Me duelen las rodillas… ¿tengo artrosis?


La artrosis se conoce desde la antigüedad. Se han encontrado momias cuyos huesos tienen signos de artrosis. La artrosis tiene varios nombres: osteoartritis, osteoartritis. En este artículo nos referiremos a ella como artrosis. Es la enfermedad de las articulaciones más común.

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Hay varios tipos de articulaciones en el cuerpo. Las más móviles (hombros, codos, rodillas, caderas), tienen cartílago recubriendo la superficie de los huesos que forman la articulación.

El cartílago por su parte está formado de una sustancia húmeda, que acolchona la superficie de los huesos en la articulación que disminuye la fricción y actúa como una almohadilla de soporte al moverse los huesos de la articulación.

En la artrosis, el cartílago se gasta, se afina y se llega a perder, dejando a los huesos friccionando unos con otros. Esto produce deformidades, y lo que más importa, el dolor.

artralgia
Entre los dolores en las articulaciones más comunes se encuentran las rodillas

Las articulaciones móviles como las manos, rodillas, caderas son las más afectadas por esta enfermedad y frecuentemente también la columna vertebral aunque no es tan móvil como las anteriores.

¿Por qué se produce la artrosis?

No se conocen  las causas de la artrosis, aunque lo que se considera como causante más probable es el exceso de peso sobre las articulaciones y el desgaste por el tiempo.

Son más propensas a padecerla las personas que nacieron con pie plano o problemas en la cadera, o que con los años las rodillas se les van uniendo o separando.

Cuando el cartílago comienza a afinarse, llega a romperse por algunos lugares, y esos pedacitos de cartílago dentro de la articulación dificultan el movimiento de ella, provocando dolor e hinchazón.

Las rodillas están entre las articulaciones más afectadas por artrosis.
La edad, el sobrepeso y las lesiones articulares están asociadas a la presencia de artrosis

La artrosis aumenta con la edad, y casi todas las personas mayores la padecen, aunque no en todas los síntomas y su intensidad son los mismos. La debilidad de los músculos de los muslos provocan que las rodillas sean menos estables, y esto pude acelerar la artrosis en ellas.

Los tres factores que más aumentan la probabilidad de artrosis son:

  • El paso de los años
  • Estar sobrepeso
  • Las lesiones de las articulaciones

¿Cuáles son los síntomas de artrosis?

Hay personas que tiene artrosis y casi no tienen dolor, y otras con menos cambios en las articulaciones tienen más síntomas. Los síntomas principales son el dolor y la rigidez, que empeoran después de hacer alguna actividad física.

La rigidez es más frecuente al levantarse por la mañana, y dura menos de 30 minutos. Pero durante el día puede sentirse más dolor y rigidez al realizar actividad física aunque la misma sea  ligera,  como podrían ser los quehaceres domésticos y mejora cuando la persona se sienta a descansar.

Con el paso de los años, se puede sentir sensación de crepitación en la articulación cuando se mueve esta. El dolor puede despertarle por la noche.

¿Puedo prevenir la artrosis?

Hay algunas cosas que las personas pueden hacer para demorar el comienzo de la artrosis. La principal de ellas es mantener un peso normal, principalmente para la artrosis de las rodillas, aunque el peso también influye en la artrosis de las caderas y la columna.

Mantener cierto nivel de actividad física también disminuye el riesgo. Otro aspecto a tener en cuenta es no sobrecargar las articulaciones con movimientos excesivos que puedan producir lesiones articulares, principalmente cuando se presenta dolor, como cargar pesos grandes o flexionar demasiadas veces las rodillas si están adoloridas.

Fortalecer los músculos cercanos a las articulaciones es muy bueno, pues les da mayor estabilidad. Esto es especialmente importante con las articulaciones de las rodillas, con fortalecimiento de los cuádriceps (los músculos del muslo) y también de los músculos que rodean el hombro.

¿Y qué puedo hacer si ya la tengo?

La artrosis no tiene cura, y habitualmente empeora con el tiempo, pero se pueden hacer muchas cosas para mejorar sus síntomas. El objetivo principal del tratamiento de una persona con artrosis es mantener a el dolor controlado. Esto se logra:

  • Manteniéndose activo
  • Teniendo un peso normal
  • Evitando las lesiones de las articulaciones
  • Y tomar medicamentos cuando sea necesario

Manteniéndose activo

Mantener cierto grado de actividad física es bueno para el corazón, el colesterol, el estado de ánimo, para mantener el peso y para la artrosis, entre otros beneficios.

No se debe hacer ejercicios con mucho dolor articular. Pero esto crea una interrogante. Si el dolor no se quita casi nunca, ¿cuándo se puede hacer ejercicios?

Usted y su médico, o entrenador, o fisioterapeuta deben buscar un plan que permita el alivio del dolor y la realización de ejercicios. En general, los planes de ejercicios comprenden cuatro grandes grupos:

Ejercicios aeróbicos

Estos ejercicios, como caminar, montar bicicleta o nadar provocan poca tensión sobre las articulaciones. Si utiliza bicicleta estática, el peso del cuerpo cae sobre el asiento de la bicicleta, y las rodillas y tobillos sufren menos.

Ejercicios para fortalecer los músculos

Estos ejercicios tonifican las articulaciones y las protegen. Estos ejercicios casi siempre se hacen con peso. Consulte a su médico cuáles y cuándo puede hacer.

Ejercicios de estiramiento

Estos ejercicios vuelven más flexibles los músculos y disminuyen su rigidez. Si se realizan por la mañana al levantarse, de manera suave, ayudarán a que el dolor matutino disminuya.

Uno aconsejable es girar el tronco, y encorvarse hacia adelante y abajo buscando el piso con las manos de manera lenta y sin forzar el cuerpo.

Ejercicios para el equilibrio

Tener dolor en las articulaciones provoca que el peligro de caídas aumente. El Tai–Chi es una muy buena opción para mejorar el equilibrio.

Todos los ejercicios deben comenzarse teniendo una guía y estando seguro que usted pueda hacerlos. Para ello consulte un entrenador, fisioterapeuta o su médico.

La artrosis puede ser consecuencia del sobrepeso
El sobrepeso recarga las rodillas y puede agravar la artrosis

Teniendo un peso normal

Este es un paso muy importante, las personas con sobrepeso tienen muchas más posibilidades de padecer artrosis y dolores articulares. Mantener una dieta adecuada y hacer ejercicios físicos lograrán que usted alcance y mantenga un buen peso.

¿Cuáles son los mejores medicamentos para la artrosis?

Es una pregunta difícil de contestar. Se utilizan medicinas para disminuir el dolor de las articulaciones. Todos los medicamentos pueden provocar reacciones indeseables, algunas potencialmente peligrosas. Mientras menos tome, mejor, lo que no quiere decir que deba soportar dolor.

Hay medicinas que se pueden tomar casi todos los días, se llaman analgésicos, como el paracetamol y el acetaminofén. Otras tienen mayores efectos indeseables, son los llamados antinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno y el diclofenaco.

Los principales efectos secundarios de los mismos es que pueden subir la presión, provocar sangramiento digestivo y dañar el riñón, es por eso que el médico los indica cuando hay inflamación en las articulaciones. También existen en pomadas y son menos dañinos que en tabletas.

Existen suplementos nutricionales para la artrosis. El más usado son la glucosamina y la condroitina. Hay personas que sienten alivio con ellas y otras no.

Cuando hay inflamación de la articulación (se siente caliente y está “hinchada”), el hielo puede ayudar.

¿Qué son los dispositivos de ayuda?

En las personas con síntomas muy severos, los dispositivos de ayuda pueden mejorar el dolor, hacer la vida diaria más llevadera y disminuir las caídas.

Cada día hay más dispositivos de ayuda especialmente diseñados para mejorar la vida de las personas afectadas por la artrosis. Ejemplos de ellos son los bastones, los pomos de las puertas de la casa y de autos, las agarraderas en el baño, usar velcro en la ropa en vez de botones, por solo citar algunos ejemplos.

En ocasiones las artrosis requieren de un tratamiento quirúrgico
La cirugía puede ayudar al tratamiento de la artrosis en determinados casos

En muchos casos, la cirugía puede ayudar mucho, desde las artroscopias hasta el reemplazo de una articulación. Converse con su médico estas posibilidades si la enfermedad avanza.

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