Cómo sacar una raspa de pescado que se ha quedado en la garganta


El pescado es uno de los alimentos más ricos y completos que podemos tomar, sin embargo, muchas personas lo evitan precisamente por el riesgo que pueden tener las espinas. No todos sabemos cómo sacar una raspa de pescado y los riesgos pueden ser muy elevados, llegando incluso a producir asfixia. Por eso, consideramos que es muy interesante que aprendas a cómo sacar una raspa de pescado para poder seguir consumiendo este alimento sin miedo y aprovechando todas las propiedades y beneficios que puede ofrecer a tu salud y a tu alimentación.

En este artículo vamos a conocer cómo saber si se nos ha quedado una espina en la garganta, qué riesgos puede tener, cómo sacar una raspa y cuáles son los pescados que tienen más raspas y menos. Con estos trucos conseguirás reconciliarte con este producto y volver a introducirlo en tu alimentación y en la de tu familia sin que puedas tener ningún miedo. Sigue leyendo y te contamos todo esto y mucho más, a continuación. Y, como siempre, recuerda que si este artículo te resulta de utilidad puedes compartirlo con otras personas a las que consideres que también les puede servir.

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Cómo saber si se nos ha quedado una espina en la garganta

Parece muy evidente y la mayoría de nosotros, cuando nos hemos tragamos una raspa de forma accidental, nos hemos dado cuenta al instante. Pincha y duele, y estos son dos síntomas fácilmente reconocibles. En el mejor de los casos, si todavía está en una zona externa, podrás sacarla con los dedos, beber un poco de agua para suavizar la garganta y listo. Sin embargo, ¿qué pasa cuando la espina desciende un poco más y no la notamos en el momento en que la tragamos?

Aquí es donde entra en juego saber reconocer los síntomas. Lo bueno de todo esto es que, al igual que cuando te la tragas directamente y la notas, también son muy evidentes. Los síntomas principales son dificultad para respirar, tos, tos con sangre, dolor en el cuello, cosquilleo en la garganta, dolor al tragar, producción de saliva más excesiva de lo normal y sensación de tener algo extraño en la zona. Si experimentas alguno de estos síntomas y has comido pescado, vigila, porque es posible que tengas una espina atorada que necesita atención inmediata y que debes retirar cuanto antes.

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¿Qué riesgos puede tener no sacar una raspa?

En el mejor de los casos, puede ocurrir que te tragues la raspa (siendo consciente de que la tienes o no, da igual), que esta descienda por el esófago y que no ocurra nada. Sin embargo, hay que tener en cuenta que por las condiciones que tiene este elemento es muy posible que en el camino en su descenso puedan suceder accidentes, como lesiones o pequeños cortes en la garganta o incluso en el esófago. Este es uno de los mayores riesgos de las raspas y el motivo por el que nunca debemos tragárnoslas, porque estos cortes o magulladuras pueden provocarnos problemas graves.

Además, en un momento más inmediato, algo que se considera una urgencia médica es que esta raspa se atore de tal manera que nos impida respirar. Ya sabes que, si esto sucede, puedes llegar a tener problemas muy graves, como asfixia. No sería la primera vez que alguien se ha asfixiado por tragarse una raspa de pescado, aunque no es lo normal, hay que darle importancia en caso de que estemos seguros de que tenemos este cuerpo extraño atorado en la garganta. SI esto sucede, a continuación, te contamos cómo sacar una raspa de pescado que se ha quedado en la garganta.

Cómo sacar una raspa de pescado

Lo primero que debes intentar es sacarla con los dedos. Si tienes suerte y está en una zona superficial o externa, podrás hacerlo sin problema. Tras esto, revisa bien que no queden más, aunque ten en cuenta que es normal que sigas notando un pinchazo o un poco dolor debido a las molestias que quedan en la zona. Si estás acompañado, mejor todavía, ya que siempre será más recomendable que otra persona sea quien mire en tu garganta y, con una inspección ocular podrá ver dónde se encuentra la raspa. Si está visible, puede utilizar unas pinzas para sacarla, teniendo mucho cuidado de no clavarte las pinzas.

Un acto natural del cuerpo humano que también te puede ayudar es toser un poco más fuerte de lo normal. Ten cuidado y tose siempre hacia fuera, porque si a continuación de toser tragas, podrás echarla hacia abajo. Cuando toses, se hace fuerza desde dentro hacia fuera y es posible que la raspa se mueva y se expulse.

Si optas por el método de toser, te recomendamos que utilices productos como un trago de aceite de oliva o de agua. Es mejor el aceite, ya que actúa como un lubricante y facilitará que se expulse la espina.

Por último, si das por perdido el hecho de que puedas expulsarla hacia afuera, te recomendamos que comas alimentos densos que actúen como una especie de bola. De esta forma, la espina se clavará en ellos y no dañará tu garganta en su descenso hasta el estómago. La miga de pan (seca o mojada) puede ser tu gran aliada, pero también puedes acudir a otros alimentos, si no tienes pan a mano, como plátanos, son también una buena opción.

En cualquier caso, recuerda que si notas cualquier complicación debes contactar inmediatamente con un médico de urgencias para que te la extraiga y evalúe posibles daños.

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Pescados con raspas y sin raspas

Si quieres conocer cuáles son los pescados con menos raspas, especialmente si te preocupa este tema con los niños, los mejores son estos: la panga, el gallo, el atún, la lubina, la caballa o la tilapia suelen ser conocidos por no presentar espinas. Otros pescados, según la forma en la que los cocinemos, también pueden procurar que no tengamos espinas en el plato. Por ejemplo, los lomos de salmón o el bacalao desmigado.

Entre los pescados que más raspas tienen, los boquerones o las sardinas son algunos de los que pueden ser más complicados de comer, especialmente porque las espinas son pequeñitas y se pueden separar de la columna central, quedando desperdigadas por la carne del pescado.

Recuerda que en la mayoría de pescaderías puedes pedir que te limpien el pescado, sobre todo si no eres muy mañoso con eso o si prefieres ahorrar tiempo y estar seguro de que te lo ha limpiado un profesional. Si les dices que es para niños seguro que le ponen un poco más de interés, pero, de cualquier modo, siempre te recomendamos que lo revises tú mismo en casa para reasegurarte de que el pescado está totalmente limpio y que no habrá ningún riesgo. Un truco que funciona muy bien es comerlo de poco en poco y sin mezclarlo con otros alimentos para que con la lengua puedas detectar bien si tiene raspas o si te lo puedes tragar sin problemas de atragantamiento. No renuncies a comer pescado por las espinas. Recuerda que es un alimento sanísimo, apto para todos (excepto si se presentan contraindicaciones médicas) y que debe aparecer frecuentemente en la alimentación de las personas.

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