3 trucos para limpiar las ollas y dejarlas como el primer día


Cuando compramos las cosas para nuestra nueva casa, en la medida de nuestro presupuesto, siempre intentamos que sean compras duraderas. No es lo mismo comprar algo de decoración que el menaje o similares. Nadie quiere cambiar de ollas, por ejemplo, cada pocos meses, pero además de la calidad del producto y del trato de les des, también influye tu manera de limpiar las ollas para conseguir que su durabilidad sea mayor y te resistan casi, casi, toda una vida.

Precisamente de esto va nuestro artículo de hoy. Queremos contarte cómo limpiar las ollas de la mejor manera posible para que no tengas que cambiarlas a corto plazo.

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Cómo limpiar las ollas de la mejor manera

Entre los trucos más demandados de limpieza, el de cómo limpiar las ollas es uno de los más solicitados.

¿Qué hace que una olla se estropee? Por supuesto, el uso que le demos va a depender mucho. Los alimentos, el tiempo de cocción, el lavado posterior… todo eso influye para que las ollas vayan perdiendo brillo y nos cueste más limpiarlas. Además, ya no es solo una cuestión estética, también de higiene, ya que una olla que no se ha limpiado correctamente puede almacenar bacterias, y de utilidad, porque con el paso del tiempo es posible que los alimentos se nos peguen más si estamos cocinando en una olla en mal estado. Además, también puede variar el sabor de la comida.

Por todo ello, toma nota de estos 3 trucos para limpiar las ollas.

Limón y sal:

limón para adelgazar
La combinación del limón y la sal es maravillosa para limpiar las ollas

¿Tienes sal y limón en casa? Si, ¿verdad? Pues solo necesitarás esto para eliminar el óxido que se acumula al fondo de nuestras ollas, además de dejarlas relucientes como el primer día. Este truco no solo sirve para las ollas, también para el resto de tu vajilla, así que toma nota.

Para ello, necesitarás 2 cucharadas grandes de sal, medio vaso de zumo de limón y 1 limón. Espolvorea la sal en el fondo de tu olla, de forma generosa. Añade el zumo del limón y deja actuar durante al menos 5 horas. Es el tiempo necesario para que después puedas retirar los restos sin frotar y para que el fondo de la olla quede impoluto. Pasado este tiempo, restriega la cáscara del limón por toda la superficie y enjuaga con agua y jabón. Fíjate bien, ahora debe estar como el primer día, sin restos de óxido y con un brillo como el que ya no recuerdas.

Pasta de dientes:

usos de la pasta de dientes
La pasta de dientes es uno de los mejores remedios naturales para ciertas cosas, tanto a nivel de salud, belleza y del hogar

El dentífrico de diente también nos servirá para limpiar el fondo de las ollas. Está especialmente indicado para cuando el problema es la grasa acumulada y la falta de brillo.

Solo necesitaremos un poco de pasta de dientes. La ponemos sobre las zonas con grasa y, con una esponja de metal, la extendemos sin frotar ni aplicar fuerza. Déjala actuar unos minutos y repite el proceso sin añadir más pasta de dientes. Enjuaga con abundante agua y deberías ver ya los resultados.

Jabón y vinagre:

Jabón casero beneficios
Una pastilla de jabón, agua y vinagre será suficiente para devolver a tus ollas a su estado natural

Por último, te dejamos un remedio muy eficaz para matar las bacterias. Se trata de una especie de detergente natural que vamos a elaborar nosotros mismos con ayuda de estos dos ingredientes principales.

Necesitaremos jabón en pastilla (unos 300 gramos), 1 litro de agua, una cucharada de vinagre y 3 cucharadas de azúcar. Rallamos el jabón con la ayuda de un rallador de cocina y mientras tanto calentamos agua en una olla o cazo. Añadimos todos los ingredientes y removemos para que se integren todos bien. Esperamos a que se disuelvan totalmente y retiramos. Viértelo en un bol u otro recipiente y mantenlo a temperatura ambiente durante unas 12 horas.

Cuando ya lo tengas, con una esponja repasa toda la olla con el líquido resultante y deja actuar 30 minutos. Después enjuaga bien. ¡Y listo!

La importancia de mantener tu hogar como el primer día

Cuando nos compramos una casa por primera vez, la ilusión con la que compramos todos los materiales es inolvidable. Además, los primeros días la intentamos mantener impoluta, ¡es nuestro hogar! Cuidamos de limpiar bien la vajilla, de mantener un orden y de que esté bien ventilada y huela bien.

Sin embargo, como ocurre con todo, con el paso del tiempo esto tiende a pasar a un segundo lugar. La rutina nos absorbe, el cansancio, la falta de tiempo y el desinterés, ya nuestra casa no es nuestra prioridad.

Esto pasa factura no solo a nivel de limpieza general, si no que descuidamos otros detalles como la suavidad de las toallas, la plancha de las sábanas o el estado de las ollas. En este artículo ya hemos visto cómo limpiar las ollas para que estén como el primer día y aunque son métodos muy buenos, no hay mejor forma de cuidar algo que mantenerlo día a día.

Cuida tu forma de cocinar en ellas y el lavado posterior para evitar que se desgasten demasiado pronto. Aunque es inevitable que se pongan feas con el uso, que pierdan brillo y que aparezca óxido o grasa, el cuidado diario (tanto en las ollas como en el resto de cosas) es fundamental.

¿Productos caseros o productos químicos?

Si te das un paseo por la sección de limpieza de tu hipermercado habitual seguro que ves muchos productos destinados al cuidado de ollas, vajilla, muebles, telas… Eso sí, el coste de estos productos no suele ser económico. Seguro que, cuando estás frente a la estantería tratando de decidir cuál te llevas, te asalta una pregunta a la cabeza: cuando estos productos no existían, ¿cómo limpiaban nuestros antepasados?

Por supuesto, limpiaban y me atrevería a decir que mucho más y mucho mejor que nosotros. Y sin necesidad de productos químicos en la mayoría de los casos porque, sencillamente, no existían.

Evidentemente, hay fórmulas muy buenas que nos van a ayudar a conseguir resultados fantásticos sin esfuerzo, pero otras ya habrás comprobado por ti mismo que no sirven de mucho. Antes de lanzarte al super a la busca y captura de productos de limpieza, intenta fabricarlos tú mismo.

Hay muchísimos remedios caseros que se han ido heredando de generación en generación y que son muy efectivos. Por ejemplo, para el tema de limpiar las ollas ya te hemos contado tres que funcionan muy bien, según cuál sea tu propósito (eliminar óxido, eliminar grasa o eliminar bacterias) pero hay trucos para todo: para las telas, para la madera, para las paredes, para el suelo…

¿Nos cuentas tus mejores trucos?

¡Nos encantaría conocerlos! Tienes a tu disposición nuestra sección de comentarios y también las redes sociales para que compartas con nosotros esos trucos infalibles que te van a ayudar a ti y al resto de la comunidad de nuestros lectores para mantener nuestra casa siempre a punto, trucos caseros muy baratos y efectivos para recordar cómo era todo el primer día y mantenerlo así siempre, pasen los años que pasen.

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