El embarazo el mejor regalo para una pareja


El embarazo y con el mismo la creación de nueva vida es un prodigio de la naturaleza y una de las formas de perpetuar la familia y de la renovación de la sociedad.

La capacidad de reproducirse de la especie humana, desde tiempos inmemoriales es un atributo muy apreciado en diferentes civilizaciones, con independencia de la cultura o la religión.

Un embarazo deseado, debe ser parte de un proyecto de vida para que la misma se produzca a la edad idónea y tomando las medidas adecuadas para evitar todos los factores de riesgo que puedan conducir a afectaciones en el desarrollo de la gravidez, o a malformaciones congénitas del bebé.

Un embarazo deseado es una magnífica noticia para una pareja, pero debes tener una actitud muy responsable y cuidar a tu hijo desde sus primeras etapas
Un embarazo deseado es una magnífica noticia para una pareja, pero debes tener una actitud muy responsable y cuidar a tu hijo desde sus primeras etapas

Para que el embarazo se produzca la mujer debe tener un útero sano y apto, las trompas de Falopio deben ser permeables, los ovarios deben tener la capacidad de producir ovocitos y que en sus ciclos menstruales se produzca de forma regular la ovulación o sea que los óvulos sean liberados de los ovarios.

En el caso del hombre se necesita que se produzca semen de buena calidad y con un número adecuado de espermatozoides, que se deposite en la vagina de la mujer, que los espermatozoides tengan la movilidad adecuada para ascender por el útero y llegar al extremo distal de las trompas de Falopio.

El embarazo desde la ovulación hasta el feto…

Todo lo relacionado con la concepción de un nuevo ser, su desarrollo y nacimiento está subordinado a complejos y diversos mecanismos fisiológicos y bioquímicos que de conjunto actúan para que se logre el embarazo.

Brevemente haremos una síntesis de lo que sucede desde la ovulación hasta el momento en que está formado completamente el feto o sea tu futuro hijo.

Trayectoria y localización del ovulo fertilizado hasta su implantación en el útero
Trayecto del óvulo desde su salida del ovario hasta la implantación

Ovulación

El óvulo liberado del ovario en cada ciclo menstrual es captado por las trompas de Falopio, esto ocurre a los 14 días del ciclo.

Fecundación después de la ovulación

El óvulo expulsado cae en cavidad abdominal y es captado por las trompas de Falopio. Si previamente se ha producido la entrada de semen en el útero, los espermatozoides ascienden y pueden fecundar el óvulo o de lo contrario será reabsorbido y será eliminado con el sangramiento mensual.

Unión del espermatozoide y el óvulo, si es un cromosoma Y el embrión será niño, y si es X será niña. Esto ocurre después de la ovulación y se unen en la mitad de la trompa de Falopio

Formación del zigoto

Después de producirse un complejo proceso biológico que posibilita la penetración del espermatozoide en el ovocito, cada una de estas células aporta 23 cromosomas y al final después de la fusión de ambas, da lugar a la formación del cigoto o zigoto con 46 cromosomas.

Posteriormente se produce una actividad de división celular muy intensa transformándose en blastómero, mórula y blastocito. Al mismo tiempo que va avanzando dentro de las trompas, hasta llegar al lugar donde se implantará en la parte superior de la pared posterior del útero.

Implantación e inicio del embarazo…

El útero se preparó mediante la acción de la hormona progesterona para recibir al blastocito y este se implanta en el endometrio. Entre 5 y 7 días después de la fecundación es que ocurre la implantación.

El blastocito atraviesa el endometrio o sea la mucosa interna del útero y llega a la siguiente capa llamada estroma, y se va cerrando la parte que dejó abierta a su paso. A este proceso se le conoce como nidación y ocurre entre los 12 y 16 días posteriores a la fecundación.

Para la Organización Mundial de la Salud el embarazo comienza cuando concluye la implantación y ya el embrión está recibiendo los nutrientes necesarios para su desarrollo.

En este momento se puede producir un leve sangrado, poco duradero, y puede ser considerado como el primer síntoma de embarazo. Se produce en los días que se debía presentar la menstruación más o menos a los 12 días posteriores a la ovulación.

Una vez que se produce la implantación comienza la secreción de la gonadotropina coriónica humana (HCG), la que pasa a la sangre, se filtra en la orina y es la base de las pruebas diagnósticas indicativas embarazo.

Desarrollo del embrión

El desarrollo embrionario ocurre durante las 10 semanas posteriores a la fecundación, también en ese periodo se establece la placenta, la bolsa amniótica y el cordón umbilical.

En tercera semana después de la fecundación se desarrolla la vesícula vitelina y si alrededor de ese periodo se efectúa un ultrasonido se puede observar una pequeña imagen redondeada de un diámetro entre 2 y 3 mm, dentro de la vesícula vitelina.

Ya en la cuarta semana se puede observar el latido cardiaco, tu futuro hijo medirá 5 mm, continúa desarrollándose y ya a la sexta semana medirá entre 18 y 25 mm y comenzará el desarrollo del cerebro y la columna vertebral.

Entre la 7ma y 8va semana posteriores a la fecundación se desarrollan las extremidades, las manos, los pies y los huesos de la cara. Al concluir este periodo ya el embrión mide 45 mm.

De embrión a feto…

A las 12 semanas posteriores a tu última menstruación, o sea 10 semanas después de la fecundación, ya el embrión ha adquirido la forma de un ser humano, con manos, pies, cerebro, estómago, vejiga y los riñones y mide unos 60 mm.

Tu hijo está formado, pero todavía le faltan varios meses para completar su desarrollo y maduración para que se pueda producir el feliz nacimiento, pero su aventura hacia la vida comenzó desde antes de producirse tu embarazo, así que cuídalo, de ti depende su futuro y su salud.

Las mejores recomendaciones…

Eliminar el consumo de alcohol y la exposición al humo del cigarro. Debes consumir ácido fólico lo que es imprescindible para un buen desarrollo de tu hijo desde las etapas más tempranas, aun antes de quedar embarazada.

Estudios muy serios demuestran que consumir 400 mcg de ácido fólico tres meses antes y 600 mcg tres después de quedar embarazada, reduce hasta en un 70% la probabilidad de que tu hijo tenga espina bífida y otros defectos del tubo neural.

Recuerda que el ácido fólico es determinante para producir y mantener nuevas células, es por ello que en estos primeros meses de tu embarazo es un factor de gran ayuda para la salud del regalo más preciado de una pareja: Su hijo.