Contra la caída del pelo, ¡no pierdas la cabeza!


Un problema universal: el pelo se cae

Una melena suave, brillante y que se mueve de manera cadenciosa al andar, ese el sueño de muchos de nosotros. Todos nacemos con un cabello rubio, moreno, castaño, liso o rizado… Al principio, parece formar parte de nuestro ser y ni nos damos cuenta de su presencia.

Pero, de repente, por diversas circunstancias, el pelo empieza a caer para no volver jamás. Y eso sí que se convierte en un gravísimo problema. El cabello del que nos sentíamos tan orgullosos nos abandona sin que parezca que podamos hacer algo para evitarlo. ¿Queréis conocer un poquito mejor este problema y cómo atajarlo?

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Hemos de prestar atención a cómo cuidamos nuestro pelo

¿Por qué perdemos cabello?

Las causas por las que nuestro cabello se cae son muchas y variadas. Conocerlas puede ser el primer gran paso para evitar este problema que afecta cada vez a más gente.

  • Los factores genéticos. Como sucede con tantos asuntos relacionados con la salud, basta observar cuáles son nuestros ascendentes para poder entender porqué nos ataca la caída del cabello. Si en nuestra familia conocemos problemas de calvicie, es fácil que también nos afecte a nosotros.
  • Consecuencia de otros problemas. Muchas veces, perder pelo es un factor secundario que, en realidad, nos habla de otro problema más grave para nuestra salud. Trastornos con la glándula tiroides pueden estar detrás de ello, por lo que resulta esencial visitar un médico que solucione nuestras dudas. De igual forma, si padecemos de falta de hierro en nuestro organismo, podemos sufrir también una pérdida considerable de nuestra masa capilar. Las rutinas pueden ser nuestro peor enemigo. Si estamos habituados a una mala alimentación, en la que falten nutrientes esenciales o haya desequilibrios, nuestro pelo lo padecerá considerablemente.
  • El estrés. La enfermedad de nuestro tiempo. La ansiedad, los nervios, un día a día plagado de sobresaltos… Nuestro cuerpo demuestra ese sufrimiento emocional volcándolo en algo tan evidente como es la caída del pelo.
  • Cuidados incorrectos. Por supuesto, si nuestro pelo tiene mala salud, no ayuda a conservarlo el uso de ciertos secadores, planchas, tintes o champús… Es mejor apostar por una manera de tratarlo mucho más natural y, desde luego, menos agresiva.

Algunos remedios fantásticos contra la caída del pelo

Si queréis frenar la caída del cabello, existen multitud de remedios tan naturales como sencillos de aplicar con los que sentiréis una mejoría para vuestro problema.

El huevo es uno de los alimentos más ricos y nutritivos… también para el pelo. Existe una sencilla mascarilla que ayuda a tener una melena más fuerte y vigorosa. Sólo tenemos que batir dos huevos, mezclarlos con un poquito de agua y aplicarlos a nuestro cabello. Cuánto más tiempo la dejemos actuar (tres o cuatro horas), mejores resultados obtendremos.

Existen una serie de productos de increíbles propiedades, que pueden ayudar a nuestra salud de forma considerable. Todos los iremos conociendo poco a poco en Alimentos Ricos, pero ahora vamos a hablar de dos de ellos: la cebolla y el limón. Si usamos el zumo de estos dos alimentos y lo mezclamos a partes iguales, obtendremos un licuado que podremos aplicar a nuestro cabello para favorecer su salud.

Otro remedio estupendo consiste en mezclar un vaso de té de salvia con tres cucharadas de vinagre de manzana y aplicarlo a nuestro cuero cabelludo. Este remedio no necesita un posterior aclarado. El vinagre es otro de esos alimentos «mágicos» que tiene multitud de aplicaciones. El brillo y aspecto saludable que dejará en nuestra melena nos sorprenderá.

La leche de coco es un producto cada vez menos exótico y más común en las estanterías de nuestros supermercados. No sólo es una bebida muy saludable sino que también la podemos utilizar para aplicarla a nuestro pelo. Su uso es muy beneficioso para frenar la caída.

La almendra, uno de nuestros frutos secos favoritos, también nos puede ayudar a cuidar nuestro pelo. Podemos preparar una loción muy efectiva si mezclamos media cucharada de aceite de almendra y una cucharadita de aceite de romero. Con un suave masaje, activaremos la circulación del cuero cabelludo y conseguiremos un beneficio notable para el cabello.