Aminoácidos: de vida o muerte…


Aminoácidos, sin ellos no hay vida. Así de sencillo. Su ausencia es sinónimo de muerte. Moraleja, la suplementación es requerida cuando la ingestión es pobre.

Lo que debes conocer para lograr mantenernos con buena nutrición

Los aminoácidos son compuesto químicos formados por nitrógeno, oxigeno, carbono e hidrogeno. En ocasiones aparece también el azufre. Y sé que estás pensando que el dramatismo al expresar que su ausencia es sinónimo de muerte te deja un sabor dubitativo pues hasta ahora todos estos elementos químicos se encuentran de forma abundante en la naturaleza, al punto de estar presentes en el aire que respiramos.

Y es así, lo único que no es tan sencillo si están combinados para entrar a formar parte de las estructuras de los aminoácidos. Al punto que existe un grupo de aminoácidos llamados esenciales que hay que recibirlos a través de la dieta pues los seres humando no somos capaces de sintetizarlos. Me imagino que ya estarás medio convencido de que se trata de vida o muerte recibir las cantidades requeridas de fuentes externas, es decir, a través de los alimentos.

Las diversas fuentes de proteínas satisfacen las necesidades de aminoácidos esenciales
Los aminoácidos esenciales se tienen que adquirir mediante los alimentos que ingerimos

Pero aún más elementos convincentes de lo que te afirme en el título. Al combinarse entre sí, los aminoácidos forman la estructura de las proteínas. Lo único común entre los aminoácidos es la presencia de grupos aminos (NH), en su estructura química. Entran en la composición del Nitrógeno e Hidrógenos. También se caracterizan por la presencia del llamado grupo carboxilo (COOH), que a fin de cuentas le imprime el carácter ácido.

Como nos llegan los aminoácidos a través de los alimentos que ingerimos

Como parte de los alimentos que ingerimos están las proteínas. Y estas proteínas, por su tamaño, forma y estructura química no se absorben sin antes sufrir transformaciones en el aparato digestivo, véase boca, estómago e intestinos.

Habitualmente después de sufrir el proceso de digestión, es que las proteínas pueden atravesar la pared intestinal en forma de aminoácidos. Estos se incorporan a la sangre y son distribuidos hacia los órganos y tejidos donde se utilizan para conformar las proteínas, que han sido utilizadas en parte del llamado “ciclo vital”.

Hablamos de aminoácidos esenciales, pero ¿qué son estos y qué papel juegan en la vida de los seres humanos?

Se conoce que existen unos 20 aminoácidos, de estos 8 resultan esenciales o indispensables para vivir y 2 resultan «semi indispensables». Es decir sin estos aminoácidos no existiría vida en esta nave espacial que habitamos de forma compartida los habitantes de este planeta azul.

Y son precisamente estos 10 aminoácidos los que de forma obligatoria es necesario recibirlos como parte de la dieta que ingerimos. Entre estos hay algunos, como son el triptófano, la metionina y la lisina que son requeridos con mayor exigencia, por lo que su ausencia en los alimentos generan cuadros carenciales en la población. Esto ocurre fundamentalmente cuando la dieta está basada en el consumo de cereales y tubérculos como base de la alimentación.

Debo resaltar que la ausencia de tan solo uno de estos 10 aminoácidos esenciales se convierte en un factor limitante para la síntesis de las proteínas, es decir, podemos tenerlos 19 restantes y si falta tan solo uno no se podrán sintetizar determinadas proteínas.

Así tenemos que no todas las proteínas tienen la misma composición…

No todos los alimentos tienen los llamados aminoácidos esenciales (histidina, treonina, lisina, isoleucina, leucina, metionina, triptófano, fenilalanina y valina) presentes en su composición en las proporciones requeridas para tener una buena nutrición.

En otras palabras, no todas las proteínas tienen la misma calidad porque no están presentes los aminoácidos esenciales requeridos en las proporciones adecuadas para mantener la vida.

En estas condiciones podemos clasificar las proteínas siguiendo algunos de estos criterios de calidad de acuerdo a su composición de aminoácidos de la siguiente forma:

  • clara del huevo
  • pescados
  • carnes de aves
  • carnes rojas
  • proteínas de la leche
  • proteínas vegetales

Hasta aquí hacemos uso, única y exclusivamente, de sus cualidades nutricionales teniendo en cuenta su aporte en aminoácidos pero no en función de las calorías que aportan. Esto será tema de otros próximos artículos. No es comer tan solo para satisfacer las necesidades de aminoácidos para poder vivir, sino comer para nutrirnos de forma saludable