La nutrición durante la adolescencia


La adolescencia comprende el periodo de vida que va desde los 11 a 21 años de edad. Se trata de una etapa de profundos cambios biológicos, emocionales, sociales y cognitivos en el que el niño se desarrolla para volverse adulto. Muchos adultos ven a la adolescencia como una fase irracional y agitada por la que tienen que pasar los niños. Sin embargo, esta visión perjudica su importante función en el desarrollo del individuo.

Durante la adolescencia se desarrolla la identidad personal y un sistema de valores independiente del paterno y familiar; la lucha por la independencia que muchas veces se confunde con la rebeldía típica en esas edades y la adaptación a un nuevo cuerpo que cambia de forma y tamaño. También comienzan la búsqueda de un futuro a través de la elección de sus estudios y actividades deportivas, un rendimiento extra que tienen que afrontar. Por todo ello, tenemos que juzgar la adolescencia como una etapa única, positiva y necesaria para el desarrollo humano, repleta de cambios físicos y con nuevas necesidades nutricionales que debemos de cubrir.

Alimentacion adolescente
Los adolescentes tienden a cambiar su alimentación por comida basura y productos con altos niveles de grasas saturadas

La alimentación durante la adolescencia

El crecimiento físico y el desarrollo acelerado que experimentan los adolescentes aumentan en gran medida sus necesidades de energía, proteínas, vitaminas y minerales. Aunque la conducta de independencia que experimenta el adolescente puede chocar con la nutrición sana y equilibrada que ha ido obteniendo durante sus anteriores etapas de crecimiento, lo que puede originar en ciertos trastornos que puede aparecer en la adolescencia o siendo adulto.

El adolescencia comienza con la pubertad, un periodo en el que el cuerpo madura del de un niño a un adulto joven. Los cambios biológicos que ocurren durante la pubertad incluyen la madurez sexual, aumentos de talla y el peso, acumulación de masa esquelética y cambios en la composición corporal. A continuación resumiremos los aportes nutritivos más necesarios durante esta etapa.

Energía

La cantidad de actividad física, el índice metabólico basal y el aumento de las necesidades para apoyar el crecimiento y desarrollo de la pubertad influyen en las necesidades de energía durante la adolescencia. El índice metabólico basal se relaciona de manera estrecha con la cantidad de masa corporal magra de los individuos. Debido a que chicos experimentan mayores aumentos de talla, peso y masa corporal magra, sus requerimientos calóricos son mayores que en las chicas. Además, el consumo y necesidades de energía dependerá del nivel de actividad física que se realice.

Proteínas

En las necesidades de proteína de los adolescentes influyen tanto la cantidad de proteína requerida para mantener la masa corporal magra existente como la cantidad necesaria para acumular masa corporal magra adicional durante el periodo de crecimiento. La proteína necesaria para adolescentes es de 0.85 g/kg de peso corporal al día, ligeramente mayor que en adultos.

Carbohidratos

Son la principal fuente de energía proveniente de la dieta para el organismo. Los alimentos ricos en carbohidratos, como la fruta, vegetales, granos y legumbres, también son fuente principal de fibra dietética. El consumo recomendado de carbohidratos durante la adolescencia es de 130 g al día. Hay que prestar especial atención a aquellos productos elaborados con azúcares agregados como bebidas carbonatadas o dulces.

Deporte adolescencia
Los padres tienen que promover actividades deportivas con sus hijos

Fibra dietética

Es importante para la función intestinal normal y participa en la prevención de enfermedades crónicas. El consumo adecuado de fibra reduce las concentraciones de colesterol, modera las cifras de azúcar en el torrente sanguíneo y disminuye el riesgo de obesidad. Se recomienda un consumo de 0.5 g/kg de peso corporal al día.

Grasa

El cuerpo humano requiere de grasa dietética y ácidos grasos esenciales para el crecimiento y desarrollo normales.

Calcio

Un consumo adecuado de calcio durante la adolescencia es crucial para el crecimiento y desarrollo físico. El calcio representa el principal constituyente de la masa ósea. Debido a que alrededor de la mitad de la cifra máxima de masa ósea se acumula durante la adolescencia, el consumo de calcio es de gran importancia para el desarrollo de masa ósea densa y la reducción de fracturas y osteoporosis a lo largo de la vida. Se recomienda una ingesta de 1300 mg/día.

Hierro

Es muy necesaria ya que es un componente esencial de la hemoglobina, ayudando a transportar el oxígeno a través del flujo sanguíneo. Tiene especial importancia en las chicas que comienzan con su menstruación. Se recomienda un consumo de 12 mg/día en el caso de los chicos, y 17 mg/día en el de las chicas.

Alimentacion adolescente
La pirámide nutricional no entiende de edades, hay que concienciar y crear un hábito desde pequeños

Zinc

Durante la adolescencia, el zinc es muy importante debido a la función que desempeña en la síntesis del RNA y proteína, y como factor contribuyente en más de 200 enzimas. Las necesidades corporales de zinc, junto a la capacidad del organismo para retenerlo, aumentan en gran medida durante el periodo de aceleración del crecimiento de la adolescencia. El zinc es necesario para que ocurra la madurez sexual. Los chicos con deficiencia de zinc experimentan retraso en el crecimiento y el desarrollo sexual. Se recomienda un consumo de 9.7 mg/día en chicas y 14.0 mg/día en el caso de chicos.

Vitaminas

Vitamina A, participa en la formación y mantenimiento de los tejidos blandos y óseos, membranas mucosas y piel, permite una buena visión. Aspectos muy a tener en cuenta durante esta época.

Vitamina B, relacionada con el metabolismo y la síntesis de nutrientes.

Vitamina C, esencial durante el crecimiento y permite la reparación de los tejidos, mantenimiento de tendones y vasos sanguíneos.

Vitamina D, estimula la absorción del calcio.

Vitamina E es muy conocida por sus propiedades antioxidantes, función que se vuelve cada vez más importante en la adolescencia a medida que la masa corporal se expande.