Cómo tener la casa más fresca sin aire acondicionado


Cuando ya todos pensábamos que el verano no iba a llegar nunca, la vida nos vuelve a demostrar que hay cosas que se hacen esperar… pero después llegan con toda la fuerza. Y si no, no hay más que ver los termómetros que siguen subiendo y subiendo y nosotros comenzamos ya a quejarnos precisamente por estas altas temperaturas, cuando hace apenas un par de semanas estábamos deseando que llegaran. Así somos, así es el ser humano, nunca está contento con nada. Ahora, nos cuesta dormir, nos cuesta hacer las tareas básicas y vivimos todo el día en un continuo bajón provocado por este exceso de calor. ¿Es este tu caso? Enchufar el aire acondicionado es la solución ideal, pero si no tienes en tu casa, te vamos a enseñar algunos trucos para tener la casa más fresca sin aire acondicionado.

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Cómo tener la casa más fresca sin aire acondicionado

Ventila todo bien:

ventilar la casa

Este es el paso más importante y el primero de todos. Es cierto que el tema de ventilar la casa lo deberíamos practicar todo el año, aunque tiene sus detractores y sus seguidores. ¿Por qué? Sus ventajas son innumerables, no solo nos ayudarán a tener la casa más fresca sin aire acondicionado, si no que además nos cuidaremos también de acumular ácaros o virus, eliminaremos bacterias y elementos tóxicos del ambiente y renovaremos el aire natural de nuestra casa, consiguiendo así contar con menos resfriados o alergias.

Pero no todo es positivo. Hay quien prefiere no ventilar porque, de este modo, se ensucia menos la casa. Sí, a más ventilación, más polvo entrará y si no lo limpiamos con más asiduidad, aumentarán las posibilidades de alergia. Contradictorio, ¿verdad?

Sin embargo, te animamos a dejar de lado la pereza y apostar por la ventilación natural por todos los beneficios que tiene. Además, nuestra casa estará más fresquita. Un consejo que te podemos dar es que lo ideal es buscar corrientes de aire para crear un efecto mejor. Si conseguimos que circule el aire entre las ventanas, podemos conseguir estar en un ambiente más fresquito sin necesidad de enchufar el aire acondicionado.

Utiliza ventiladores o purificadores:

Si, por cualquier cuestión, no puedes instalar un aire acondicionado tradicional, hay otras opciones. Pásate por la sección de climatización de tu tienda de confianza y pide consejo a un vendedor. Aire acondicionado portátil, purificadores, ventiladores… hay muchas más posibilidades de las que piensas, más baratas y sin instalación ni obra en casa.

Pero cuidado, porque evidentemente los resultados no van a ser los mismos. ¿Cómo podemos saber qué máquina es la más indicada para nosotros? Te recomendaríamos que consultaras con un profesional de confianza y que le contaras tus necesidades, el nivel de ruido que quieres, el nivel de frescor e incluso las particularidades de tu casa. No es lo mismo tener que refrigerar una casa pequeña que un gran chalet con estancias muy grandes donde el aire se pierde fácilmente.

Si colocas estos aparatos de forma estratégica, podrás simular las corrientes de aire de las que te hemos hablado cuando hemos hecho referencia a la ventilación de la casa, incluso, si nuestra casa no es muy grande, un par de aparatos de este tipo pueden ser suficientes para tener toda la casa fresquita, siempre que juguemos con cerrar puertas que no utilicemos y los coloquemos en zonas que reparta el frío bien. Por ejemplo, de noche, cierra la cocina y los cuartos de baño, así como las habitaciones por donde ya no vayamos a pasar (como el despacho, la de invitados…).

Utiliza tejidos ligeros:

hacer la cama por las mañanas

Igual que tú te vistes con tejidos ligeros cuando llega el calor, ¿por qué no vistes a tu casa del mismo modo? Los tejidos ligeros en sofás, camas y ventanas harán que circule mejor el escaso aire que llega de la calle y aportará ligereza y frescor al interior de tu hogar.

Lo ideal sería que pudieras tener dos tipos de tejidos para el hogar. En invierno, cortinas gruesas para retener el calor, pero las quitas en verano y te quedas solo con el visillo para tener más fresquito en casa.

Igual con la ropa de cama o incluso es recomendable poner un cobertor de sofá basado en este concepto. No solo te ayudará a estar más fresco, si no que también protegerá tu sofá del sudor y el contacto directo de la piel, haciendo que se ensucie menos.

Los colores claros serán tus aliados:

Y seguimos con otro consejo relacionado con la ropa. Sí, también habrás escuchado el viejo truco de vestirte con colores claros para conseguir pasar menos calor. Los tonos oscuros atraen al sol y hacen que sintamos más calor corporal. Tu casa no es una excepción.

Te animamos a elegir cortinas, sábanas y cobertores de colores claros, incluso, la pared. Vale, ya sabemos que no vas a estar cambiando el color de las paredes cada temporada, pero cuando toque pintar piensa en las particularidades de tu hogar y pinta en consecuencia. Si hay más meses de calor en tu ciudad o si el calor es bastante más acuciante, opta por tonos claros. Si, por el contrario, vives en una zona fría o los inviernos son realmente crudos, los tonos oscuros son los más indicados, aunque ten en cuenta que también darán la sensación de que la casa es más pequeña, por lo que debes poner todo en una balanza y valorar que es lo mejor.

Te recomendamos también poner sábanas de color claro, cortinas, incluso manteles. No solo ayudarás a que esté tu casa más fresca sin aire acondicionado, si no que también te sentirás más ligero.

Evita cocinar:

recetas sencillas para cenas ligeras

Y por último, un consejo lógico pero que muchas veces se nos olvida. La cocina es el lugar de la casa donde más calor se genera. Evidentemente, la fantasía de no cocinar no podemos llevar a cabo tanto como nos gustaría, pero sí que podemos enfocarla a lo que necesitemos en cada estación. Mientras que en invierno es una gran idea poner la olla casi a diario, en verano el cuerpo nos pide cosas más fresquitas, más ensaladas y platos fríos… Y nuestra casa lo agradecerá.

Podríamos convencerte de hacer el reto de pasar una semana sin cocinar, solo con alimentos como ensaladas, batidos, zumos naturales, gazpachos… Si no quieres ser tan drástico, prueba a hacerlo un día sí y otro no o simplemente a evitar encender la vitrocerámica o poner la olla a cocer o la sartén a freir en las horas de más calor o en los momentos en que quieras tener tu casa más fresca sin aire acondicionado, por ejemplo, por la noche antes de irnos a dormir, quizás el momento del día en el que más nos va a molestar el calor.

Sigue estos trucos para conseguir tener la casa más fresca sin aire acondicionado, ahorra en la factura de la luz y pasa un verano sin quejarte de que no puedes dormir por el calor y casi ni tienes ganas de moverte a consecuencia de él.

Y tú, ¿nos cuentas cómo haces para que tu casa baje algunos grados sin tener que disparar la factura de la luz o hacer obra para poner el aire acondicionado?

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