliminar el exceso y, acto seguido, les espolvoreamos por encima las almendras picadas.
  5. Volvemos a dejar los plátanos en la bandeja y dejamos que se enfríe. Una vez el chocolate esté frío, lo volvemos a meter en el congelador hasta que esté completamente helado.
  6. ¡Servir bien frío!