Cómo cuidar los muebles de madera en casa o en la oficina


A la hora de elegir tus muebles para el hogar o la oficina, muchas veces nos dejamos llevar por el factor estético, por aquellos que más bonitos nos parecen o que combinan mejor con el resto de la habitación. Otras veces sale a relucir nuestro carácter más práctico y tenemos en cuenta su función o la utilidad que nos pueden dar. Pero a veces, vamos más allá y pensamos en los cuidados posteriores y en su mantenimiento, su durabilidad y su resistencia. Por lo general, lo normal es querer muebles que resistan bien el paso del tiempo pero que además se limpien fácil y no quieran de muchos cuidados por nuestra parte. ¿Sabes cómo cuidar los muebles de madera? 

En este artículo te vamos a dar 5 consejos para el cuidado de los muebles de madera, ya sean los que tienes en casa o en la oficina. Con estos sencillos tips puedes conseguir que tus muebles luzcan siempre bien y estén cuidados, protegidos del paso del tiempo y te duren mucho.

La madera es un poco más cara que otros tipos de materiales pero, si la cuidas bien, también es de lo más duradero, por lo que la inversión estará más que amortizada.

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5 consejos para cuidar los muebles de madera

Cuidado con las fuentes de frío y de calor:

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La ubicación de tus muebles de madera es muy importante para que aguantes más o menos tiempo. En este sentido, si tienes un mueble de madera al que justo le está apuntando el caño del aire acondicionado, de manera directa y cercana, con el paso del tiempo (no demasiado) empezarás a notar que se agrieta la madera, que pierde color o incluso que algunas zonas se estropean mientras que otras se mantienen intactas. Esto es debido al cambio brusco de temperatura, que no le sienta nada bien a la madera. Con el calor ocurre lo mismo: si tienes calefacción apuntando directamente al mueble, las posibilidades de que no se estropee bajan estrepitosamente. ¿Qué hacemos si no podemos cambiar la ubicación ni del mueble ni del aire o la bomba de calor? Trata de protegerlo con algún tipo de producto de venta en droguerías, o incluso tapándolo en las zonas que más sufran durante un rato cada día para darle un respiro.

Límpialos todos los días:

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Sabemos que probablemente no tienes tiempo o que no te gusta limpiar, te entendemos, a nosotros nos pasa lo mismo. Sin embargo, si queremos conservar la madera como el primer día, es importante que todos los días lo limpies, aunque sea de manera rápida. Con que pases un trapo rápido o le des una pasada con el plumero podrá bastar, y una o dos veces en semana haces una limpieza más profunda. El truco de esto es evitar que el polvo se asiente en la superficie de tu mueble. Los ácaros del polvo no son nada buenos para la madera, además, tener demasiado polvo hará que pierda brillo, color y que se vaya apagando poco a poco. Con 5 o 10 minutos al día tendrás suficiente para mantener y cuidar los muebles de madera como si fuese el primer día. No olvides que al menos una vez a la semana sí debes hacer un cuidado más exhaustivo. ¿Con qué productos? Cada uno tiene un producto preferido pero nosotros, a continuación más adelante, te vamos a contar lo que NO debes usar para evitar que, mientras que tu intención es cuidarlos, los estropees.

Aléjalos del sol y del agua:

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Igual que te hemos dicho que trates de mantenerlos alejados de la incidencia directa del frío o el calor procedente de bombas de aire principalmente, también es recomendable que no los expongas directamente al sol (ya sea en exteriores o con una incidencia directa de una ventana en la que pegue mucho el sol, la mayor parte del tiempo, la mayor parte del año). El sol debilita la madera, se la va comiendo y va haciendo que pierda color y brillo, de forma que será muy difícil recueperarlo. En el caso del agua, el problema principal está en que puede agrietarla, incluso darla de sí si cala. Lógicamente por una vez no va a pasar nada si la madera es de calidad, pero si es una calidad dudosa y repites continuamente el proceso de que le caiga el agua y le cale, sin duda poco a poco vas a ver como se abomba, se agrieta o se da de sí. Y esto es un problema grave, ya que una vez abombada es muy difícil (por no decir imposible) que consigas que vuelva a su estado original. Ten cuidado con el tratamiento que le das si quieres cuidar los muebles de madera y limpia inmediatamente cualquier mancha o líquido que caiga en su superficie.

No uses amoníaco:

limpieza del hogar y de la casa

Hablando de productos de limpieza, muchas veces, por desconocimiento, no sabemos cuál debemos utilizar. A veces nos dejamos llevar por la publicidad o por el precio, pero utilizar buenos productos de limpieza es básico para conservar bien nuestros muebles en particular y nuestro hogar en general. No solo por bueno nos referimos a que el producto en sí sea de calidad, si no que esté formado por los componentes que mejor le van. En este caso, en el caso de los muebles de madera, te podemos decir lo que NO le va bien. El amoníaco. Los productos a base de amoníaco limpian genial y tienen un poder mucho más fuerte que otros sin amoníaco, sin embargo, también son mucho más agresivos y según el tipo de producto y el tipo de mueble, si lo usamos de forma repetida, puede llegar a comerse la madera. ¿Nuestra recomendación? Si quieres cuidar los muebles de madera, mira bien el etiquetado de los productos de limpieza que utilices para evitar que tengan algún componente basado en el amoníaco, uno de los mayores enemigos de este material tan bonito.

No pongas nada caliente sobre ellos:

cuidar los muebles de madera

Por último, para cuidar los muebles de madera, después de aconsejarte que los alejes de aire frío, aire caliente, sol y agua, que los limpies todos los días y que no utilices productos con amoníaco, este consejo va más en el sentido de tu interacción a diario con ellos que en la limpieza o la prevención en sí. La madera es un material muy resistente y duradero, sin embargo, responde mal a ciertos estímulos, como por ejemplo, una fuente de calor intensa. ¿Qué queremos decir? Obviamente, no te vas a poner a cocinar sobre ellos, pero muchas veces ponemos un vaso recíén salido del microondas, el plato caliente o incluso una vela durante mucho tiempo. Cualquiera de estos gestos pueden hacer mucho daño en tu madera, más rápido de lo que piensas, por lo que es recomendable que evites hacerlo y, si no te queda más remedio porque tu mesa de comer, por ejemplo, es de madera entera, utiliza mantel y posavasos siempre para evitar que el calor penetre hasta la madera y, por consiguiente, pueda quedar cerco, grietas o se abombe.

Como ves, cuidar los muebles de madera no es tan complicado. Simplemente debes tener en cuenta que es un tipo de material que, con mimo y teniendo cuidado con ciertas acciones, nos pueden durar muchos muchísimos años.

Y tú, ¿qué consejos tienes para cuidar los muebles de madera?

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