¿El café ayuda cuando existe la enfermedad de Alzheimer?


El café es un producto que se considera como un hábito de amplio consumo. Y con frecuencia el consumo del café genera argumentos encontrados en relación a sus beneficios y desventajas para la salud.

El café ha sido usado desde tiempos inmemoriales como estimulante
Su uso ha sido difundido por sus propiedades como estimulante

Esto determina que debes tener todos los elementos, positivos y negativos, para tomar una decisión concluyente. Tener las respuestas a las preguntas ¿Por qué? ¿Cuanto? y ¿Cuándo?, nos ayudan a evitar la palabra que todos rechazamos y muy frecuentemente incumplimos “Nunca”, y sustituirla por “Prudencia”.

Del Alzheimer: ¿Qué es? ¿Cómo se comporta? ¿Tratamiento?

¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es la más frecuente, aunque no la única forma de demencia. Su primer síntoma, es olvidar cosas de forma más evidente que en otras personas de la misma edad.  Esto ocurre especialmente de sucesos que han ocurrido recientemente. En ocasiones se acompaña de estados depresivos al percatarse de su deterioro. A esta situación se le suma una progresiva incapacidad para mantener la atención, es decir concentrarse en una actividad.

La Enfermedad de Alzheimer es una forma de demencia
Entre las primeras manifestaciones de la Enfermedad de Alzheimer se encuentra la pérdida de memoria

¿Cómo se comporta?

A medida que pasa el tiempo, la pérdida de la memoria se torna más grave y se le añade:

  1. Incapacidad creciente para realizar sus tareas normales de la vida diaria.
  2. Un conjunto de manifestaciones conocidas como Síntomas Conductuales y Psicológicos de la Demencia (BPSD, por sus siglas en inglés), que incluyen entre otros:  
  • Trastornos de conducta, con alucinaciones y estados de confusión.
  • Trastornos del estado de ánimo, especialmente con estados de ansiedad y agitación.
  • Neofobia, término que identifica a la ansiedad relacionada con la capacidad de adaptación frente a emociones y situaciones diversas.

Los elementos antes descritos, se instalan de forma lenta y progresiva en el tiempo, varían de persona a persona y se agravan a medida que la enfermedad empeora, hasta establecerse un total estado de dependencia en sus cuidados.

¿Su tratamiento?

Hasta el momento actual, no existe tratamiento que revierta el proceso. Tan solo se cuenta con estrategias dirigidas a preservar el mayor tiempo posible las capacidades conservadas. También se aplican orientaciones relacionadas al control de otras enfermedades asociadas. Así como medidas referidas a dieta saludable, ejercicios y actividades individuales socialmente estimulantes.

Del Café: ¿Conoces su composición y los efectos beneficiosos y perjudiciales de su consumo?

Composición del café:

En la composición del café encontramos cientos de sustancia y compuestos, además de cafeína. Revisemos tan solo los de mayor interés relacionado con el Alzheimer:

De los efectos beneficiosos

Compuestos fenólicos:

Se les reconoce facultades como antioxidante, que supera las del té verde y el jugo de manzana, entre otros alimentos.

Ácido Clorogénico:

Sustancia con capacidad para impedir la afluencia calcio. Esto ocurre en situaciones especiales en las células cerebrales. Sobre todo en situaciones conocidas como hiperactivas por excitotoxicidad. Esto no es más que incremento de la actividad de las células que integran el cerebro. Esta situación determina  la muerte de estas y aceleran, en consecuencia, los procesos a la demencia.

Cafeína:

Este es, sin lugar a dudas, el compuesto más conocido y dinámico del café. Detengámonos en sus efectos relacionados con la enfermedad de Alzheimer.

¿Es beneficiosa la cafeína para prevenir el Alzheimer?

De hecho, es un reconocido estimulante el sistema nervioso central. De ahí que acudimos al despertar en la mañana y cuando necesitas activarte.

La depresión puede ser el preámbulo de la enfermedad de Alzheimer. Y esto ocurre cuando te percatas que estás presentando trastornos de la memoria. Una investigación demuestra los beneficios de la cafeína en este sentido.

Su potencialidad como antioxidante, y en particular en la protección a daños químicos de las membranas celulares cerebrales. Ha quedado demostrado en estudios de laboratorio con animales de experimentación.

¿Modifica la cafeína presente en el café la respuesta inmunológica?

En modelos de laboratorio con enfermedad de Alzheimer, a los que se administró café con cafeína mostraron una respuesta inmunológica. Esta se caracteriza por   facilitar la disminución en el cerebro de la proteína conocida como beta-amiloide. Esta, cuando se encuentra en exceso, se considera causante de la enfermedad de Alzheimer.

Los compuestos antinflamatorios del café con cafeína ofrecen beneficios adicionales de protección contra esta enfermedad.

Más recientemente un reporte de la Universidad de Indiana, en los Estados Unidos de América, señala que la cafeína refuerza en el cerebro la actividad de una enzima protectora contra el Alzheimer y otras enfermedades degenerativas.

¿Nuevos compuestos beneficiosos en el café que interactúan con la cafeína?

En este sentido se han desarrollado investigaciones concluyentes en modelos de animales en la Universidad del Sur de Florida. Actualmente se desarrollan en humanos en el Instituto de Salud Byrd Alzheimer donde se evalúan los efectos de una sustancia conocida como G-CSF (siglas de factor de crecimiento de colonias de granulocitos). Este compuesto se encuentra presente en el café con cafeína. A su vez la concentración está muy disminuida en la sangre de enfermos con Alzheimer. Se plantea que, al incrementar los niveles de esta sustancia en las fases iniciales de la enfermedad, mediante el consumo de café con cafeína, contribuiría de algún modo a mejorar la memoria y a enlentecer el progreso de la enfermedad.

Lo interesante es que el efecto descrito, no se logra con la presencia aislada de cafeína, ni en el café sin cafeína. A fin de cuentas se alcanza por la interacción de la cafeína con otras sustancias presentes en el café. Estas aún no han sido identificadas.

¿Es Perjudicial el café en el Alzheimer ya establecido?

Existe una sensibilidad individual temprana al consumo de cafeína. Esta es reconocida por las personas o sus familiares desde edades jóvenes.

Se caracterizan por una variedad de síntomas que se presentan siempre que se consume e incluye:

  • trastornos múltiples del sueño
  • nerviosismo
  • malestares digestivos variados
  • aumento de la presión arterial
  • taquicardia

Se trata de reacciones individuales que ocurren no tan solo tras el consumo de café. También se experimentan con otros alimentos que contienen cafeína como son: el chocolate, bebidas energéticas, refrescos, té, barras energéticas, incluso medicamentos que la incluye en su composición.

Esta sensibilidad, repetidamente experimentada, hace rechazar el consumo de estos productos. Esta sensibilidad descrita puede también ser adquirida. Y esto ocurre cuando aparecen enfermedades que sus síntomas se intensifican tras el consumo de alimentos o productos con cafeína. Esto obliga a que sean retirados por el médico e incluso rechazados por el paciente ante estados de ansiedad. A su vez cuando coexisten trastornos del sueño. También aparecen desórdenes digestivos múltiples que van desde la gastritis hasta la diarrea. En otro orden de enfermedades aparecen las denominadas enfermedades cardiovasculares, entre otras.

¿Qué hacer? ¿Tomar café de forma preventiva?

Los beneficios reportados de la cafeína y las limitaciones de una terapéutica para el Alzheimer, han originado la propuesta de desarrollar posibles tratamientos con productos derivados de la cafeína.

El café es rico en cafeína
En la composición del café encontramos una amplia gama de compuestos entre los que se encuentra la cafeína

Esta idea ha desencadenado recientemente estudios y publicaciones. Fundamentalmente relacionadas con los inconvenientes perjudiciales de su uso con este propósito. Se ha  insistido en sus efectos adversos, especialmente referidos a la posibilidad de exacerbación de los síntomas neuropsiquiátricos. En esencia aquellos relacionados con la conducta, ansiedad y trastornos del sueño entre otros. En su conjunto han sido reconocidos como Síntomas Conductuales y Psicológicos de la Demencia (BPSD, por sus siglas en inglés).

Un estudio coordinado del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona y el Instituto Karolinska de Suecia, ha sido ampliamente difundido. Se señala, además, que la ansiedad provocada por la cafeína, puede interferir el aprendizaje y la memoria.

¿Qué hacer hasta que se acumulen evidencias?

El Alzheimer es una enfermedad compleja (con interacción de factores hereditarios y ambientales). Los cambios que ocurren a nivel cerebral comienzan décadas antes que pueda clínicamente sospecharse. Lamentablemente aun no existe tratamiento exitoso. Sin embargo puedes retrasar el comienzo y desarrollo de sus manifestaciones si te mantienes:

  • Activo física, social e intelectualmente.
  • Protegiendo tu sistema cardiovascular.
  • Consumiendo una dieta sana.
  • Evaluando periódicamente con el médico, la presencia de algún síntoma de alarma especialmente si tienes antecedentes familiares.

Se requiere de prudencia para su consumo

Teniendo en cuenta los escasos recursos con que disponemos para el manejo del Alzheimer, no debemos renunciar a un producto de gusto popular tan extendido y con tantos beneficios reportados. En paralelo se debe tener en cuenta, que al igual que con medicamentos y alimentos, existe una intolerancia o respuesta individual a considerar.  Otros aspectos a tener en cuenta están relacionados al igual con el momento evolutivo y los síntomas presentes de la enfermedad. Todos los investigadores a favor y en contra del uso del café coinciden en que:

  • Es en general de especial beneficio, a partir de los 50 años. Sobre todo si la enfermedad no se ha desarrollado clínicamente. Y en particular cuando existen antecedentes familiares de personas que han padecido la enfermedad de Alzheimer.
  • No debes consumir café, si tienes antecedentes de reacciones individuales al producto.
  • La dosis recomendada es de 1-2 tazas de café por día
  • Está pendiente de determinar ¿A partir de cuándo 3 tazas o más al día comienzan a tener efectos contradictorios?
  • Se debe evaluar la reducción de la dosis o considerar los horarios de consumo, cuando comienzan a aparecer los trastornos de ansiedad y conducta conocidos como Síntomas Conductuales y Psicológicos de la Demencia (BPSD, por sus siglas en inglés).

En resumen, si es de tu agrado, no debes renunciar a un producto asequible. Y a su vez es bien tolerado para la mayoría de las personas. Pero más aun con efectos beneficiosos demostrado, para una enfermedad tan temible, que no dispone de recursos terapéuticos. Consumir el café con prudencia es la garantía. Futuras investigaciones precisarán más detalles al respecto. Te mantendremos al tanto