¿Cuál es la diferencia entre bronquitis y neumonía?


Los síntomas de una bronquitis y neumonía son similares y pueden crear una confusión. Un síntoma común en estas dos enfermedades es la tos. Minúsculas diferencias nos ayudarán a detectar si se trata de una bronquitis o de una neumonía.

Es importante conocer si se trata de una neumonía o de una bronquitis porque las causas, consecuencias y tratamientos son muy diferentes.

bronquitis y neumonía

Estas dos enfermedades se encuentran dentro de la categoría de infecciones respiratoria bajas.  Porque afectan a la zona dentro del tórax, la tráquea, bronquios y alvéolos. En los alvéolos ocurre el intercambio gaseoso. Pero la neumonía se trata de una infección del tejido pulmonar y la bronquitis se trata de una inflamación del árbol bronquial.

A continuación, te contamos de qué se trata cada una y cuáles son las consecuencias que nos puede dejar en el sistema respiratorio.

¿Cuál es la diferencia entre bronquitis y neumonía?

Bronquitis

Se llama bronquitis a la inflamación del árbol bronquial. Dicha situación, puede ser generada por algún agente externo, tales como polvo, alérgenos, virus bacterias o humo de tabaco.

Bronquitis aguda

Se denomina aguda cuando el organismo genera citoquinas para defenderse de la agresión de los agentes físico-químicos. Pero esta defensa genera daño en las células bronquiales, provocando moco y la consecuente tos para eliminarla del cuerpo.

Como parte de la defensa también se suele sentir fiebre y como efecto de la inflamación se puede tener dificultad para respirar. Todos los síntomas suelen pasar dentro de las tres semanas. Las causas más comunes de tener una bronquitis aguda es una complicación de un resfrío o gripe.

Bronquitis crónica

Cuando los síntomas se mantienen constantes generan mucha mucosidad y una mayor dificultad para respirar. Entonces, la tos continúa por meses y suele repetirse año tras año. Aquí puede haber una causal diferente como asma o alergias. Incluso puede ser parte de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC.

En este artículo encontrarás todo acerca de: EPOC o Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.

bronquitis y neumonía

Neumonía

La neumonía es una infección de los alvéolos, acompañada de una inflamación creada como defensa de organismo. Puede ser causada por hongos, bacterias o virus. La diferencia con una bronquitis es que este tipo de infección puede prevenirse con vacunas, alimentación completa y un ambiente saludable. El tratamiento más eficiente es la administración de antibióticos.

Neumonía típica

Este tipo de neumonía está acompañada de una fiebre muy alta, tos húmeda y un dolor ubicado en el costado de la caja torácica. Generalmente es causada por neumococo, la cual puede prevenirse con una vacuna.

Neumonía atípica

La neumonía atípica se caracteriza por presentar síntomas más leves, pero más crónicos. La fiebre, en caso de haber no suele ser alta. Al igual que la tos, puede o no estar presente y si lo está es seca.

Si la causa es viral, no se administrará antibióticos, pero será necesario seguir un tratamiento que brinde soporte al paciente.

Entonces, la diferencia más importante es que se tiene una bronquitis cuando los bronquios están inflamados y si hay una infección en los pulmones con líquidos o no, se trata de una neumonía.

Es muy poco frecuente que una neumonía se genere como consecuencia de una bronquitis. Una neumonía puede ser grave en personas que tengan alguna enfermedad inmunodeprimida.

¿Cómo se detecta una bronquitis y neumonía?

El médico es el que podrá detectar si se trata de una bronquitis o de una neumonía de acuerdo a lo que escuche en el pecho a través de su estetoscopio. Pudiendo especificar que se trata de una neumonía si escucha una especie de burbujeo, ruidos o crujidos en los pulmones.

Pero el diagnóstico será definitivo al ver una radiografía de los pulmones. Si en ella se detecta alguna presencia de líquido se tratará de una infección y la bronquitis estará descartada por completo.

bronquitis y neumonía

Tratamiento de la bronquitis y neumonía

El médico es el que podrá diagnosticar y medicar a la persona afectada para parar a infección y el alivio de los síntomas. Generalmente, la causa de una bronquitis es viral, así que no será necesario un antibiótico.

En el caso de que exista una dificultad respiratoria es posible que se le recete un medicamento para abrir las vías respiratorias. Lo importante es controlar que la tos y los demás síntomas desaparezcan dentro de las dos o tres semanas.

Como la neumonía se trata de una infección, el médico le recetará un antibiótico y si es necesario se le aconsejará internarse. Pasando sus síntomas dentro de un mes. Desde casa se puede ayudar tratando de descansar y tomando la mayor cantidad de agua posible.

A continuación, te contamos algunos tratamientos caseros para calmar los síntomas de la neumonía, pero por ninguna razón deben reemplazar al tratamiento médico. Es más, antes de incorporarlo debes consultar con el médico tratante.

Baño de vapor

Los baños de vapor, pueden aflojar la mucosidad, desinflamando las vías respiratorias. Para aumentar los efectos, puedes incluir en tu bañera una taza de sal gruesa y dos vasos de agua oxigenada. Luego solo se debe relajar y disfrutar de un baño de oxígeno.

Té de jengibre

El jengibre es antibiótico natural, calmante y desinfamatorio, por lo tanto, ayuda a calmar los síntomas que acompañan a una neumonía. Prepara dos tazas de té de jengibre en el día.

Ajo, cebolla y miel

No te dejes llevar por el sabor ni el aliento que te dejará, pero estos tres alimentos tienen propiedades que ayudan a desinflamar. Prepara un té picando dos ajos, 50g de cebolla y una cucharada de miel en una taza con agua caliente. Bébelo por la mañana e irás notando su efecto día a día.

Zumo de zanahoria

Los antioxidantes, vitaminas y minerales presentes en la zanahoria te ayudarán a aliviar los síntomas y sentirte mucho mejor. Prepara un zumo de zanahoria y bébelo junto con las comidas. Entre sus componentes se encuentran las vitaminas A y B, y los minerales hierro, potasio, fósforo, calcio y magnesio, que te ayudarán a reforzar las defensas y recuperarte lo antes posible.

Además, se debe saber que estas enfermedades son muy contagiosas. Por lo tanto, es mejor quedarse en casa y no compartir el mismo ambiente y utensilios con las demás personas del hogar.

bronquitis y neumonía

¿Cómo prevenir una bronquitis y neumonía?

Es muy difícil controlar el contagio de un virus como la gripe o un resfrío. La mejor manera es prevenir sus complicaciones vacunando a los niños y mayores de 60 años o a una persona con alguna enfermedad inmunodeprimida.

La vacuna antigripal se debe aplicar una vez al año, porque en cada nueva vacuna se incluye las cepas de los nuevos virus. Mientras que la vacuna antineumocócica se debe aplicar una dosis y luego un refuerzo pasados los 6 años de la última aplicación.

Además, se debe mantener una buena limpieza del ambiente y un aire saludable, libre de sustancias tóxicas y tabaco. También es importante un lavado frecuente de las manos, una alimentación completa y una práctica de ejercicios, ayuda a prevenir el contagio y a disminuir los síntomas de la bronquitis y neumonía.

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