¿Es mala la comida rápida?


Tendemos a pensar que la comida rápida es mala, que siempre es artificial y que la proporción entre nutrientes y conservantes está absolutamente desproporcionada en favor de los elementos poco saludables. Pero, ¿esto es realmente así? ¿La comida rápida siempre es mala?

En Alimentos Ricos apostamos por lo natural, por lo saludable y nutritivo. Pero, en esta ocasión, debemos decir que no en el 100% de los casos es mala la comida rápida.

Rápido no siempre es sinónimo de mala calidad. Existen formas de preparar comida rápida de forma saludable y cada vez más cadenas de restaurantes de fast food apuestan por ello, conscientes de la importancia que está cobrando la alimentación sana y lo concienciados que ya estamos los consumidores.

Si eres de esas personas que por falta de tiempo recurre a menudo a la comida rápida, te dejamos 5 consejos o tips para que sepas identificar lo sano de lo artificial, lo nutritivo de lo perjudicial.

5 consejos para tomar comida rápida sana

Hay muchas formas de preparar comida rápida y no siempre debe ser mala para la salud
Hay muchas formas de preparar comida rápida y no siempre debe ser mala para la salud

Infórmate previamente sobre la empresa o cadena de restaurantes

Si acudes a menudo a una cadena de restaurantes en concreto, en Internet podrás encontrar bastante información sobre la empresa y sus políticas de calidad. En el terreno de la alimentación existen bastantes certificados y estudios que te harán saber si debes confiar o no en tu restaurante preferido. Además, cada vez es más habitual que ellos mismos pongan en sus locales cartelería o PLV con los diferentes sellos obtenidos, con la información nutricional de sus menús o con sus procesos de producción.

Igualmente importante es conocer de donde viene lo que comes, por lo que si por la ubicación de tu trabajo o por gustos personales acudes muy a menudo a un mismo restaurante, no estaría de más que te informaras acerca de la procedencia de su materia prima.

Trata de aprender a identificar lo natural y lo artificial

Por ejemplo, si te gustan las hamburguesas esto se nota especialmente en la carne, pero también en las hortalizas como el tomate o la lechuga, es fácil reconocer tanto por la vista como por el sabor si se trata de un produto fresco o si es algo de mala calidad y procesado artificialmente.

En las pizzas, sandwiches o cualquier otra comida también puedes reconocerlo. Trata de acudir solo a aquellos lugares en los que tu paladar te indique que estás ante una comida sana.

En la medida de lo posible, elige productos que puedas ver antes de consumir

Lo rápido no siempre significa sinónimo de mala calidad. Hamburguesas, pizzas, perritos, bocadillos, sandwiches o platos combinados se pueden preparar rápidamente en estas cadenas de restaurantes sin que por ello se comprometa la calidad o se disparen las calorías. Un ejemplo son las pizzas vegetales o las hamburguesas realizadas con carne de ternera de primera calidad.

Si el restaurante o local tiene un expositor donde tú puedas ver los ingredientes que eliges, mejor aún. Así podrás reconocer por el olfato y la vista si se trata de un producto fresco, antes de llevar el plato a tu mesa, cuando ya no tienes más opción que comerlo.

Mejor que te lo preparen al momento

Al hilo de lo comentado anteriormente, si te lo preparan al momento te aseguras que el pedido ha sido creado especialmente para ti, que lo puedes personalizar como quieras y que no lleva siglos hecho. Calidad y frescura deben ser siempre tus prioridades.

¡Hazla tú mismo!

Si acudes a la comida rápida por falta de tiempo o por horarios difíciles del trabajo, ¿por qué no lo preparas tú mismo? Puedes preparar la noche anterior una pizza casera, congelar comida en tuppers que tendrás en perfecto estado el día que la necesites o levantarte 5 minutos antes y hacer un sandwich o un bocadillo. La mejor manera de demostrarte a ti mismo y a los demás que la comida rápida también puede ser sana.