Adecuada alimentación durante el embarazo, garantía del futuro niño


El embarazo es uno de los momentos más bellos e importantes en la vida de una mujer.  Es un periodo durante el cual el organismo femenino experimentara cambios físicos y psicológicos, que culminaran con el nacimiento de un nuevo ser. Cuando se produce el embarazo, la futura madre tiene que concientizar que ha llegado el momento de pensar en ella y en su futuro bebe, en la salud y el bienestar de ambos. Por ello, es imprescindible que se adopten todos los cuidados necesarios para que él bebe nazca fuerte y saludable, y en ese sentido, una correcta alimentación durante el embarazo resulta algo vital.

Calidad de vida durante el embarazo
El embarazo es una etapa fundamental en la vida de la pareja

El embarazo

El embarazo comienza cuando se ha producido la implantación en el útero de un huevo o cigoto fecundado. Es un proceso que cuando transcurre normalmente, el termino se produce en un tiempo aproximado de nueve meses. Es el momento oportuno, cuando ocurre el parto y nace el nuevo bebe.

Pero para que esto ocurra de manera fácil y sin complicaciones es muy importante que la embarazada lleve a cabo una dieta adecuada. Y, sobre todo, que recuerde que no se trata de comer “por” dos, se trata de comer “para” dos.  Situación que puede parecer lo mismo, pero no es igual.

La alimentación durante el embarazo es fundamental. Tanto para la salud de la madre, como para el desarrollo del feto.  Especialmente en el caso de este último, no hay duda alguna de que una correcta nutrición es determinante en su salud y desarrollo posterior. La mejor vía que tiene la madre para proteger la salud de su futuro bebe es cuidando de su propia salud. Y esto se puede lograr si no se ingieren sustancias que pueden afectar al feto. Por otro lado, se le debe brindar todo aquello que necesita para su desarrollo por medio de la alimentación.

Riesgos en el embarazo

Existen factores que aumentan la posibilidad de que una mujer tenga un embarazo de riesgo. Y lo cierto es que muchos de ellos pueden ser evitados y están relacionados con la alimentación. Es bueno recordar que estos factores de riesgo en el embarazo comienzan mucho antes de la concepción. La gran mayoría de estos se encuentran vinculados a los estilos de vida que normalmente desarrollamos. Está claro que en materia reproductiva lo más aconsejable e inteligente, es realizar una planificación familiar. Pero a esto se debe acompañar y mantener una salud reproductiva adecuada, lo que incluye una dieta sana permanente.

Cuando la futura mama padece obesidad o desnutrición, es una fumadora habitual o sufre de enfermedades tales como la diabetes, presenta riesgo que en su mayoría puede ser evitados con un simple cambio de estilo.

Aun así, existen riegos específicos asociados a la nutrición. Y de hecho, si se quieren evitar, resulta necesario tenerlo en cuenta para llevar a feliz término el embarazo.

Embarazadas desnutridas

La nutrición de una mujer ha de ser correcta y balanceada, pero no solo durante el periodo del embarazo. Alimentarse bien debe ser prioridad de toda mujer. Y esto es obligado desde mucho antes de que se tome la decisión de formar una familia. Incluso mucho antes de que se produzca el embarazo. De igual modo tiene que ocurrir durante y después del embarazo, pues resulta fundamental para que los niños sean sanos.

En el caso específico del embarazo, recordemos que los requerimientos de nutrientes son mucho mayores. En este caso se trata de cubrir las necesidades de un ser adulto y de uno en plena formación. De ahí que, si una mujer llega desnutrida o se desnutre durante el embarazo esto puede generar numerosas complicaciones. Complicaciones que no serán solo durante el embarazo, también estarán presentes en el parto y en la vida posterior del bebe.

Una madre desnutrida tiene, por poner solo un ejemplo, grandes probabilidades de tener un hijo con bajo peso al nacer. Situación que a su vez genera una serie de riegos en el niño. Estos pueden incluir retraso en el crecimiento y en su desarrollo. Pero también una mayor propensión a contraer infecciones o padecer de anemia, entre otras.

Por esta razón es importante que las mujeres embarazadas cumplan con los requerimientos mínimos de alimentación. Requerimientos que establecen que la embarazada necesita de al menos tres comidas principales y dos entre comidas. Siempre teniendo siempre en cuenta que debe ser una alimentación variada y de calidad.

Posibles consecuencias de la desnutrición

Las consecuencias de la desnutrición en la salud humana, especialmente en embarazadas y el feto, pueden ser a corto o largo plazo. Pero también pueden tener efectos permanentes. Este tipo de situaciones pueden llegar a causar trastornos en nuestro organismo como pueden ser los siguientes:

  • El corazón puede llegar a perder masa muscular. En este caso se puede llegar a generar una insuficiencia cardíaca. Si esta no se diagnostica y atiende en tiempo puede terminar con la muerte del paciente.
  • Se puede producir una depresión del sistema inmunológico. Lo que determina que al estar más vulnerable provoca un aumento en la susceptibilidad de contraer infecciones. Cuando existe una desnutrición avanzada, el organismo humano no puede producir los suficientes glóbulos blancos. Esto acarrea la consecuente multiplicación de infecciones de tipo intestinal, respiratorio o de otro tipo.
  • Aumenta la duración de las enfermedades, pues la capacidad de recuperación disminuye.
  • Lo mismo ocurre en estos casos con la cicatrización de las heridas, la que se vuelve mucho más lenta.
  • Se producen cuadros de anemia ferropénica.
  • En el futuro niño, puede provocar una disminución de su coeficiente intelectual. También existe la posibilidad de que se generen problemas futuros de aprendizaje y concentración. En ocasiones se acompaña de un menor crecimiento y desarrollo, tanto físico como intelectual.

El embarazo y la anemia

La presencia de anemia no constituye por sí misma un obstáculo para el embarazo. No obstante, se debe prestar la adecuada atención a esta condición.

En las mujeres, la anemia se presenta con regular frecuencia. Y realmente no es raro que muchas tengan esta situación antes o durante la concepción de sus hijos. Este escenario está dado por la pérdida de sangre que habitualmente ocurre en la mujer durante la menstruación. Esta provoca una deficiencia en las cantidades de hierro y una caída en los niveles de hemoglobina.

De manera ideal, cada mujer, antes de concebir, debería consultar a un médico sobre este tema. La anemia puede ser fácilmente corregida con un simple tratamiento y con la dieta adecuada. Esta debe incluir alimentos ricos en hierro, como lo son las legumbres y otros alimentos saludable.

El modo más eficiente de evitar la anemia es consumir alimentos ricos en hierro y aquellos que favorezcan la absorción del hierro de los vegetales. Sin embargo, esta medida tan sencilla, no se pone en práctica. Y esto es debido a los patrones cultural que priman en la mayoría de nuestras sociedades. De hecho, aún no se promueve suficientemente los beneficios de mantener una alimentación sana.

Ingestion equilibrada de alimentos
La ingestion de alimentos debe ser equilibrada y proporcionada a los requirimeintos energeticos en esta etapa de la vida de la mujer y del nino

Embarazo y Diabetes Mellitus Gestacional

La Diabetes Mellitus Gestacional (DMG) es una forma de diabetes mellitus que se produce durante el embarazo y que se desconocen las causas específicas que la provocan. Hasta el momento solo se puede suponer que dicha enfermedad está asociada a las hormonas que se activan en el embarazo. Estas pudieran estar reduciendo la capacidad del organismo de responder ante la insulina.  Lo cierto es que la incidencia de la Diabetes Mellitus Gestacional es bastante alta. Incluso llega a alcanzar entre un 3 y un 10% de las mujeres embarazadas.

La Diabetes Mellitus Gestacional puede causar un incremento desproporcionado del peso del bebé. Pero también que el mismo llegue a desarrollar obesidad infantil o adulta y que padezca igualmente de diabetes. De igual manera, existen factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad entre los que se encuentran:

  • La existencia de casos previos en la familia de diabetes tipo II.
  • La edad de la mujer, pues después de los treinta años el embarazo está considerado como de riesgo.
  • La raza, pues son más propensas a sufrir esta enfermedad las mujeres negras que las blancas.
  • La obesidad constituye un obvio factor de riesgo.
  • Preexistencia de Diabetes Mellitus Gestacional en embarazos anteriores.
  • Fumar o consumir drogas y bebidas alcohólicas

¿Que hacer frente a uan embarada con diabetes mellitus gestacional?

En el tratamiento de Diabetes Mellitus Gestacional lo más importante es mantener el nivel de azúcar en sangre dentro de los parámetros aceptables. En ese sentido, tal y como ocurre con otros tipos de diabetes, se debe mantener un estricto control sobre los alimentos que se ingieren, cuidado que estos sean bajos en calorías.

Las mujeres con Diabetes Mellitus Gestacional deben cuidar que la cantidad de carbohidratos que ingieren durante el día no eleve su índice glucémico. Al igual que cualquier otro diabético, las embarazadas que padecen de DMG no deben consumir demasiadas comidas. Y en particular aquellas que contengan harina blanca. De preferencia deben consumir solamente aquellos panes y pastas elaborados con harina integral. En este caso, los productos integrales se recomiendan no tan solo porque son más saludables. Otro aspecto a considerar es que ayudan de manera específica en el control de la insulina.

La dieta en la Diabetes Mellitus Gestacional

A estas embarazadas se les recomienda consumir arroz. Y de forma preferencial, integral, como ya dijimos con anterioridad. También se debe incluir las pastas y frutas. En particular, dentro de estas, el plátano, por su alto contenido de calcio. Deben estar presentes los cereales como la avena o la cebada.

De igual modo pueden consumir legumbres, especialmente los fríjoles, la lenteja, el garbanzo, la soya y las habichuelas. En materia de frutas y además del plátano pueden resultar muy beneficioso el consumo de fresas, guayabas y mandarina. Se recomienda la ingestión frecuente de fruta bomba, melón, piña, pera, manzana y granadilla. Otras que se valora en alto grado los beneficios que aportan son mango, maracuyá, moras, naranja, durazno. En otro orden es aconsejable el consumo de zapote, las uvas, el mamey o la chirimoya.

Alimentación durante el embarazo
La alimentación durante el embarazo debe ser rica en frutas, legumbres y vegetales

¿Que hacer con los lácteos?

Por su parte, el consumo de lácteos en pacientes con Diabetes Mellitus Gestacional requiere de cierta dosificación. Por lo tanto, es recomendable el consumo de leche descremada o yogur.  Todo lo contrario de lo que ocurre con el consumo de queso y mantequilla. Estos son, productos excesivamente ricos en calorías y que deben evitarse.

En el caso de las grasas, es recomendable priorizar el consumo de las de origen vegetal. Dentro de estas pueden estar el aceite de canola, de maíz, de soya, girasol o de oliva.

Y en cuanto a las verduras, se recomienda la zanahoria, la col, lechuga, apio, rábano, entre otras.

Alimentos que no se deben consumir durante el embarazo
Existe un grupo de alimentos que no se deben consumir durante el embarazo

Por el contrario, se deben regular o evitar productos como la miel, los chocolates blancos, y los postres endulzados con azúcar. Mención particular merecen los helados, las mermeladas, y los refrescos gaseados. Especialmente si son de cola, están absolutamente contraindicados. Algo similar ocurre con las carnes grasas y los embutidos. No se debe consumir las salsas, en particular las mayonesas, la manteca, el tocino y quesos de todo tipo.

¿Que se debe hacer con respecto a los horarios de comida?

Acompañando a todo lo anteriormente mencionado debe estar el respeto por los horarios de comida. Es muy importante que la embarazada realice varias comidas en el día, con una diferencia de 3 o 4 horas entre ellas, con lo que evitamos la hipoglucemia.

Ácido fólico y Sal yodada para una alimentación durante el embarazo

Antes y durante el proceso de gestación existen dos productos, cuyo consumo, los convierte en herramientas valiosas. Estas importantísimas herramientas son: el ácido fólico y la sal yodada. Y su uso está dirigido a lograr una correcta nutrición y aportar salud al feto y a la madre.

Deseas conocer más sobre: El ácido fólico

El ácido fólico es ideal para el tratamiento de anemias. Este se encuentra de manera natural en verduras de hoja verde, legumbres y en frutos secos. A diferencia de otras vitaminas, que necesitan una ingestión diaria, el ácido fólico se acumula en el organismo. Si la mujer tiene un suficiente acúmulo de ácido fólico en su organismo antes de quedar embarazada, puede prevenir problemas y complicaciones importantes. Entre las mismas se destacan:

  • Deformaciones en la placenta
  • Defectos de nacimiento en el cerebro y columna vertebral
  • Anemia megaloblástica
  • Prematuridad
  • Bajo peso al nacer.
  • Eclampsia

¿Para que resulta útil el uso de sal yodada como parte de una adecuada alimentación durante el embarazo?

Por su parte, la sal yodada se emplea para combatir situaciones de deficiencia de yodo. Esto es una realidad asociada al bajo consumo de vegetales. La insuficiencia de yodo puede causar problemas graves en el feto. Y de forma específica el cretinismo o retraso mental.

Por lo tanto, el ácido fólico, la sal yodada y una sana alimentación durante el embarazo constituyen la base de un embarazo feliz.