Dengue, una historia de mosquitos…


Más de la tercera parte de la población mundial vive en zonas de riesgo para la infección con el virus del dengue, convirtiéndose en una de las principales causas de enfermedad y muerte en el área tropical y subtropical. Aunque uno de sus primeros síntomas es la fiebre, recuerda que hay muchos tipos de fiebre y que, aunque no debes alarmarte si tu termómetro sube unos grados, siempre debes vigilarla y no tomarla a la ligera.

Distribucion mundial del dengue
Distribucion mundial del dengue

Precisamente la zona que concentra los polos turísticos que tanto disfrutamos en la etapa veraniega, quizás donde tienes pensado ir en este próximo verano. Pero para nada desalentarte en tus planes, lejos de eso este mensaje va para alertarte de cómo puedes disfrutar del ardiente sol de los trópicos y en paralelo preservar tu salud.

¿Cómo te contagias con dengue?

La infección causa una enfermedad similar a la gripe, y esto redunda en que más de 400 millones de personas se infectan cada año por el dengue.

Los humanos infectados son los portadores y multiplicadores del virus, convirtiéndose en fuente de virus para los mosquitos. Los pacientes que ya están infectadas con el virus del dengue pueden transmitir la infección (4-5 días; máximo 12) a través de los mosquitos Aedes después de que aparecen sus primeros síntomas.

Los seres humanos infectados son los principales portadores y multiplicadores del virus, sirviendo como fuente de virus para los mosquitos no infectados.
El dengue está causado por virus que se transmite a través de los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus

Hay cuatro serotipos diferentes del virus que causan el dengue, denominados DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4. Estos son transmitidos por los mosquitos hembra, principalmente de la especie Aedes aegypti y, en menor medida, A. albopictus. Esto justifica la razón de su amplia diseminación todo el trópico, con variaciones locales de riesgo en dependencia de las precipitaciones, la temperatura y la urbanización no planificada.

El mosquito Aedes aegypti vive en hábitats y en recipientes artificiales en zonas urbanas. A diferencia de otros mosquitos el A. aegypti se alimenta durante el día; en tanto temprano en la mañana y por la tarde antes del anochecer son os períodos del día en que pican con mayor frecuencia.

La recuperación de la infección por uno de estos serotipos proporciona inmunidad y por lo tanto protección de por vida contra ese serotipo en particular. Sin embargo, la inmunidad cruzada a los otros serotipos, después de la recuperación, es sólo parcial y temporal. Infecciones posteriores por otros serotipos aumentan el riesgo de desarrollar el llamado dengue grave o dengue hemorrágico.

Manifestaciones o síntomas del dengue

El dengue se debe sospechar cuando aparece fiebre alta alrededor de los 40 ° C que se acompaña de los siguientes síntomas: dolor de cabeza severo, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, inflamación de los ganglios o sarpullido.

Estas manifestaciones suelen durar entre 2 a 7 días, después de un periodo de incubación de 4 a 10 días a posteriori de la picadura de un mosquito infectado.

¿Cómo evitar contagiarte con el dengue?

síntomas dengue
Representación del dengue

A pesar de que el dengue en un problema en todo el mundo todavía no se cuenta con vacunas para prevenir la infección con el virus del dengue y las medidas de protección más efectivas son aquellas que evitar las picaduras de mosquitos.

Si bien no existe un tratamiento específico para el dengue, tan pronto aparezcan manifestaciones que puedan estar relacionadas con el dengue debes acudir de inmediato a consultar un médico para garantizar un diagnostico temprano y el tratamiento de apoyo inmediato, medidas que pueden reducir sustancialmente el riesgo de complicaciones médicas y la muerte por debajo del 1%.

En la actualidad, el único método que permite el control de la transmisión del virus del dengue es combatir los mosquitos vectores a través de:

  • Impedir el acceso de los mosquitos a los hábitats favorables para su multiplicación
  • Eliminar los residuos sólidos
  • Mantener tapados y limpios los sistemas de almacenamiento de agua domésticos
  • Aplicar insecticidas a los depósitos de almacenamiento de agua al aire libre
  • Usar medios de protección para la casa, como son pantallas para las ventanas, ropa de manga larga, sistemas para ahuyentar mosquitos y vaporizadores
  • Mejorar la participación y la movilización de la comunidad para el control de vectores
  • Aplicar insecticidas como fumigación espacial durante los brotes como una de las medidas de control de vectores de emergencia
  • Control y vigilancia de vectores para determinar la eficacia de las intervenciones de control

En síntesis, para controlar el dengue dependemos de un adecuado programa de prevención y control del dengue, basado únicamente en medidas eficaces de control de los vectores, es decir, de los mosquitos.