Síntomas de presión alta que no puedes ignorar


Mantener bajo vigilancia nuestra salud es indispensable. ¿Estás atenta a la mínima señal de alarma? Si tu respuesta es positiva, conocer los síntomas de presión alta puede ayudarte a prevenir desagradables incidentes.

Implica el aumento del bombeo de sangre al corazón por una contracción de los vasos sanguíneos. Además de no distinguir entre edad o género, la mayoría de los pacientes no muestra señales orgánicas notables.

Tal como la diabetes, la presión arterial alta es un enemigo silente. Por ello, saber cuáles son sus características más usuales puede hacer la diferencia para garantizar tu estado de salud.

Qué hacer ante los síntomas de presión alta
Un aumento en el bombeo de sangre al corazón trae consigo una serie de deficiencias.

¿Causas? La lista puede ser larga

Existen diferentes causas para sufrir de presión arterial alta. La primera es la obesidad, alimentada por el sedentarismo y el consumo excesivo de grasas y sal. Así como también el abuso de sustancias como alcohol y tabaco.

Por otro lado, el aspecto psicológico también tiene su buena cuota de responsabilidad detrás de este mal. El estrés y la ansiedad representan dos grandes detonadores de la presión alta.

Ahora bien, se conocen casos particulares en los que existe un mayor riesgo de padecer de presión alta. Junto con el factor hereditario, los hombres con más de 40 años, sobrepeso y colesterol elevado son el “huésped perfecto” de este mal.

Consecuencias de la presión arterial elevada

Un aumento en el bombeo de sangre al corazón trae consigo una serie de deficiencias que también aquejan al resto de órganos vitales. Cerebro, riñones y ojos son solo tres de los que se afectan permanentemente por la presión arterial elevada. De hecho, una persona con esta afección corre el riesgo de sufrir:

  • Insuficiencias cardíacas.
  • Pérdida de visión.
  • Infarto de miocardio.

Conoce los síntomas de presión alta

Variados y diversos. El hecho de que la presión alta sea un enemigo silente representa un obstáculo para dar con un tratamiento temprano. Para detectar la afección, a veces es inevitable tener que pasar por un episodio riesgoso para la salud.

Es posible dividir los síntomas de presión alta acorde a lo avanzada de la condición. Por ejemplo, los primeros son casi invisibles, ya que son poco específicos. Se hacen más notables cuando ya se han desarrollado gradualmente.

No conciliar el sueño por la noche, irritabilidad, zumbidos en los oídos y pesadillas recurrentes están en este primer grupo. Ya puedes imaginarte porque muchas veces es impensable que la presión alta esté detrás.

La situación es más compleja para las mujeres. Muchos síntomas de presión alta coinciden a los de la menopausia: cambios de ánimo, sofocaciones y dolores de cabeza. Los mareos también se presentan como signo de presión arterial elevada.

Mareos e hipertensión

Marearse justo en medio de un episodio de presión alta es uno de los síntomas más comunes. Los mareos pueden ocurrirle a cualquiera, un niño, una joven, una madre o un abuelo. Nadie está exento.

Sin embargo, los que se asocian a esta afección tienen una característica distintiva importante. Pues, cuando aparecen después de sentir estrés o ansiedad, son un aviso de que algo sucede con el sistema cardiovascular.

Síntomas de presión alta avanzada

Cuando el mal se desarrolla sin ser atendido, tiende a presentarse dolor en el pecho y falta en la respiración. Para este momento es urgente buscar ayuda de un especialista.

Lamentablemente, estos signos no serían propiamente síntomas de presión arterial sino de los perjuicios que causa en el organismo. Tal como, por ejemplo, arritmias y otras insuficiencias cardíacas.

Signos de hipertensión imposibles de ignorar

Ahora bien, el estudio de la presión alta ha dado paso a mejores diagnósticos y métodos de prevención. Por supuesto, también se han delimitado muy bien ciertos síntomas imposibles de ignorar. Algunos de ellos son:

  • Confusiones repentinas.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Problemas de visión espontáneos.
  • Sangrado nasal.
  • Dolores de cabeza.

En caso de que presentes un cuadro como este, acércate a un centro de salud. Además de poder medir tu presión arterial, obtendrás ayuda especializada para controlar tu situación

Examen de hipertensión

Para evaluar los valores de fuerza que ejercen las paredes de las arterias al bombear sangre, basta con solo 1 minuto de tu tiempo. Sea que utilices un aparato casero o ingreses a una consulta médica cardiológica, es importante saber que:

  • La presión arterial se mide con dos indicativos en números.
  • El primero es la presión arterial sistólica y el segundo, la diastólica.
  • Una presión normal es menor que 120/80.
  • Los niveles de principios de hipertensión oscilan entre 120/80 y 140/90.
  • Si es más de 140/90, estarás ante un caso de presión alta.

Estos son parámetros para una persona que no ha sido diagnosticada con cualquier otro malestar. Pueden variar dependiendo de la afección predecesora al diagnóstico de presión arterial alta.

Aspectos de los síntomas de presión alta
Marearse justo en medio de un episodio de presión alta es uno de los síntomas más comunes.

Otras causas de valores anormales en la presión

Antes de llevarte un susto, es necesario también saber cuáles podrían ser los responsables en la valoración anormal de la tensión. Cada paciente tiene factores únicos que inciden en la evaluación. No obstante, es preciso estar atentos a:

  • Cambios hormonales.
  • Problemas renales.
  • Edad.
  • Nivel de hidratación.
  • Nivel de sodio.

Casos de riesgo de hipertensión

A mayor edad, más probabilidades tendrás de desarrollar problemas de presión alta. Si existe predisposición genética, tienes igual oportunidad de desarrollar un mal cardiovascular.

La obesidad, el estrés, el tabaquismo y alcoholismo en la rutina diaria tienen como consecuencia predisponerte a la hipertensión. Y sin duda alguna, la alimentación errada también tiene su cuota de responsabilidad.

Un paciente diabético o con cualquier otra enfermedad diagnosticada corre riesgo de ser también paciente por presión alta. En estos casos, es de suma importancia contar con la ayuda de un doctor para que te ofrezca las indicaciones más adecuadas.

Prevención de la presión alta

Uno de los mejores hábitos que puedes adoptar es actuar desde la prevención. Si tienes más de 40 años, entonces es necesario examinar tu sistema cardiovascular una vez al año.

Si eres menor de 40, pasa por una valoración cardiológica cada 3 años. Esto será así siempre que los resultados estén en los parámetros normales o si no presentas ninguna otra condición. De lo contrario, es propicio disminuir el tiempo de espera a 1 año.

Buenos hábitos contra la hipertensión

La salud de tu sistema cardiovascular se ve influenciada por tus hábitos y costumbres. No tendrás que preocuparte de nada si junto con la prevención, incluyes otras prácticas en tu rutina cotidiana como:

  • Mantenerte correctamente hidratado.
  • Cuidar la nutrición balanceada.
  • Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra y potasio.
  • Evitar caer en abuso de sustancias como alcohol o tabaco.
  • Hacer ejercicio por, al menos, 30 minutos cada día.
  • Eliminar las causas que generen ansiedad y estrés.
  • Controlar el consumo de sodio.

Prácticas saludables para tratar la presión alta

Estas mismas actividades deben formar parte de tu rutina cuando te diagnostican hipertensión. De hecho, son obligaciones que debes realizar sin excusa alguna para evitar que la condición genere otras afecciones.

También te recomendamos cumplir con la medicación que recete tu médico. Seguir el tratamiento farmacológico es fundamental para controlar la presión arterial. Cada paciente tiene un plan de medicación específico que se obtiene tras una exhaustiva valoración. Auto medicarse está contraindicado.

No existe persona más adecuada para controlar la presión alta que tu médico. Evita seguir consejos populares que pueden poner en riesgo tu salud, o incluso, inducir el avance de esta compleja condición.

Lee también:¿QUÉ DEBO SABER ACERCA DE LA PRESIÓN ARTERIAL ALTA?

Pérdida de peso y presión arterial

Si eres obeso, una sana alimentación y una rutina de ejercicios te ayudará a perder peso. Más si tienes como primer objetivo evitar sufrir de presión alta. De hecho, este supuesto objetivo estético tiene diversos beneficios a nivel integral.

Quien tiene un peso adecuado duerme mejor. Dejar de respirar durante el sueño, condición mejor conocida como apnea, es un malestar común entre quienes sufren de sobrepeso.

¿Cuánto hay que perder? Pues, de acuerdo a los parámetros que se estiman, todo dependerá de tu índice de masa corporal. Al rebajar esos kilos de más, dejarás a un lado los síntomas de presión alta.

Síntomas de presión alta
Es posible dividir los síntomas de presión alta acorde a lo avanzada de la condición.

Cintura y presión arterial

Tan importante es vigilar tu peso como vigilar la circunferencia de tu cintura. No es un mero parámetro de belleza estética. De hecho, está entre las señales primordiales para saber si se está o no en condiciones de salud.

En cuanto a la presión arterial, los hombres son pacientes de riesgo si su cintura mide más de 102 centímetros o 40 pulgadas. En el caso de las mujeres, el riesgo existe si superan los 89 cm o 35 pulgadas. Puede variar según el grupo étnico.