Diabetes y la práctica de ejercicio físico.


La persona que padece de diabetes adquiere una cultura extraordinaria de su enfermedad y como controlarla. De hecho conoce cuando debe hacer algún tipo de actividad física o comer algo dulce, como frecuentemente lo comentan.

Y es cierto que en la mayoría de esos casos de diabéticos cuando se práctica la prueba para conocer el nivel de azúcar en la sangre (glicemia) se corresponde con una situación de bajas o altas concentraciones de azúcar en sangre (hipoglicemia e hiperglicemia, respectivamente).

Resulta imprescindible tener el control de la diabetes a través de la glucemia
Control de la glucemia para la diabetes

¿Por qué la práctica de ejercicios es útil para la diabetes?

El diabético se caracteriza por el inadecuado control de la cantidad de azúcar circulando en sangre, o lo que es lo mismo, la insulina, hormona que se encarga de cumplimentar esta importante función, o no actúa o está en pocas cantidades. Por lo tanto sobra azúcar en sangre que hay que usarla, y nada mejor que practicar ejercicios.

Así las cosas se refiere que desde el año 600 a.C., un médico de la India llamado Sushruta describió el positivo papel de la actividad física en personas con diabetes.

Y es que durante el ejercicio físico, entre otras cosas, se consume mucha energía. Esta energía proviene, en primer lugar, de las transformaciones metabólicas de los azúcares. Y es el caso que el diabético se caracteriza por tener altos niveles de glucosa en sangre por la insuficiencia de la actividad de la hormona insulina, de ahí que al practicar ejercicio se consume esa glucosa circulante ayudando a recuperar las cifras normales de glucemia (glucosa en sangre).

La práctica regular de ejercicios físicos no tan solo ha sido indicada para mejorar el control de la glucosa en sangre sino también para contribuir a la pérdida de peso, reducir los factores de riesgo cardiovascular y aumentar la sensibilidad a la insulina aparte de aportar la sensación de bienestar general.

¿Qué ejercicios se pueden practicar en la diabetes?

Antes de incrementar los esquemas de ejercicios físicos la persona afectada por diabetes debe someterse a la evaluación de un médico y a los estudios diagnósticos apropiados.

Es determinante que la persona con diabetes y que este incluida en un programa de ejercicios físicos preste cuidado de tener una hidratación adecuada. Y es que la deshidratación puede afectar de forma negativa los niveles de azúcar en sangre y la función del corazón.

De ahí que resulta aconsejable que antes de iniciar la actividad física ( 2 horas antes) se ingiera unas 17 onzas de líquidos (0,5 litros). Mientras se desarrolle la actividad física estos deben ser suministrados de modo frecuente, en cantidades suficientes para compensar las pérdidas a través del sudor, hecho que entre otras cosas explica la reducción del peso corporal.

Las Guías de la Asociación Latinoamericana de Diabetes [ALAD] recomiendan los siguientes cuidados:

  • A corto plazo: Realizar caminatas diarias regidas por el ritmo que imponga la capacidad del paciente.
  • A mediano plazo: ejecutar las rutinas de ejercicios al menos 3 veces por semana y en días alternos, manteniendo una duración de 30 minutos como mínimo por cada día.
  • A largo plazo: incrementar en intensidad y frecuencia la práctica de la actividad física.

En general se recomienda el ejercicio tipo aeróbico, es decir caminar, nadar, trotar, ciclismo, entre otros. Se recomienda para la diabetes que estas personas acumulen a diario 30 min de actividad física de intensidad moderada.

Los ejercicios ayudan a controlar la diabetes
La práctica de ejercicios aeróbicos ayuda a controlar la diabetes

Cuidados a tener cuando tienes diabetes y realizas la práctica de ejercicio

Entre estos cuidados resulta útil monitorear la respuesta de la glucemia a la actividad física, entre los que se pueden señalar:

  1. Control de la glucemia antes del ejercicio.
  • No se debe realizar ejercicios, si las cifras de glucemia en ayunas son mayores de 250 mg/dL (13,8 mmol/L).
  • Ingerir azúcares antes del ejercicio si la glucemia es inferior a 100 mg/dL (5,5 mmol/L).
  1. Monitorear la glucosa en sangre antes y después del ejercicio.
  2. Ingestión de alimentos.
  • Inferir azúcares de absorción rápida si es necesario para evitar cuadros de hipoglucemia.

En general, resulta aconsejable para las personas que padezcan de diabetes que mantengan la actividad física de intensidad moderada y de forma regular, preferiblemente ejercicios aeróbicos, con una duración de 30 min diarios y una frecuencia de entre 3 o 4 días a la semana.