Aumenta tu productividad cambiando tus hábitos alimenticios


Si has llegado hasta aquí es porque, definitivamente, te importa tu alimentación o ¿me dirás lo contrario? Hay un famoso dicho que dice que “somos lo que comemos”. Bueno, seamos un ejemplo a seguir para la sociedad y cambiemos nuestros hábitos alimenticios.

En Internet vemos información a favor de una alimentación sana y balanceada, pero pocas en función al rendimiento y productividad. Entonces, ¿por qué no escribir sobre eso? Nosotros te traemos las tácticas que le darán a tu vida mejores resultados.

Hábitos alimenticios para tu bienestar
Tus alimentos inciden en tu rendimiento.

¿Ya tienes idea de qué va esto? En las próximas líneas despejaremos tus dudas sobre los hábitos alimenticios con el fin de mejorar tu actividad laboral.

Carbohidratos, ¿enemigos o aliados?

En este caso, el carbohidrato no es bueno y menos si se combina con tu jornada de trabajo. Por lo que al consumirlo, el sistema digestivo tiende a necesitar más energía para procesar el alimento. Cuando ocurre este proceso, los niveles de concentración y rendimiento tienden a disminuir por la energía consumida. Por eso es que nos sentimos más lentos y menos productivos, ¿interesante, no?

Los carbohidratos son elementales, sobre todo en la última década que se usan para las mejorar las dietas. Claro, siempre con moderación. Sin embargo, cuando consumimos más de lo necesario generan sensaciones de pesadez, haciéndonos perezosas y más inactivas.

Se encuentran en los alimentos azucarados, en su mayoría, dirigidos a las harinas. Estos tienen relación directa con los niveles de insulina, que es el mecanismo suministrados por nuestro organismo para su procesamiento. Por eso termina ocasionando un desgaste considerable de nuestro combustible.

¿Los niveles de azúcares están bajos?

¿Apostamos? Es casi seguro que no has relacionado tu rendimiento laboral con tus hábitos alimenticios. Y es que la capacidad que tenemos para cumplir con nuestra obligación está vinculada con nuestros alimentos. Entonces, ¿somos lo que comemos?

La falta de azúcar, o mejor dicho, el bajo nivel de glucosa afectan instantáneamente nuestra conducta. Un estudio de Personality and Psychology Review demostró que la glucosa proporciona  la energía suficiente para el funcionamientos del cerebro.

Se conoce que la glucosa es responsable, muchas veces, de nuestro empeño y creatividad a la hora de trabajar o realizar alguna actividad. Entonces, ya sabemos cómo los carbohidratos afectan nuestra energía y cómo la glucosa, nuestra mente. ¡Vaya, ya hemos aprendido algo! ¿No te dijimos que te engancharías con el tema?

Hábitos alimenticios y el sueño

¿Sabías que nuestro cuerpo está regulado por ritmos circadianos? Este proceso es el responsable de alertarnos cuando estamos cansados o fatigados. También es necesario para indicarnos cuándo dormir o estar al tanto durante el día.

En pocas palabras, los distintos hábitos alimenticios pueden perjudicar drásticamente nuestro desenvolvimiento durante el día. Por ello, es recomendable tener en cuenta lo que comemos si estaremos largos períodos en nuestros lugares de trabajo.

Una buena dieta revelará grandes cambios en tu desenvolvimiento eventualmente. Es decir, en tu ritmo diario. Aprovechar su energía al máximo es considerado como una considera una ingesta adecuada.

Evita ciertas comidas que pueden ser dañinas

Los alimentos grasos  reducirán tu rendimiento físico y mental, al mismo tiempo que tu salud en general. Estos deben ser consumidos con moderación y sustituidos por otros que mejoren tu organismo y desarrollo.

Hábitos alimenticios con comida grasosa.
La comida grasosa reduce tu energía.

Evita comidas pesadas en la noche. La quema de estos alimentos agotará los niveles de energía, causando flojera en la primera hora del día. Cena con moderación y aumenta la ingesta de proteínas y grasas sanas. Recuerda, al comenzar el día,  necesitas estar enérgica física y mentalmente.

¿Estás sorprendida? Seguramente no esperabas que estos hábitos alimenticios impactaran directamente tu energía mental y capacidad para trabajar. Cuando se comen alimentos inadecuados en un momento equivocado, la jornada laboral se volverá más difícil.

Sigue nuestras recomendaciones prácticas

Como ya sabemos ¡somos lo que comemos! Entonces, lo mejor que podemos hacer por quienes dependen de nuestro rendimiento es cuidar y distribuir nuestros hábitos alimenticios.

Si actualmente estás sintiendo más cansancio de lo normal y no rindes tanto en tu trabajo, es momento de tomar el control. Cambiar lo que consumes seguramente incrementará tu salud mental y física.

Métodos positivos para mejorar los hábitos alimenticios

A veces, el tiempo no está de nuestro lado y sucede que nos saltarnos el desayuno, pero es un error. Evitar la primera comida del día obstaculizará la productividad y capacidad de concentración. Pues, los alimentos más nutritivos son necesarios a esta hora, promoviendo tu metabolismo e impulsando tu energía y función cerebral.

Se recomienda desayunar dentro de las dos horas luego de despertar. Puedes incluir proteínas y carbohidratos saludables.

Planea tu jornada del día

Para pasar largas horas en tu trabajo debes preparar con antelación tus fuentes de energía. Empaca la cantidad necesaria de alimentos, ya que evitará que sientas hambre y debas recurrir a golosinas u otros snacks desfavorables.

Planifica lo que comerás considerando la cantidad, porque esto permitirá que aumentes tus niveles de energía durante el día. Cocina y prepara fuentes de proteínas, altas en vitaminas y nutrientes, ya que te darán el combustible adecuado.

No saltes tu almuerzo

Este es el error más común además de no desayunar. Si bien estamos cargados de trabajo, el almuerzo no debe pasar por alto. Para ese momento, los niveles de energía y capacidad de concentración han comenzado a descender.

Lo más indicado es tomarse unos minutos y comer con tranquilidad. Esto incrementará significativamente tu energía y tu capacidad de trabajo. Acuérdate que si pasas largas horas sin comer, esto puede influir directamente en tu conducta.

Snacks más recomendados

Comer frutos secos, cotufas o un puñado de nueces reducirá el nivel de hambre, o ansiedad, pasado el almuerzo. Estos aperitivos inundarán tu cuerpo y cerebro de energía, pero también de nutrientes. Adicionalmente, intenta optar por consumir barras energéticas durante el día, ya que brindan varias vitaminas y son muy ricas.

El café ¿amigo o enemigo?

Muchos tenemos como rutina tomar café durante la mañana para iniciar con más energía, sin embargo, su beneficios no son del todo ciertos.  La cafeína es beneficiosa en pequeñas cantidades, pero consumirla en exceso puede matar la productividad del día. Hacerlo regularmente durante el día incrementará la fatiga y retrasará nuestra respuesta.

Hábitos alimenticios y tu mente
Los alimentos influyen en la tranquilidad de tu mente.

Es increíble cómo los hábitos alimenticios influyen en nuestra mente y cuerpo. Por ello, hay que tomar en consideración los grandes beneficios que tienen. Comer con moderación e inteligencia marcará la diferencia entre un buen día y uno malo.

Continúa aquí: Cómo reducir el colesterol con ayuda de la alimentación