Cómo combatir la tensión ocular con remedios caseros


¿Tienes tensión ocular? Cada día son más las personas que se suman a tener estos síntomas. Con los avances tecnológicos y el aumento del uso de dispositivos eléctricos estamos más expuestos a padecerla.

¿Qué no eres de los que usa el celular constantemente? Bueno, también hay otras razones. Unas de las causas más comunes es la falta de sueño o no descansar con regularidad. En otras ocasiones es causado por alergias, por forzar la vista en la oscuridad o por algún problema ocular no identificado.

Los primeros síntomas se perciben de con una irritación moderada y enrojecimiento del ojo. Te encuentras con dolor de cabeza, visión borrosa o sensibilidad ante la exposición a la luz, ¿es molesto, verdad? Es por eso que aquí compartiremos contigo algunos remedios caseros, prácticos y efectivos para aliviarla y combatirla.

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Por qué usar remedios caseros para la tensión ocular

Con frecuencia algunos métodos funcionan a la perfección para aliviar la tensión ocular sin tener que ir al doctor. No, no estamos descartando la idea de que asistas a uno. Pero, como la razón de padecerlo se debe en general a la rutina que tenemos, es bueno saber qué hacer para aliviarlo.

Masaje suave

Tus ojos son sensibles. Es por eso que debes dar masajes suaves en el parpado diariamente para evitar el aumento de fatiga. ¿Qué consigues con esto? Cuando masajeas reduces la tensión en los músculos que rodean tus ojos, a su vez mejora la circulación sanguínea. El masaje suave te permitirá estimular las glándulas lagrimales, con lo que evitas tener esa molesta resequedad en los ojos.

masajes para la tensión ocular
Un masaje suave aliviará la tensión en tus ojos.

Te preguntarás ahora ¿cuál es la manera correcta para hacerlo?, lo ideal es que calientes tus manos antes. Esto lo consigues al frotar una con otra. Entonces, el siguiente paso es apoyar la palma sobre tu ojo cerrado y mover suavemente en círculos. Hazlo por un minuto, detente y repite el proceso varias veces. Con éxito lograras evitar la hinchazón, el enrojecimiento y resequedad.

Presión con la palma de la mano

Un método sencillo con el que conseguirás reducir los niveles de tensión que se producen al leer o usar el dispositivo celular por muchas horas. ¿Pasas mucho tiempo frente a la pantalla de televisión y el ordenador? También puedes aplicar este método para despejar el dolor.

¿Cómo hacerlo?, la intensión es que con tu palma crees un lugar seguro y de descanso para tu ojo. La forma correcta de hacerlo es estando con la espalda recta en una cómoda posición. A continuación, con tus palmas bloquea la visión y exposición a la luz, cerrando los párpados también. Haz esto al menos unas cinco veces durante 30 segundos hasta que consideres necesario.

Aplica agua fría

Aunque suene como una contradicción a las sugerencias anteriores, el agua fría también te ayudará a despejar la tensión ocular. Si tus síntomas son leves, con poca temperatura lograrás acelerar la presión sanguínea en tu ojo. El agua fría contrarresta la hinchazón, el enrojecimiento y relaja los músculos que rodean el ojo.

Este método puedes usarlo como prevención si con regularidad tienes tensión ocular. Lava tu cara con agua fría en las mañanas para mantener tus músculos relajados en el día. Ahora, si quieres tener un efecto mucho más eficaz, puedes usar como alternativa una toalla húmeda.

Primero, toma una toalla o paño suave, húndelo en agua fría y luego exprime el exceso. Entonces, colócalo sobre tu ojo cerrado por un minuto o hasta que ya no sientas frío. Al final, la irritación y la hinchazón irán desapareciendo entre los cinco o diez minutos.

tensión ocular con agua.
Aplicar agua fría reducirá la presión en tus ojos.

Exposición a la luz solar

El sol es una fuente de energía indispensable en nuestra vida. La luz natural y radiante del sol proporciona vitalidad y energía a los ojos fatigados e irritados. Esta es una técnica buenísima con la que conseguirás además de relajar los músculos tensos del rostro, reproducir vitamina D en el organismo.

Si lo que buscas es relajar la tensión ocular y no un lindo bronceado, porque no lo necesitas, te recomendamos hacerlo entre las 8 y 10 de la mañana.

¿Cómo vas a hacerlo? Pues, al levantarte, sal a un espacio donde sientas el sol. Con los ojos cerrados y sin algún tipo de anteojos o lentes de contacto, deja que la luz caiga en tu cara. En ese momento es recomendable hacer movimientos bajo tus parpados, de izquierda a derecha. La finalidad es que la calidez del sol llegue hasta diferentes partes de tu ojo.

Puedes hacerlo durante cinco minutos una vez al día e incluir masajes con tus palmas para obtener un mejor resultado.

Aplica una gota de miel

Si tus problemas son más intensos y persistentes. La miel es un remedio natural y efectivo. Con ella mantendrás tu visión libre de fatiga y saludable. Debes saber que por su alto contenido en propiedades antimicrobianas, limpiará tu córnea y despejará la irritación causada por infecciones.

Lo que debes hacer es colocar una gota de miel durante un lapso máximo de tres minutos en tu ojo afectado. Una vez cumplido el tiempo, lávalo con agua fresca. Al finalizar,  quedarás con el beneficio de la humectación y una vista libre de polvo, suciedad y sin enrojecimiento.

Ejercicios oculares

Esta es una de las alternativas que puedes aplicar con mayor regularidad. Recuerda que la tensión se produce al mantener la vista fija en un mismo punto por mucho tiempo. Los ejercidos o movimientos oculares aliviarán el dolor. Con la flexibilización de los músculos se mejora la concentración y el enfoque.

¿Qué puedes hacer como ejercicio? Lo primero, es buscar un objeto con el cual ayudarte. Bien podría ser un lápiz. La finalidad es colocar el objeto a la distancia de brazo y enfocarlo con la mirada manteniendo el equilibrio. Acércalo y aléjalo de tu rostro sin perderlo de vista. Claro, mientras puedas mirarlo con claridad y no de manera borrosa o doble.

tensión ocular y los buenos hábitos.
Unos hábitos visuales saludables mantendrán sanos tus ojos.

El resultado de una sesión diaria de unas cinco repeticiones cada par de horas, es de una visión periférica y entrenada. Recuerda no forzar la visión y pestañar de vez en vez. Además, te recomendamos cambiar tus hábitos visuales: toma recesos más seguido, descansa tu vista.