Adicciones peligrosas para nuestra salud


Probablemente la RAE esté algo anticuada respecto a la definición que nos da sobre la palabra adicción: «Hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos».

Ser adicto a algo casi nunca trae consecuencias positivas (tenemos el ejemplo más claro en el tabaco o el alcohol), ya que estos hábitos incontrolables provocan dependencia, pérdida de identidad propia y condicionan nuestra vida.

Hay muchos tipos de adicciones peligrosas, algunas de ellas con nefastos efectos para nuestra salud que pueden abarcar el terreno físico o psicológico. 

Abre los ojos y observa el mundo que te rodea. ¿Sufres tú mismo alguna de las llamadas adicciones peligrosas? ¿Algún ser querido es adicto a algo? Identificar el problema a tiempo es el primer paso para superarlo.

Hoy te queremos nombrar algunas de las adicciones peligrosas que pueden arruinarte la vida.

adicciones peligrosas
No subestimes ninguna adicción. Todas nos convierten en esclavos de algo que no somos

Adicciones peligrosas: cuando se vuelven incontrolables

Una de las características comunes que tienen entre sí todas las adicciones peligrosas es que el adicto no es consciente de la gravedad del problema. Reflexiona sobre esto: un alcohólico no se hace de la noche a la mañana. Comienza con unas copas los fines de semana, más tarde algunas más entre diario y, antes de darse cuenta, descubre que no puede despegarse de la botella.

Esta situación la podemos extrapolar casi a cualquier tipo de adicción, por ello resulta fundamental la detección como parte del proceso para superarla. Frenar a tiempo siempre es una victoria.

Drogas, alcohol y tabaco

Entre las adicciones peligrosas más habituales encontramos las drogas, el alcohol y el tabaco. Afectan directamente a la salud física del individuo que las sufre y casi en el 100% de los casos termina entrando también en el terreno psicológico. Probablemente son las más peligrosas ya que en un alto índice pueden llevarnos a la muerte por sobredosis o por sus enfermedades asociadas, como el cáncer de pulmón o la cirrosis.

Adicción por la comida… en exceso o en defecto

Relacionamos la anorexia o la bulimia con chicas jóvenes que buscan parecerse a sus modelos y cantantes preferidas. Pero lo cierto es que estas enfermedades relacionadas con la comida pueden aparecer a cualquier edad, especialmente entre quienes tienen una personalidad poco formada o son más vulnerables. También seremos más propensos a sufrirlas si estamos pasando una etapa delicada, tras un episodio desagradable o cuando presentamos estados de ansiedad o depresivos.

En este grupo encontramos las dos caras de una moneda, tanto quienes comen impulsivamente como quienes renuncian al placer de la comida. Ambos frentes son peligrosos y debemos buscar solución.

Adicción a Internet

¿Por qué ser adicto a Internet o a las nuevas tecnologías son adicciones peligrosas? Estas adicciones fomentan el individualismo, convirtiéndonos en personas hurañas, antisociales y con efectos psicológicos muy negativos. Hacer uso de las nuevas tecnologías está muy bien, pero siempre que seamos capaces de tener una vida paralela a ellas.

Si dejas de hacer planes con los amigos o con tu pareja y no sales a la calle por quedarte frente al ordenador, quizás ha llegado el momento de plantearte si estás ante una verdadera adicción a Internet. De nuevo, que no te engañe la edad, esta adicción se puede presentar en cualquier momento de tu vida.

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Internet es uno de los mayores hobbies de nuestros días… pero también entraña muchos peligros

Adicción al juego

Al igual que en el punto anterior, la adicción al juego tiene efectos negativos sobre nuestra salud mental… pero también sobre nuestro bolsillo. Este tipo de adicción es la mayor culpable de rupturas familiares y graves problemas económicos y personales.

Hay muchos tipos de adicciones al juego, desde las clásicas máquinas tragaperras en las que echas una monedita (o una tras otra) cuando vas al bar hasta las loterías tradicionales. Pero además, las nuevas tecnologías han disparado la tasa de adictos al juego y es que Internet nos da la facilidad de aficionarnos a ello sin tener que salir de casa: bingos online, casas de apuestas, juegos en red… ¡Cuidado! Aprende a diferenciar lo que es un momento de ocio esporádico a lo que se está convirtiendo o ya se ha convertido en una peligrosa adicción.

Adicción al amor

Aunque el término suene muy romántico, en la realidad no hay nada bonito en ello. La adicción al amor desemboca en relaciones tóxicas y opresivas, donde los miembros pierden su identidad y su propia vida, quedando absolutamente anuladas.

¿Ves algo positivo en ello? Nosotros tampoco. No te decimos que dejes a tu pareja por ello, de hecho, probablemente el adicto al amor seas tú, pero oblígate a hacer planes al margen de él/ella, recupera tu independencia y comprende que cada uno puede tener su sitio sin tener que estar constantemente al tanto de lo que hace el otro en ese instante.

Adicción al trabajo

Ser adicto al trabajo no es ninguna virtud. No es una medalla que te puedes colgar ni un logro que te hacen merecer el título al empleado del mes. Ser adicto al trabajo te alejará de tu familia, de tu propio yo, destruirá tu salud mental y terminará afectando a tu salud física. ¿Has oído hablar del estrés? Es más grave de lo que piensas, no te lo tomes a la ligera.

Cómo tratar las adicciones peligrosas

La prevención es básica a la hora de no caer en las adicciones peligrosas. Ante el más mínimo signo, hay que poner remedio, ya seas tú el afectado o alguien de tu entorno.

Pero si ya hemos caído en ella, la prevención de poco nos servirá. Ha llegado el momento de pasar al tratamiento, el cual queremos dividir en cinco pasos o etapas:

superar una adicción
Todas las adicciones se pueden superar
  1. En primer lugar, debemos identificar el problema, ser conscientes y asumir que estamos metidos en una de las llamadas adicciones peligrosas y que debemos salir de ellas.
  2. Busca una solución. Querer es poder, pero debemos concienciarnos de que realmente es un problema y queremos superarlo. No te avergüences, no te sientas débil, no te escondas. La pasividad no te ayudará, debes tratar de salir de esto activamente.
  3. Busca apoyo. Podríamos arriesgarnos a decir que el 99% de las adicciones peligrosas no se pueden superar en soledad. Apóyate en alguien, ya sea un familiar, un amigo o un profesional. Los psicólogos suelen ser los expertos más demandados a la hora de superar adicciones por su alta tasa de éxito.
  4. Sé constante. La constancia es la clave de la vida a todos los niveles y en todo lo que te propongas. En el tema de las adicciones es especialmente importante para superarlas: ponte pequeñas metas y no desistas aunque tengas pequeñas recaídas o momentos de debilidad. Sigue hacia delante.
  5. Vuelve a buscar apoyo. Insistimos, este punto es primordial. Si hechos los cuatro pasos anteriores no consigues avanzar, busca más apoyo. Quizás entrar en un grupo de terapia donde conozcas gente con tu misma adicción te puede ayudar más de lo que piensas.

Nunca desistas, nunca tires la toalla o te sientas perdido. Todo tiene solución y piensa que si otros han conseguido salir, tú también puedes.