¿Existe realmente la llamada crisis de la adolescencia?


La adolescencia es un periodo durante el cual el niño comienza a experimentar un desarrollo biológico, psicológico y sexual. De igual modo, es a partir de este periodo que la sociedad reconoce y acoge a un nuevo adulto en formación. Y como toda etapa de desarrollo es sinónimo de cambios. Y los cambios no siempre se desarrollan de la mejor manera. Cuando esto sucede estamos en la crisis de la adolescencia.

Este periodo de la vida tiene una duración variable, pero por lo general se considera que comienza entre los 10 y los 12 años, para culminar entres los 19 y los 20. Conozcamos más sobre la crisis de la adolescencia.

La crisis de la adolescencia
Los adolescentes sufren espectaculares cambios que pueden generar contradicciones que conocemos como la crisis de la adolescencia

¿Crisis?

El termino crisis está relacionado con el cambio, sobre todo con aquel que se produce de manera súbita. Pero también se caracteriza por afectar una realidad de modo considerable. En tal sentido, con la llegada de la adolescencia ocurre una crisis en el adulto joven. Y esta crisis implica a su familia y que debemos ser capaces de manejar. La crisis de la adolescencia es un fenómeno universal, pero que se manifiesta según el modelo de crianza que hayamos aplicado a lo largo de la infancia.

En este periodo de tiempo, el niño cambia en todos los aspectos de su vida y ante estos cambios, cada uno reacciona de un modo distinto y vinculado a su ámbito familiar y social. La crisis de la adolescencia existe, pero puede ser dirigida hacia lo positivo.  por lo tanto, no hay que ver la crisis como algo necesariamente desfavorable.

Los cambios en la adolescencia y la llamada crisis de la adolescencia

Esta etapa marca el proceso de transformación del niño en adulto y tiene características únicas en nuestras vidas. Precisamente se le llama adolescencia, porque quienes transitan por ella son jóvenes que aún no llegan a la madurez. Adolecen o carecen de seguridad, pues están en pleno proceso de exploración y descubrimiento de su propia identidad.

Los cambios en la adolescencia son múltiples, tanto físicos como psicológicos, y entre ellos se destacan los siguientes:

Madurez sexual

En la adolescencia temprana suceden cambios hormonales, como el aumento en la concentración de esteroides sexuales. A la par que ocurren cambios físicos, que son fácilmente observables en los senos de las niñas y en genitales de los varones, así como en el vello púbico de ambos sexos.

¿Quieres conocer mas detalles sobre estos cambios?

El “estirón” de la adolescencia

Los adolescentes se caracterizan por un crecimiento acelerado, el llamado estirón de la pubertad. El que constituye uno de los elementos más notorios de esta etapa. Este crecimiento tiene una duración de entre 3 y 4 años y se caracteriza por un rápido crecimiento del esqueleto, que se manifiesta mediante el aumento rápido de la talla, aproximadamente 8 cm en las mujeres y de 10 cm en los hombres.

Cambios durante el transito niñez-adolescencia
Entre los cambsio mas notables que se sufre en el transito niñez-adolescencia se encuentran los cambios fisicos de niños y niñas

Inmadurez psicológica

En esta etapa de la vida aún no se adquiere la experiencia vital necesaria, la que vendrá con el tiempo. De ahí que el adolescente, no tiene claro cómo reaccionar antes tantos cambios. En este periodo, el cuerpo de los adolescentes alcanzan la madurez. Pero no ocurre lo mismo con las mentes, lo que suma un problema adicional para el adolescente.

La familia y la adolescencia

Hay que destacar que, en la actualidad, la adolescencia es un periodo mucho más prolongado que lo que era en siglos pasados. Los jóvenes de hoy no se enfrentan a las complejidades sociales que se vivía en el siglo XIX. Y es que existen situaciones nuevas en este siglo que tampoco resultan fáciles. El adolescente se ve envuelto hoy en una sociedad distinta a las sociedades previas a estos tiempos. En la actualidad, tanto para el adolescente, como para su familia resulta importante ser capaces de transitar por esta etapa de la mejor manera posible.

Para nadie es un secreto que la posición del adolescente es muy complicada. Y se encuentra tanto en el ámbito social, como en el familiar. Y de hecho, en ocasiones se le considera un adulto y se le exige responsabilidades. Sin embargo, no se le permite participar de otras decisiones pues se le percibe como incapaz en tal sentido y se limita su independencia.

En este periodo es normal que la familia y especialmente los padres tengan determinadas expectativas con respecto al adolescente que no son compartidas por este. Los padres pueden desear que sus hijos sean obedientes. En tanto, para el adolescente es fundamental mantener sus propias iniciativas y cierta independencia sinónimo de soberanía.

¿Cuáles son las expectativas de los adolescentes?

El adolescente aspira a que le den su espacio. Pero a su vez considera que ya se ha ganado el derecho a decidir lo que quiere o no en su vida. Es normal que en este proceso exprese su rechazo a ser regañado y que demande comprensión por parte de sus padres.

Del mismo modo expresan su derecho a la independencia. Y casi siempre se acompaña de la toma de decisiones relevantes sin que sus padres o familiares intervengan. Los jóvenes desean fundamentalmente que no se les imponga ningún tipo de acto que les disgusta. Pero a su vez que su opinión sea tenida en cuenta por el resto de la familia y sobre todo respetada.

¿Cuáles son las expectativas de los padres?

Los padres, por el contrario, aspiran a que sus hijos se comporten del modo que esperan de ellos.  Aun cuando saben que ya tratan con jóvenes adultos suponen que estos deben ser aconsejados. Y en paralelo que no están en condiciones reales de tomar decisiones importantes. En este periodo es frecuente que los padres piensen que sus hijos son rebeldes y que se han vuelto desobedientes. La mayoría de las veces achacan este tipo de situaciones al grupo social con quien se relaciona el joven y al que consideran una mala influencia.

El problema de la independencia

Está claro que el problema fundamental, tanto para los adolescentes como para sus padres, es el nivel de independencia que se otorga. Los más jóvenes reclaman el derecho a decidir, mientras que los mayores consideran que no tienen condiciones para ello. De ahí la valoración, no siempre justa, de que su falta de madurez psicológica es una limitante para ejercer tal independencia.

En la crisis de la adolescencia, el derecho a decidir constituye el principal punto de fricción y es la materia prima fundamental de la llamada “rebeldía adolescente”

Grupo musical de los Beatles
El simbolo de la rebeldia en la decada de los años 60 fueron caracterizados por el grupo musical de los Beatles

La autoridad paterna

Está claro que la autoridad de los padres durante la adolescencia es un tema complejo. Si bien esta ha de ser ejercida en todo momento, la rigidez con que se impone ha de ser objeto de constante debate y cuestionamiento familiar.

Debemos tener presente que, si se ejerce la autoridad de manera rígida y de forma firme se controla el comportamiento del adolescente, este sentirá que no tiene la confianza de sus padres. Este tipo de conducta autoritaria, estimula los comportamientos rebeldes y a que aumenten los reclamos de autonomía. En las familias donde se ejerce la autoridad paterna sin dar espacios a la independencia, los jóvenes asumen comportamientos caracterizados por la explosividad. A esto lo acompaña la inestabilidad afectiva, el lenguaje agresivo y la falta de respeto a modo de reafirmación.

Siempre que se le impida al joven ejercer su individualidad, estaremos generando conflictos, los que a la larga puede afectar negativamente la relación entre padres e hijos.

Las diferencias generacionales

La diferencia generacional es otro de los problemas asociados a la crisis de la adolescencia.

Es un hecho, que, lo que era considerado como impensable en determinadas épocas, puede que ya no lo sea. En tal sentido la sociedad tiene un peso muy importante, el modo de pensar o actuar es muy volátil. Por estas razones es que se requiere de constante actualización. Los padres debemos estar en sintonía con los tiempos. Pues de lo contrario no estaremos a la altura que necesitan nuestros hijos. Pero lo cierto es que las generaciones mayores no aceptan los cambios con facilidad. Y esto también constituye una fuente de conflictos.

La autonomía

El adolescente puede y debe hacer uso de su derecho a la autonomía. Si bien los padres necesitan aun de aconsejar y de ofrecer guía, debemos reconocer y respetar el espacio que como individuos tienen nuestros hijos. Es importante que respetemos la elección de sus amigos y a las personas que quiere a su alrededor.

Esta situación resulta especialmente difícil para los padres, pues hasta la adolescencia, hemos sido nosotros quienes hemos escogido a todos aquellos que se acercan a nuestros hijos. La mayoría de las personas cercanas a un niño, son familiares directos o personas amigas de la familia. Incluso los niños con quienes juega son decididos por nosotros, pues escogemos los lugares donde aprende y donde se recrea.

Sin embargo, con la llegada de la adolescencia, comienza la hora en que el joven adulto puede ejercer el derecho a elegir a sus amigos. Esto es algo que, como padres, debemos reconocer y respetar. En tal sentido es importante entender que, siempre y cuando sean relaciones sanas, no es a nosotros a quien tiene que agradar determinada persona.

El adolescente se encuentra a mitad de camino entre la adultez y la infancia. No obstante, si no le dejamos tomar ciertas decisiones, lo estamos privando de la posibilidad de desarrollarse psicológica y emocionalmente. Si bien es comprensible que, en nuestro papel de padres, queramos evitar sufrimientos a nuestros hijos, estos transes son necesarios para su crecimiento personal. No por gusto expresa el refrán que nadie escarmienta por cabeza ajena. Por lo tanto, como parte del proceso de crecimiento nuestros hijos puedan aprender a comportarse socialmente.

Los problemas de la adolescencia

No es menos cierto que los jóvenes tienen problemas específicos durante la etapa adolescente. En este periodo debemos encontrar un equilibrio entre la necesaria autonomía y la atención que aun necesitan. Para este momento de la vida de nuestros hijos, hay que mantener la vigilancia adecuada. Y lograr que no parezca que les tratamos como niños. Por lo que en tal sentido bien pudiéramos decir “Confía, pero vigila”.

Entre los problemas fundamentales que puede enfrentar un joven adulto están los problemas de salud reproductiva. Tambien se encuentran los problemas relacionados con la salud sexual, la drogadicción y el alcoholismo. De igual modo debemos estar atentos ante embarazos de adolescentes. Casi siempre vinculados a relaciones sexuales precoces y otra serie de fenómenos sociales. Y lo mas trascendente es que ante estos los adolescentes constituyen una población susceptible.

Este tipo de situaciones amenaza especialmente a los jóvenes. Ello se debe fundamentalmente a su afán de integración a su grupo. Tambien coincide la inexperiencia y el deseo de reafirmación como individuo. Esto es lo que les lleva a cometer errores que pueden comprometer su salud y hasta su propia vida.

Existen problemas igualmente graves aun cuando no afecten la salud. De hecho, el fracaso escolar y el abandono escolar constituyen uno de los problemas más comunes que afectan a los jóvenes. Este tipo de situaciones se presenta casi siempre por la falta de atención de los padres a las actividades de sus hijos.

La comunicación

No existen dudas sobre el mejor modo de ayudar a nuestros hijos a transitar por la adolescencia. Sin lugar a duda nada sustituye a la comunicación. De hecho la mayoría de los adolescentes consideran que sus relaciones sexuales son algo íntimo. Pero a su vez consideran que es asunto que deben reservarse ante sus padres. Lo cierto es que necesitan hablar de este y otros temas sin que se conviertan en tabúes.  Hay que hablar con los hijos sobre sexo, sobre drogas, sobre metas y aspiraciones. Y tasmbien sobre cualquier otra cosa que pueda constituir motivo de preocupación o de curiosidad para el adolescente.

La crisis de la adolescencia se caracteriza por problemas de comunicacion entre padres e hijos
La comunicacion entre padres e hijos se convierte en un elemento critico para evitar la crisis de la adolescencia

Muchos de los problemas sociales y de salud, asociados a la adolescencia ocurren por la falta de comunicación entre padres e hijos. A las drogas se llega, además de por situaciones socioeconómicas y emocionales, que se acompañan por falta de información. Información que, dicho sea de paso, no tiene por qué llegar en la adolescencia, por el contrario. Mientras más temprano comencemos a educar a nuestros hijos en materias que nos pueden parecer problemáticas, menos complicaciones tendrán estos en su adolescencia.

De lo que se trata es de adaptar a la edad. Pero también al nivel de comprensión de los niños, todas las temáticas que son inherentes a la humanidad.

Según el decir de Freud la adolescencia, es la etapa de la vida que actúa como “la segunda y única oportunidad que tiene el humano para modificar sus estructuras psíquicas”. Y de esa forma se podrá obviar la crisis de la adolescencia.