Depresión laboral, ¿qué es y cómo afecta a nuestra vida diaria?


Elegir un trabajo que nos guste es algo mucho más importante de lo que pensamos. De media, pasaremos un tercio de nuestra vida ejerciendo nuestra profesión, por ello, es muy importante que no nos conformemos, que busquemos aquello que nos llena, que trabajemos contentos y felices para, así, estar también contentos y felices en el resto de áreas de nuestra vida. Aunque tengamos más o menos capacidad de dejar cada problema donde le pertenece, no somos de piedra y al final, todo lo que afecta a nuestra vida nos afecta al total de lo que somos nosotros. Por eso, es importante sentirnos bien en nuestro trabajo si no queremos caer en una depresión laboral de manual que nos va a afectar, sí o sí, al resto de nuestra vida.

Y para ello, hoy te queremos ayudar a identificar la depresión laboral, saber qué es, ponerle nombre y sobre todo ponerle solución aprendiendo cómo afecta a nuestra vida. No te pierdas todo lo que tenemos que contarte y, sobre todo, aplícalo a tu día a día.

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¿Qué es la depresión laboral?

Más o menos, todos tenemos claro qué es una depresión y las implicaciones que puede tener en la vida de una persona y de su entorno. Una depresión laboral es aquella que está marcada esencialmente por el trabajo y que afecta al resto de la vida personal del individuo. No llega a tener las implicaciones da una depresión clínica, pero sí que puede tener efectos bastante importantes y, con el tiempo, si no se le pone remedio, derivar realmente en una depresión clínica o total.

Una depresión laboral afecta en gran medida a nuestra vida. Desde nuestro estado anímico, como a nuestra forma de ver la vida (de un modo más pesimista) e incluso a nuestro autoestima (nos infravaloramos cuando estamos en una situación así). Además, también puede provocar en nosotros sentimientos de tristeza, ira, negatividad… lo que, indudablemente, afectará a nuestras relaciones con los demás, además de no permitirnos disfrutar de nuestro tiempo libre al sufrir estrés, pesimismo, tristeza…

Ponle remedio ya. Si está bastante avanzado, deberías consultar con un psicólogo ya que, como decimos, probablemente haya avanzado a tal estado que influya ya en otras cosas más allá de lo estrictamente profesional. Si crees que solo acaba de empezar, toma nota a nuestros siguientes consejos para eliminar la depresión laboral de raíz.

5 consejos para salir de una depresión laboral

Trata de identificar qué te causa la depresión laboral:

falta de sexo

A veces nos sentimos tristes o mal y no sabemos por qué. Es muy frecuente que la gente de nuestro alrededor nos pregunte qué nos pasa y nosotros decimos que nada, pero es que realmente no sabemos qué es, incluso, en ocasiones, los demás detectan antes que nosotros que nos pasa algo.

En el caso de una depresión laboral no es diferente. Es importante que trates de identificar en ti mismo lo que te ocurre. ¿Te pones nervioso al pensar en el trabajo? ¿No estás a gusto allí? ¿Los domingos por la noche te invade la tristeza e incluso tienes pequeña ansiedad al pensar que mañana es lunes? ¿No te encuentras motivado ni te apetece nada relacionado con el trabajo? Si respondes que sí a la mayoría de estas preguntas, entonces probablemente estés cayendo (o ya lo estés) en una depresión laboral o profesional.

Intenta identificar por qué: es posible que el trabajo no te guste, los compañeros no te traten bien, te sientas estancado o que no sirves para ello, entre otros muchos motivos. Solo tú puedes saber qué te ocurre y entonces, ponerle solución.

Busca lo positivo:

vida laboral depresión laboral

No todo es tan malo, en serio. Lo primero que debes hacer si identificas que padeces o podrías padecer una depresión laboral es buscar lo positivo y centrarte en ello. Aunque ahora no veas nada bueno piensa, ¿qué te hizo comenzar? ¿Por qué llegaste a ese empleo? Es posible que respondas que fue únicamente por dinero, de acuerdo, el salario puede ser una buena motivación para entender que tu trabajo no es tan malo y que, al final de cuentas, es un medio para ganarse la vida, por lo que no tienes por qué centrar tu vida personal en él.

Pero debes tratar de buscar otras cosas que te llenen: tus compañeros, la posibilidad de ascender o alguna tarea que te guste especialmente, de entre las obligaciones laborales que tienes. Intenta empezar el día siempre con las tareas que menos te gustan y terminarlas cuanto antes. Así, tu recompensa será poder disfrutar del resto del día haciendo cosas que realmente te gustan y te entretienen. Verás como así se te hace menos pesado y consigues estar más contento en el trabajo.

Aprende a desconectar:

depresión postvacacional concentrarte mejor en el trabajo

El trabajo nos absorbe, eso es innegable. Además, cada vez somos más los que nos llevamos los problemas a casa, a veces incluso nos llevamos trabajo para seguir metidos en ello por la noche o incluso el fin de semana. A veces, incluso nuestras conversaciones con amigos y familia giran en torno al trabajo la mayor parte del tiempo. Esto no nos permitirá desconectar como es debido y nos puede llevar a padecer estrés y depresión laboral.

Trata de desconectar en tu tiempo libre haciendo cosas que te gusten realmente y que no tengan nada que ver con el trabajo. El deporte suele ser un buen amigo a la hora de liberar la mente. Y para el fin de semana, busca planes alternativos: viaja, haz excursiones o simplemente tómate una cerveza con amigos que no sean del círculo laboral.

Cambia rutinas y hábitos:

síndrome de cronos consejos para una entrevista de trabajo concentrarte mejor en el trabajo

¿Hay algo que puedes cambiar de la forma en la que haces tu trabajo? ¡Hazlo! No podemos decirte qué, porque cada trabajo es un mundo, pero busca el modo de hacer las cosas de otra forma o introduce pequeños cambios, como por ejemplo, cambiar de sitio en la oficina, cambiar el orden en el que haces las tareas, cambiar la decoración de tu mesa o sencillamente cogiendo un transporte alternativo para llegar al trabajo. Cosas tan sencillas como estas te pueden ayudar a aliviar la depresión laboral en una etapa temprana.

Ponte objetivos:

concentrarte mejor en el trabajo

Por último, pero quizás lo más importante, es saber establecerte tus propios objetivos. Nadie puede superarse a sí mismo y afrontar el día con ganas de comerse el mundo si no tiene un objetivo, una meta o una motivación para ser mejor.

Por ello, en la vida profesional quizás es en el campo más importante en el que nos podemos poner objetivos. Y debemos. Saber que hacemos las cosas por algo y tener claro hacia dónde vamos y donde nos gustaría estar. Esto nos motivará a trabajar más y mejor y, cuando vayas consiguiendo poco a poco tu camino, te sentirás mucho mejor contigo mismo. Divide tus aspiraciones en pequeñas metas, pequeños pasos cortos y alcanzables para que te vayas motivando por el camino y vayas viendo tu propia evolución.

Tener aspiraciones laborales es muy importante para que la motivación nos acompañe. Y si realmente no encuentras ninguna forma de crecer o motivarte en el trabajo, quizás deberías plantearte un cambio de empleo. A fin de cuentas, ese también podría ser tu objetivo profesional. ¡No te cierres a una sola idea!

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