La buena alimentación en la infancia es un juego de niños


Alimentarnos correctamente es la clave para gozar de una vida sana y una salud óptima. Cuidar nuestra alimentación en la infancia es imprescindible para lograr un correcto desarrollo; de hecho, alguna deficiencia de Vitaminas o nutrientes durante los primeros años de vida puede acarrear consecuencias negativas permanentes que no podremos reparar en la edad adulta.

Es cierto que esta tarea a veces le resulta complicada a los padres. La mayoría de los niños podrían alimentarse exclusivamente de hidratos de carbono y dulces si los mayores se lo permitieran, mientras que las verduras y legumbres son sus mayores villanos a la hora de la comida.

Para los niños la vida es juego, por ello enfocar la alimentación en la infancia también de este modo puede ayudarnos a conseguir que comprendan la importancia de la comida y a los adultos nos resulte más sencillo confeccionar su menú semanal.

Hoy te queremos dar cuatro consejos para hacer de la comida un momento agradable y no una guerra entre fogones. Con estos cuatro tips conseguirás que tus hijos coman mejor y lleven una correcta alimentación en la infancia para convertirse en adultos sanos.

Haz platos vistosos de forma sencilla con los ingredientes que menos les gustan:

En Internet hay miles de ideas para confeccionar recetas para niños de manera muy fácil. Las frutas y verduras suelen ser los alimentos que más cuesta introducir durante la alimentación en la infancia, por ello si creas divertidas figuras o animales con ellos conseguirás que para los niños la hora de la comida sea un juego.

No hace falta dedicarle mucho tiempo ni ser muy manitas. Un poco de imaginación o, en su defecto, el todopoderoso Internet serán tus aliados.

platos divertidos para niños
Hacer estos platos tan divertidos es muy sencillo

Enséñales nutrición a través de los cuentos:

Invéntate un cuento donde las señores lentejas y el señor chocolate son amigos y tienen que encontrarse de nuevo en el estómago o cuéntales la historia de una niña que se puso muy fuerte por comer muchas judías verdes y salvó a su perrito cuando se perdió. Puedes probar a contarle cada día un cuento sobre un alimento concreto, repasando sus beneficios y explicándoles por qué es importante para las personas tomarlo.

Pequeñas recompensas que estimulan la alimentación en la infancia:

Si no quieren tomar algo porque no les gusta, nunca sustituyas el plato principal por otro que les guste más. A cambio, podéis hacer un pacto. Ofrécele algo que le guste de postre, como chocolate o alguna chuchería, que solo podrá comer cuando termine lo que tiene en la mesa.

Camufla los sabores con cosas que le gusten

Si una ventaja tiene la alimentación en la infancia, es que los niños son muy inocentes y es fácil llevarlos a tu terreno. Combina la comida que no le guste con algo que le encante: por ejemplo, las frutas combinan muy bien con nata, sirope de chocolate o azúcar; para las cazuelas o legumbres puedes echar extra de fideos o patatas; el pescado lo puedes acompañar de alguna salsa casera como el alioli o la salsa de zanahoria; y las verduras se las puedes dar en forma de crema con trocitos de queso.