Hipotensión arterial: una perfecta desconocida, pero peligrosa


Cuando se habla de presión arterial las personas suelen asociar esta, solamente, con la hipertensión o presión arterial alta. Y de hecho se asocia con los riesgos que la misma conlleva para nuestra salud. Y en muchas ocasiones para la propia vida.  Sin embargo, poco o nada sabemos de la hipotensión arterial o presión arterial baja, siendo de hecho, una condición prácticamente desconocida. Y lo que es peor, desatendida por la población general y en muchas ocasiones sencilla y llanamente ignorada.

No es menos cierto que, en materia de tensión arterial, no existe nada peor que una presión alta y descontrolada. Ya que la misma constituye uno de los riegos fundamentales para la salud. Lo cierto es que la hipotensión arterial también ha de ser tenida en cuenta con la misma preocupación, y más aún, ocupación. Descuidarnos es tan peligrosos como no atender las manifestaciones de la hipertensión arterial.

Registro de la presion arterial
La toma de la presion arterial nos permite definir si la persona presenta hipotension, hipertension o si su presion arterial puede ser considerada como normal

La presión arterial baja o hipotensión ha de constituir un tema sensible y debe ser considerada, de hecho, como una señal de peligro. Un síntoma de que algo no anda bien en nuestro organismo, y que nuestra salud se está viendo afectada de algún modo.

La presión arterial

La presión arterial, presión sanguínea o tensión arterial, como también se le conoce, es aquella que permite la circulación de la sangre. Y esto permite que llegue a todas las zonas y regiones del cuerpo de los seres humanos. Esta distribución se realiza a través del sistema cardiovascular que incluye el corazón y los vasos sanguíneos. Estos a su vez se dividen en arterias y venas.

Debemos considerar que la presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Esto se corresponde con los llamados latidos del corazón. De esta forma cada vez que el corazón late, significa que ha bombeado sangre hacia las arterias. Este es el momento cuando tu presión es más alta. A esto se le llama presión sistólica.

Imaginemos por un momento que, por las tuberías de nuestras casas, el agua no corre con suficiente fuerza, o que, por el contrario, la presión es mayor que la demandada. Pues de ese mismo modo se comporta la sangre en el organismo humano. La presión arterial es la encargada de controlar a que nivel y velocidad circula la sangre.

¿Que se considera como presión arterial normal?

La presión arterial normal es aquella que está en niveles lo suficientemente altos como para mantener la circulación sanguínea funcionando perfectamente. Sin que conlleve afectación de nuestro organismo. Esta no debe ser tan baja que esta pueda llegar a detenerse o perder los valores adecuados.

Actualmente, y a pesar de los numerosos avances que ha experimentado las ciencias médicas, no se ha logrado explicar del todo cómo se produce la regulación de la presión sanguínea. Realmente es un proceso complejo que resulta muy complicado de comprender a plenitud. No obstante, si sabemos que la presión arterial o presión sanguínea está regulada por tres mecanismos fundamentales:

  • Los baroreceptores: estos son terminaciones nerviosas sensibles que se oponen a cambios bruscos de la presión arterial. Se encuentran localizados en las paredes de la arteria carótida interna y en la pared del llamado cayado aórtico. Este último formando parte de la aorta, la arteria más importante de los seres humanos.
  • El Sistema Renina Angiotensina Aldosterona: es el encargado de ajustar la presión arterial a largo plazo. Entre sus funciones esta permitir que nuestros riñones puedan compensar la pérdida en el volumen de la sangre o caídas en la presión arterial. Esto se logra por medio de un vasoconstrictor endógeno conocido como angiotensina II.
  • Liberación de aldosterona: una hormona esteroidea que es liberada desde la corteza suprarrenal. Esto ocurre habitualmente en respuesta a la presencia de angiotensina II o a la presencia de altos niveles de potasio.

¿Por qué es importante medir nuestra presión arterial?

Al medir la presión arterial, estamos midiendo el resultado de la presión que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Si este nivel es muy elevado, se puede producir la ruptura de una arteria, provocar un derrame, sufrir la consecuente caída de la tensión arterial y producirse un shock para el paciente.

Si, por el contrario, el nivel de nuestra presión arterial es muy bajo, los órganos relacionados con el sistema cardiovascular pueden dejar de recibir las cantidades de oxigeno que necesitan y el organismo puede llegar a caer en paro y morir.

La hipotensión es por tanto un indicador imprescindible a la hora de comprobar si somos o no, seres con una salud integral.

¿Cómo se mide la presión arterial?

El resultado de la lectura de la presión arterial se obtiene mediante dos cifras. La máxima, o presión sistólica, es la primera que obtenemos e indica que tan arriba está en ese momento nuestra presión arterial. Por su parte, la presión diastólica, es la que nos indica que tan abajo se encuentra nuestra tensión.

Esfigmomanometro para medir la presion arterial
Mediante el esfigmomanometro podemos medir la presion arterial

¿Existe una presión ideal?

Ningún organismo humano es idéntico a otro. Esto explica el que no existen patrones inmutables a la hora de hablar de presión arterial. La presión ideal no existe, lo que sí existe es la presión ideal para cada uno de nosotros. Ni siquiera en una misma persona la presión arterial resulta idéntica, pues esta siempre está marcada por situaciones emocionales, fisiológicas y medioambientales. la misma presión arterial de una persona en reposo es distinta de la que mantiene cuando se practica un ejercicio físico. De hecho, la presión arterial que puede ser considerada baja para algunos, puede no serlo para otros.

Pero, en cualquier caso, si existe parámetros tradicionalmente que pueden tenerse en consideración para determinar si la presión es ideal o no.  En general se considera como presión arterial normal a la que se encuentra entre 120 mmHg de sistólica y 80 mmHg de diastólica. Aunque en la actualidad el rango ha variado algo y se establece como aceptable hasta los 140 mmHg y 90 mmHg como el límite superior para empezar a considerar que la persona es hipertensa.

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En otras palabras, esto presupone que, si los valores que muestra nuestra presión arterial están fuera del rango antes mencionado, puede que tengamos un problema de tensión arterial, ya sea hipertensivo o hipotensivo.

Pero, a fin de cuentas, ¿qué es la hipotensión arterial?

La hipotensión arterial es una condición anormal de la presión sanguínea o presión arterial.  Hablamos de hipotensión arterial cuando, la presión arterial de una persona está por debajo de los niveles considerados como usuales o normales. Esto puede provocar síntomas variados, que se expresan y abarcan diversos órganos y sistemas de los seres humanos. Entre estos encontramos:

  • Vértigo
  • Palidez
  • Nauseas
  • Dolor torácico
  • Cefalea o dolores de cabeza
  • Dificultades en la respiración
  • Palpitaciones
  • Visión borrosa
  • Mareo
  • Decaimiento
  • Astenia
  • Inapetencia
  • Desmayos

Estos últimos pueden ser un verdadero problema para aquellos cuya presión arterial se presenta como baja con frecuencia. Habitualmente estos ocurren en los momentos más inoportunos. Y, de hecho, se presentan con frecuencia sobre todo si la persona ha recibido emociones fuertes.

Dolor en el pecho
Una de las manifestaciones de la hipotension es el dolor en el pecho

Lo cierto es que la hipotensión arterial constituye un estado irregular de la presión arterial de nuestro organismo, y, junto a la hipertensión, constituye un riego evidente para nuestra salud.

La hipotensión arterial

Si nuestra presión arterial está por debajo de los valores preestablecidos de 120 con 80, hablamos de hipotensión. Un problema de salud al que por regla general no se le da la merecida atención. Mas, sin embargo, al igual que su “hermana mayor”, la hipertensión arterial, puede presentarse como una enfermedad crónica.

Debemos destacar, que, en materia de presión arterial, el riesgo mayor lo constituye la hipertensión. Esta es una de las causas fundamentales de muerte en el mundo moderno. Y esto ocurre sobre todo cuando se asocia al estrés, la insana alimentación, la obesidad, la falta de ejercicio físico y a los estilos de vida que llevamos regularmente. Pero si la hipotensión es crónica puede igualmente generar numerosos problemas en la vida diaria de quien la padece. Y es que casi siempre se manifiesta mediante un profundo cansancio que dificulta el desarrollo de las actividades cotidianas.

¿Existe un algoritmo que me defina cuando la presion arterial esta fuera de los limites?

Cuando se ha medido la presión arterial de una persona en varias ocasiones, y el resultado frecuente de esta medición oscila entre 90 y 60 mmHg, o incluso presenta valores inferiores, podemos afirmar que esa persona padece de presión arterial baja o hipotensión.

Cualquier disminución de la presión arterial que este en el entorno de los 30 mm Hg en relación a la presión usual, o presión sistólica menor a 90 mm Hg se diagnostica como tensión baja o hipotensión.

No obstante, tampoco podemos perder de vista que la presión no se comporta igual en todos los organismos, como ya hemos dicho. De hecho, la presión arterial del niño es diferente de la del adulto. Pero a su vez esta dista, y con mucho de parecerse a la de un adulto mayor. En definitiva, lo importante en estos casos es tener en cuenta cual es el valor de presión usual de cada persona y tener este como referencia.

¿Qué ocurre si la presión arterial es demasiado baja?

Si la presión arterial de una persona es demasiado baja, esto trae como consecuencia inmediata que el flujo de sangre sea insuficiente. De esta forma la sangre no llega en los volúmenes adecuados y necesarios a los órganos vitales del cuerpo. Cuando la presión arterial baja demasiado puede llegar a producirse un paro cardiorrespiratorio. En estas circunstancias, y en el mejor de los casos, se siente una intensa fatiga que nos impide realizar hasta la más simple actividad.

Prueba de la funcion cardiorespiratoria
En ocasiones se indica este tipo de prueba para conocer si la persona sufre de trastornos cardiorespiratorios

Cuando la presión arterial baja demasiado, se pueden ver afectados los niveles de oxígeno que deben estar presente en nuestro organismo. De igual modo, se produce una concentración indeseable de dióxido de carbono en nuestros órganos. Esta situación se produce porque la sangre es el medio encargado de la circulación de estos dos gases en nuestro cuerpo. Si no circula con la velocidad y presión correcta, ambos elementos se ven afectados. De esta manera nuestro organismo sufre entonces de la mencionada fatiga. A menudo, quienes experimentan bajas tensiones arteriales, sufren de los llamados desmayos.

El Sincope o Desmayo

Llamamos sincope a una pérdida brusca de conciencia y tono postural. Este puede ocurrir durante un periodo de tiempo que puede considerarse como breve. Frecuentemente está seguido de una recuperación espontánea. En muchas ocasiones no resulta necesario el aplicar tipo alguno de reanimación.

El riesgo en estos casos, está asociado al lugar donde pueden producirse. Si la persona conduce un auto, o se encuentra en un sitio alto, esto conlleva un riesgo adicional para su salud.

¿Es la Hipotensión fisiológica o patológica?

La hipotensión arterial, cuando esta de forma permanente y se vuelve una presencia común en la vida de quien la padece, es una enfermedad.  Sin embargo, también puede ser fisiológica y de hecho todos la hemos experimentado alguna vez.

Cuando la hipotensión es asintomática y no dificulta el normal desenvolvimiento de una persona, es una hipotensión fisiológica. De hecho, todos conocemos muy de cerca un tipo de hipotensión fisiológica llamado hipotensión ortostática.

Este tipo de hipotensión es la que ocurre cuando una persona ha estado agachada durante un tiempo prolongado y se incorpora rápidamente. En estos casos una gran cantidad de sangre se acumula en las piernas. En estas circunstancias se impide que el volumen de sangre considerado como normal regrese al corazón. Como consecuencia de ello se produce una baja en la tensión arterial. En estos casos también ocurre que, como resultado de la disminución momentánea del flujo sanguíneo, tampoco llega la sangre a nuestro cerebro en el tiempo y en la cantidad necesaria. Esta es la razón por la cual la persona siente mareos e incluso puede llegar a desmayarse.

La hipotensión llamada ortostática también se puede producir al levantarnos de la cama o cambios bruscos de posición. A la misma también se asocian factores de riesgo como pueden ser los siguientes:

  • El consumo de medicamentos vasodilatadores, anti arrítmicos, antidepresivos, ansiolíticos, hipnóticos, antidiabéticos,
  • La ingestión de alcohol u otras sustancias psicotrópicas.
  • Hipovolemia o disminución del volumen de sangre u otros líquidos en nuestro organismo.
  • Insuficiencia suprarrenal.
  • El embarazo. Pues el organismo femenino requiere de un tiempo para regular las necesidades circulatorias del feto y las propias.

¿Si mi presión es baja, soy hipotenso?

No siempre que la presión baja es porque somos hipotensos. Los cambios en la presión arterial pueden estar asociados a numerosas urgencias médicas. E incluso, puede ser síntoma de padecimientos en nuestro sistema cardiovascular.

Cuando el organismo de un individuo sufre alguna enfermedad grave o un traumatismo severo, es común que se produzca una caída rápida de la presión arterial. Y si debido a las numerosas complicaciones que estas situaciones generan, los médicos no pueden estabilizar la presión arterial, la persona puede incluso fallecer.

Entre los factores que pueden desencadenar la hipotensión en determinado momento de nuestras vidas están las reacciones inmunes. Este tipo de reacciones es una de las urgencias médicas más graves que puede enfrentar un médico. Estas pueden ser resultados de reacciones inmunológicas de rechazo. Y en particular se presentan frente a determinados alimentos, medicamentos o incluso a la picadura de algún insecto especifico.

Muchas personas en el mundo son alérgicas a los frutos secos, al consumo de mariscos o a las picadas de abejas. De esta forma, si se produce un contacto con uno de estos elementos, la persona puede sufrir un shock de tipo anafiláctico. Y como consecuencia puede sufrir una baja de la tensión arterial incontrolada y morir producto de un fallo cardiorrespiratorio.

Pero estas no son las únicas manifestaciones y complicaciones que presenta la hipotensión. Siga con nosotros que en próximos artículos hablaremos de las complicaciones más frecuentes que presenta la hipotensión arterial…